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Investigación

El nuevo apartamento del Ministro de Cultura


Felipe Aguilar compró un apartamento en el Edificio Quo, en la zona 4, valorado en US$261 mil 553.69 (alrededor de Q2 millones), el cual dio un enganche de US$55 mil 953.69 y recurrió a un banco del sistema para financiar los restantes US$205 mil 600.

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La vida le sonríe a Felipe Amado Aguilar Marroquín desde que inició la administración gubernamental de Alejandro Giammattei. El 25 de febrero del año pasado fue contratado como delegado de prioridades presidenciales en el Centro de Gobierno que en ese momento era dirigido por Luis Miguel Martínez Morales, el hombre más cercano e influyente del mandatario. Y el 10 de septiembre de ese mismo año fue juramentado como Ministro de Cultura.

Casi cinco meses después de haber iniciado su periplo laboral dentro del Gobierno el entonces asesor presidencial adquirió un apartamento en el edificio Quo, situado en la zona 4 de la ciudad capital, una de las zonas que en los últimos años ha adquirido una notable plusvalía debido a su ubicación céntrica y todos los servicios disponibles a su alrededor.

El bien inmueble que compró Aguilar Marroquín tiene un valor de US$261 mil 553.69 (alrededor de Q2 millones), de acuerdo con los documentos consultados en el Registro General de la Propiedad.

La propiedad de 129.87 metros cuadrados fue adquirida el 10 de julio del año pasado de acuerdo con la escritura pública número 183 del notario Carlos Roberto de León Roldán.

Los documentos inscritos en el Registro de la Propiedad detallan que Aguilar Marroquín dio un enganche de US$55 mil 953.69 y recurrió a un banco del sistema para financiar los restantes US$205 mil 600.

De los ingresos

Como delegado de prioridades presidenciales en el Centro de Gobierno, Felipe Aguilar, tenía un contrato 021 en la Secretaría General de la Presidencia (SGP) que establecía un sueldo base de Q15 mil, más Q375 de bono profesional, más un bono del Centro de Gobierno de Q5 mil y Q250 de bonificación, para un total de ingresos mensuales de Q20 mil 625.

El 10 de septiembre del año pasado, el presidente Giammattei nombró a Aguilar Marroquín como ministro de Cultura y Deportes en sustitución de Lidiette Silvana Amarilis Martínez Cayetano, quien era operadora del exministro Jerónimo Lancerio.

Como ministro de Cultura y Deportes, Felipe Aguilar, tiene un salario base de Q17 mil 500, además tiene otros Q12 mil en gastos de representación, bonificación profesional de Q375, bonificación de Q250, un complemento personal al salario para personal permanente de Q6 mil y un bono por servicios en el Ministerio de Cultura y Deportes de Q6 mil que en total suman Q42 mil 125 mensuales.

Además, en el Registro Mercantil, Aguilar figura como presidente del Consejo de Administración y representante legal de las empresas Punto 3, S. A. y Punto de Partida, S. A., ambas dedicadas al negocio de las relaciones públicas y la publicidad.

Solamente Punto 3  figura como proveedor del Estado. En 2013 le facturó Q104 mil al Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) por “el diseño de la carpeta de ventas incluyendo: redacción de textos, diagramación y recomendación de materiales para impresión, la cual se utilizara para la promoción de Guatemala a nivel mundial, pedido 3247”.

Polémica gestión

Felipe Aguilar fue nombrado ministro de Cultura y Deportes el pasado 10 de septiembre en sustitución de Lidiette Silvana Amarilis Martínez Cayetano.

El funcionario inició su gestión con polémica luego de atribuirse la declaración en 2008, por parte del Gobierno, de la Semana Santa como Patrimonio Intangible de la Nación, con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Cultura, la Ciencia y la Educación (Unesco).

Dicho hecho fue refutado por Fernando Barillas, exvocero del gobierno de Álvaro Colom, quien dijo que el proyecto de la declaratoria fue una idea personal y que Aguilar Marroquín se sumó en forma oportunista.

El funcionario de Giammattei también es el responsable de la realización de los festejos del bicentenario de la Independencia del país. La forma faraónica de celebrar el bicentenario ha chocado con la dura realidad de la población, quien afronta los efectos de la pandemia del COVID-19.

La primera polémica surgió luego de que el funcionario anunció la creación de una nueva versión del Himno Nacional, dicha intención generó malestar dentro de la población.

Posteriormente elPeriódico documentó que la dependencia dirigida por Felipe Aguilar contrató al artista plástico Christian Igor Escobar Martínez para la elaboración de una obra en acrílico sobre tela de algodón. El monto que pretendían desembolsar las autoridades para la realización de la obra era de Q1 millón 300 mil, pero ante la presión ciudadana las autoridades dieron marcha atrás.

La construcción de un parque bicentenario en Quetzaltenango por un monto de Q25 millones también generó rechazo por parte de la población guatemalteca, quienes en redes sociales argumentaron que erogar dicha cantidad de dinero era una exageración.

Finalmente, el diputado Aldo Dávila anunció el pasado 4 de abril que iniciará un trabajo de fiscalización por el retiro del dintel del Templo III en el sitio arqueológico Tikal.

“Ahora el atentado es en contra del patrimonio cultural y arqueológico de Tikal. La restauración puede y debería hacerse en los lugares donde se encuentran las piezas y no sacarlas, pareciera que buscan desaparecerlas más que restaurarlas”, comentó en sus redes sociales.

A decir del legislador: “El mantener al Ministro de Cultura y Deportes y su equipo de viceministros es un peligro para el país, porque han demostrado poca capacidad de gestión. Ahora abren las puertas para la desaparición del patrimonio cultural del país”, puntualizó.

Un gabinete próspero

Felipe Aguilar no es el único funcionario del gabinete de Alejandro Giammattei que ha acrecentado su patrimonio inmobiliario en los últimos 14 meses, también lo hizo la exsecretaria general de la Presidencia y próxima magistrada de la Corte de Constitucionalidad (CC), Leyla Susana Lemus Arriaga, y la secretaria general de Planificación y Programación de la Presidencia, Keyla Virginia Gramajo Vílchez,

El pasado 1 de marzo, una investigación de elPeriódico dio a conocer que Leyla Lemus adquirió en fecha 22 de enero una propiedad situada en la 5 calle 4-27 de la zona 1, ciudad capital, por un monto de US$260 mil.

En una visita realizada por elPeriódico se pudo constatar que en el interior del bien inmueble se llevan a cabo trabajos de remodelación.

Por su parte Keyla Gramajo también compró dos propiedades en un condominio ubicado en el kilómetro 4.5 carretera a Chinautla.

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