[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Domingo

En el umbral de una nueva Corte


foto-articulo-Domingo

El virus que nos obliga al encierro, no ha podido impedirnos revolver papeles con hallazgos de apuntes viejos, que las circunstancias actualizan. Algunos, con más de 30 años…

MICROCIRUGÍA DEL JUICIO.  (…) Una de las colisiones más sensibles que puede producir la actividad del juez constitucional es la que resiente su colega de la jurisdicción común, porque siendo ambos profesantes del derecho, resulta en cierta medida enojosa la supuesta interferencia de un tribunal que no pertenece a la familia judicial, al grado que se llega a señalarla de restringir o anular la independencia de este poder, que reacciona en forma enérgica, como no lo hacen los poderes políticos del Estado, haciendo tangible aquella expresión de que las guerras más crueles son las civiles porque son entre hermanos. Verdaderamente el juez constitucional necesita moderación, cuidado y serenidad para no interferir la exacta labor jurisdiccional, porque esta es una potestad reservada con exclusividad a los tribunales de justicia, cuya independencia la establece y garantiza la Constitución, y resultaría paradójico que el tribunal llamado a tutelarla fuese el primero en desvirtuarla. He aquí entonces una tarea delicada, en la que el juez constitucional debe actuar con la precisión de la microcirugía, para no cortar más allá de los límites que le permite su misión de mantener el orden constitucional en que se han predicado los derechos fundamentales para que se hagan efectivos por y frente a todos. 

POLÍTICA Y DERECHO. (…) Los riesgos de los excesos siempre son posibles en todo tipo de Estado, y esta fue la prevención que se tuvo frente a los tribunales kelsenianos. Prácticamente se repite a ese nivel la interminable cuestión de “quién controla al órgano de control”. (…) Según reconocen los tratadistas, no se ha dado la experiencia de un tribunal de esta materia que haya utilizado sus poderes para incursionar en campos que tiene vedados, lo que en parte debe lograrse por la actitud de la magistratura de obrar con la serenidad que le conceda firmeza para cumplir su deber de defensa del orden constitucional, sin caer en el estelarismo, absolutamente impropio en un juzgador, de esperar la recompensa de la publicidad. Pero no es solo cuestión de temperamento, es también principio de que los jueces de constitucionalidad, ante un conflicto entre el derecho y la política, se vinculan únicamente al derecho. 

DESPOLITIZACIÓN. El problema del criterio que debe inspirar al juez al resolver sobre asuntos de valoración ideológica y política, cuyos principios por veces han sido redactados de manera imprecisa y hasta ambigua por los consensos de los grupos parlamentarios, obtenidos como compromisos y verdaderas treguas de los enfrentamientos partidistas. Debe, entonces, recordarse que la Corte es un órgano jurisdiccional y su función es dar soluciones jurídicas a los conflictos, suponiendo, en primer término, la eliminación de la posición de poder de una de las partes como factor que pudiera influirla, esto es cuidando escrupulosamente la tentación de suplantar las esferas netamente partidistas de ese mismo poder sometido a su jurisdicción. 

PREPARACIÓN. Al respecto de la preparación cultural que debe tratar el juez de lo constitucional de alcanzar, resulta apropiado citar al jurista español José Jiménez Villarejo (La Sociología en la formación de los jueces), ciencia auxiliar importantísima si se toma en cuenta que mediante el derecho se puede dilatar la libertad individual o restringirla, contribuir al cambio o estancamiento de la sociedad e influir en otras dimensiones vitales de las comunidades. La cultura del juez resulta un valioso auxiliar para obtener la libertad espiritual que le permita resolver encima de las presiones de las que se han dado en llamar “fuerzas fácticas” y, en definitiva, la mejor manera de liberarse el hombre de sus propios prejuicios e intereses de clase. 

