[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Economía

Los críticos del déficit distraen de los verdaderos problemas


DEBATING POLITICS, ECONOMICS AND OTHER TIMELY TOPICS WITH PAUL KRUGMAN OF THE NEW YORK TIMES

foto-articulo-Economía

Hubo un tiempo, no hace mucho, en que los críticos del déficit eran activamente peligrosos; cuando sus quejumbres y lamentos se acercaban mucho a hacer salir a Washington en estampida hacia políticas realmente malas como elevar la edad de elegibilidad del Medicare (lo cual ni siquiera habría ahorrado dinero) e instituir la austeridad fiscal a corto plazo.

Hoy, su influencia no llega tan lejos, pero siguen desempeñando un papel perverso en nuestro discurso nacional porque desvían y distraen la atención de problemas mucho más meritorios, y privando de oxígeno político a asuntos cruciales.

Vimos esto en los recientes debates presidenciales: cuatro, cuéntenlas, cuatro preguntas sobre la deuda de parte de la Comisión para un Presupuesto Federal Responsable, y ninguna sobre cambio climático. Y lo vieron de nuevo en las páginas de opinión de The New York Times, cuando Pete Peterson (por supuesto) y Paul Volcker (suspiro) nos aleccionaron sobre lo habitual. (Lean el reciente artículo de opinión de los economistas aquí: nyti.ms/2ev9Xmz.)

¿Qué puede ser tan malo en este tipo de quejas sobre el déficit? Son profundamente engañosas en dos niveles: el problema que esos lamentos pretenden exponer es mucho menos un problema de lo que los críticos afirman, y su insistencia en que necesitamos acción inmediata es incoherente.

Así que, respecto de la supuesta crisis de deuda de Estados Unidos: en este momento tenemos una proporción más o menos estable de deuda en relación con el producto interno bruto, y no hay indicios de un problema financiero. Las afirmaciones de que estamos enfrentando algo terrible radican en la suposición de que la situación presupuestaria empeorará drásticamente con el tiempo. ¿Qué tan seguros estamos de eso? Menos de lo que se pudieran imaginar.

Sí, la población está envejeciendo, lo cual significa que habrá más gasto en Medicare y Seguridad Social. Pero ya estamos en 2016, lo cual significa que algunos baby boomers ya están usando esos programas; para 2020, estaremos aproximadamente a la mitad de la transición demográfica, y las estimaciones actuales no sugieren un gran problema presupuestario.

¿Por qué, entonces, vemos proyecciones de un gran aumento de la deuda? La respuesta no radica en un factor conocido –una población en envejecimiento– sino en un supuesto crecimiento de los costos de la atención médica y las tasas de interés al alza. Y la verdad es que no sabemos que estas cosas vayan a suceder.

De hecho, los costos de salud han crecido mucho más lentamente desde 2010 de lo que se había proyectado con anterioridad, y las tasas de interés han sido mucho más bajas. Tomar estas sorpresas favorables en cuenta ya ha reducido drásticamente las proyecciones de deuda a largo plazo. En estos días, el panorama a largo plazo parece enormemente menos atemorizante de lo que la gente pensaba.

Sin embargo, probablemente es cierto que eventualmente algo tendrá que hacerse para alinear los gastos y los ingresos. Pero eso me lleva al segundo punto: ¿Por qué este asunto es tan crucial ahora?

¿Los críticos de la deuda están demandando que reduzcamos el gasto y elevemos los impuestos de inmediato? En realidad, no: la economía sigue siendo débil, las tasas de interés siguen siendo bajas y, como cuestión de prudencia macroeconómica, probablemente deberíamos estar registrando déficits más grandes, no más pequeños, a mediano plazo. Así que las propuestas para “hacer frente” al supuesto problema de deuda siempre involucran reducciones en los beneficios a largo plazo y aumentos (a regañadientes) en los impuestos. Es decir, no involucran movimientos estratégicos reales ahora, o durante los próximos cinco o diez años.

Entonces, ¿por qué es tan importante enfrentar el asunto ahora mismo, con tantas otras cosas pendientes? Expresado de esta manera: Sí, es posible que tengamos, en algún momento en el futuro, que reducir los beneficios. Pero los críticos del déficit hablan como si ofrecieran una forma de evitar ese destino, cuando, de hecho, su solución a la perspectiva de recortar los beneficios futuros es … recortar los beneficios futuros.

Si uno se esfuerza realmente, se puede argumentar que establecer políticas ahora para este ajuste futuro hará más suave la transición. Pero eso es realmente un problema de segundo orden, que difícilmente merece mucho de nuestro tiempo. Al dejar de lado el asunto de la deuda, NO estamos, en ninguna forma material, empeorando el futuro.

Y eso contrasta totalmente con el cambio climático, donde el hecho de que no actuemos significa emitir enormes cantidades de gases de invernadero a la atmósfera, incrementando materialmente las probabilidades de una catástrofe con cada año que esperamos.

Así que mi mensaje a los críticos del déficit es este: sí, podríamos enfrentar algunas decisiones difíciles dentro de un par de décadas. Pero quizá no y, en cualquier caso, no hay ninguna decisión que podamos tomar ahora. Mientras tanto, están sucediendo cosas genuinamente atemorizantes mientras hablamos, las cuales deberían ser abordadas, pero no lo son. Y su acción de sembrar el miedo está distrayéndonos de estos problemas reales.

Por tanto, yo solicito respetuosamente que ustedes simplemente desaparezcan del escenario.

Paul Krugman es ganador del Premio Nobel de Economía en 2008.

© 2016 The New York Times.

“Distribuido por NYT Syndicate”.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Olga Nedbaeva, Anna Pelegri/AFP
Coco Chanel: luces y sombras

A medio siglo de su muerte, la figura de la diseñadora es recordada como un ícono de la moda.

noticia Enrique García
Sin aulas virtuales para 2021
noticia Evelin Vásquez/elPeriódico
PNC integra 395 profesionales a mandos policiales


Más en esta sección

Detienen a alcalde de Ocós, San Marcos Carlos Danilo Preciado Navarijo en Panamá

otras-noticias

El pasado lucha por sobrevivir en Caral

otras-noticias

Las nuevas medidas serán supervisar la capacidad de personas en espacios públicos

otras-noticias

Publicidad