SENSIBILIDAD. La aptitud jurídica del juez constitucional no excluye su necesario conocimiento de la política, que le otorgue esa “sensibilidad” para arbitrar las grandes corrientes de la pugnacidad partidarista, sin temores ni con embelesos, respecto de los actores materiales de cualquier clase de poder.  No sería exagerado pensar en un juez constitucional con las características que se le señalaron al notable Oliver Wendell Holmes: “Era un hombre de mundo a la vez que un buen filósofo, e incidentalmente, un jurista. El resultado nos da un juez muy bueno”.

ECUANIMIDAD. El juez de constitucionalidad debe examinar todos los asuntos, por sencillos que parezcan, con el beneficio de la duda, antes que precipitar artículos de fe, seductores por lo fácil pero aventurados por su improvisación. Debe ser una actitud mental frente a todo problema, el de no tener la simplicidad como sinónimo de peregrino, sino suponer que en cada palabra, en cada giro o en cada expresión puede haber un concepto digno de meditarlo, asumiendo la actitud que recomendaba Balmes: “No admita ideas sin analizar, ni proposición sin discutir, ni raciocinio sin examinar, ni regla sin comprobar”.

EXALTACIONES. No solo lo aparentemente manifiesto tiende a querer confundir el discernimiento, ya que a veces se hacen planteamientos que suponen que el fallo es simplemente formulario, porque el asunto es, según su interponente, de solución automática. Así presiona al juzgador la petulancia de postulantes que, como los dibuja Alf Ross, invocan la justicia somatando la mesa. Ante actitudes tales, también debe conservarse la calma para no dejarse llevar por el mismo camino. 

EQUIDAD. En cuanto a los factores externos que tratan de influir el ánimo para resolver en materia penal, habría de tener en cuenta que en todo conflicto de intereses es posible que surja la exaltación de los litigantes, incluso de sus abogados, que en ciertas circunstancias acreditan la juridicidad del fallo en proporción directa con el resultado. Si las necedades proceden de los defensores, existen reglas para disciplinarlos, incluyendo su expulsión. Y, siendo norma constitucional el auxilio letrado, un tribunal tiene a su alcance inmediato el Servicio Público de Defensa Penal (Dto. 129-97), disponible a solicitud de los Jueces (Art. 6) cuando el sometido a juicio no hubiese designado su defensor de confianza, atributo que se presume a los abogados  del citado Instituto, como entidad neutral, profesional y técnica, alejada de cualquier conflicto de intereses.  

Aunque sea fascinante y casi artístico el ejercicio interpretativo, el mismo, por residir en la intelección humana (con sus fortalezas y también con sus flaquezas) igual puede ser productor de dudas angustiosas. Esto es así, porque teniendo el constitucionalismo moderno como referente la idea de una Constitución normativa y, como consecuencia, la obligación de su preeminente adjudicación a los supuestos planteados, corresponde al Tribunal la delicada vinculación del texto con el hecho. Esta potestad debe investirse de la moderación y la coherencia que resulta de la teoría o del método aplicados con respecto a los principios de lo razonable y de lo justo. En síntesis, meditar lo que dijo Albert Einstein: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”.

 

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Jaime Barrios Carrillo
Consuelo Porras fuera de la Usac

“Patria, palabrota añeja por los largos explotada/ hoy la patria es una vieja que está desacreditada”. La Chalana.

noticia AFP
Según un estudio, algunas crías de murciélagos balbucean como los bebés

Investigadores pudieron mostrar que los jóvenes murciélagos aprendieron tempranamente un canto de seis sílabas.

noticia AFP/EFE
Cumbre Iberoamericana pide acceso a vacunas

En la Cumbre Iberoamericana en Andorra, 22 países del bloque solicitaron el acceso universal a las vacunas. España donará más de siete millones de dosis a América Latina.



Más en esta sección

Mario Roberto Morales: “La solemnidad es uno de los grandes males del mundo”

otras-noticias

Merkel, la retirada de la líder invicta

otras-noticias

El hospital de COVID de los corruptos doctores de la muerte

otras-noticias

Publicidad