[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Domingo

El timo populista


foto-articulo-Domingo

Resulta imposible, a la luz de sus ofertas electoreras y ejercicio del poder, diferenciar a un pseudo socialista de un pseudo capitalista. Ambos han usado –trágicamente– a los pobres, como banderas, para ofrecer solucionar sus problemas. El resultado neto, para países como Guatemala, ha sido… más pobreza, acompañada de desesperanza y satanización del emprendimiento. 

A través de las décadas, mucha gente ha llegado a convencerse de aberraciones, tales como: 1- La riqueza es culpable de la pobreza. 2- El empleador explota al empleado. 3- El salario es digno o indigno, de acuerdo con su monto nominal. 4- La redistribución de la riqueza, debe hacerse, por medio de mayores cargas tributarias. 

5- El presupuesto estatal mayor, significa mejor nivel de vida para los ciudadanos.

Cada una de las proclamas populistas, introducidas en discursos políticos oferentes de milagros, la refuto de la siguiente manera: 1- Se necesita crear más riqueza para abatir la pobreza, mientras más riqueza se destruya, la pobreza se incrementará. 2- Nadie tiene obligación de emplearse y menos de generar empleo; son eventos que surgen de la dinámica económica y son cambiantes con el paso de los años; muchos empleados, se convierten en empleadores y tendrán ocasión de mejorar las condiciones, para sus trabajadores que a ellos les resultaron adversas, cuando lo fueron. 3- Todo salario es digno, si a alguien no le parece, debe superarse y buscar mejores derroteros, para producir más; lo digo, con la solvencia que da la experiencia. 4- La teoría de la necesaria inversión en reducir los rezagos sociales, es indiscutible y la recaudación tributaria, es menester se destine –en su mayor parte– a la inversión; no obstante, lo que ocurre en la vida real, es que los impuestos se orientan a enriquecer a un grupo muy pequeño –de gobernantes y financistas– , a través de prácticas de corrupción  y mercantilismo, de tal suerte que si este problema no se resuelve de fondo, la carga tributaria creciente, solamente deprimirá la producción, sin lograr el objetivo del desarrollo. 5- Nuestros presupuestos estatales han ido en aumento de forma histórica, pero la red vial permanece intransitable y la gran urbe, por citar un ejemplo, cuenta solamente con los mismos dos hospitales formales, desde hace medio siglo; la desnutrición crónica infantil, principal problema del país, sigue vergonzosamente intacta, avasallando a uno de cada dos menores de cinco años. 

El timo populista, propone que los políticos –que jamás han producido decentemente, ni han generado empleo– solucionarán los problemas de miseria y crearán empleo. El engaño fue evidente, en naciones de Corte “socialista” y las “razones” esgrimidas por sus líderes revolucionarios, provocaron empobrecimiento generalizado y la erradicación o daño irreversible de la actividad productiva. Traigo a colación el ejemplo de Venezuela; hoy en día Nicolás Maduro, el “enemigo del imperio”, está claro que “debe dolarizar su economía”. El fracaso del control artificial del tipo de cambio y el estatismo que dio al traste con miles de empresas, provocó finalmente que casi el 70 por ciento de las transacciones dentro de la “República Bolivariana de Venezuela”, actualmente se realicen con US dólares. La Revista digital Expansión, publicó recientemente la siguiente declaración de Maduro: “No hay contradicción entre dolarización y revolución. Hay complementación más bien” (podría agregarse un rebuzno). 

Venezuela es un claro ejemplo contemporáneo que demuestra el fracaso del populismo socialista, pero no es el único ejemplo de fracaso. Guatemala, desde la intervención del gobierno populista “de derecha”, cada vez más, en manosear la actividad productiva, limitándola, con la excusa del virus, ha visto contraída su economía; miles de empleos formales se han cancelado y la gente, en términos generales, con la infausta excepción de los burócratas, está recibiendo menos ingresos; ello implicará más desempleo, escasez y eventualmente inflación. Note usted, la cantidad de cosas que ya no hay en el supermercado… se sorprenderá. 

Los abusos de los gobiernos, “regalando” lo que no es suyo, enriqueciéndose ilícitamente y depredando la producción, tienen caducidad y su costo resulta, en ocasiones, indigerible. En efecto, regresando a Venezuela, durante el lustro 2015 a 2019, se observó una inflación interanual que entre el 120 por ciento al 65,000 por ciento; es decir, “el Bolívar”, dejó de tener poder adquisitivo, convirtiéndose en basura. Ese país mostró una paradoja que dejó al mundo perplejo… carestía de combustibles, siendo, en otro tiempo, un ejemplar productor de petróleo y derivados; de nada sirvieron los subsidios, los discursos enjundiosos de sus líderes políticos y el remedo de oposición que pronto se corrompió. Hoy Maduro, con una economía reducida en un 80 por iento, durante los últimos siete años, no tiene otra alternativa que hablar de “flexibilización” de sus políticas, de relativa “apertura” económica y eventualmente terminará privatizando el manejo de los combustibles; a esta conclusión arriba el economista Asdrúbal Oliveros, director de la firma Ecoanalítica. 

El pecado del populismo, como fuente de engaño y empobrecimiento, está presente en todo el mundo. Por citar dos ejemplos, España exhibe una economía, reducida al caos, con un desempleo de jóvenes que ronda el 40 por ciento y la destrucción de su importantísima actividad turística. EE. UU., recibe el discurso del nuevo presidente Biden, quien ha ofrecido, hace pocos días, duplicar el salario mínimo estadounidense, mientras arremete –con prácticas mercantilistas– en contra del empleo; el país ejemplo de emprendimiento, de oportunidades y con una clase media pujante, enfrenta los efectos de una crisis acumulada, por endeudamiento obsceno, riña mortal en entre los partidos políticos y gasto público displicente. 

La debacle en las naciones ricas se avecina, pero los países otrora emergentes, están quedando sumergidos, bajo las aguas turbias del populismo. Se está enseñando a la gente a ser esclavos y dependientes de los gobiernos, se está destruyendo el ímpetu, la libertad y el empleo, se está socavando la confianza fundamental en el ser humano, como autor de su destino, convenciéndole que Estados corruptos se harán cargo de sus derroteros personales. Quienes hemos producido siempre, sea desde relación de dependencia, o desde la empresarialidad, sabemos que el gobierno infaltablemente nos quita y no es incapaz de darnos algo… el problema es que nuestros jóvenes –en general– están comprando una idea distinta de la realidad, renunciando a sus libertades, a cambio de un plato de lentejas que, si es preparado por los gobiernos, seguramente terminará intoxicándoles ¡Piénselo!

 

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Redacción Cultura
Black Widow llega a los cines

Se estrena la cinta protagonizada por Scarlett Johansson que podría desplazar a F9.

noticia Jose Rubén Zamora
360 A vuelo de pájaro
noticia Lucero Sapalú/ elPeriódico
FECI allana inmueble vinculado con el exdiputado Estuardo Galdámez

Es señalado en el caso Asalto al MSPAS 



Más en esta sección

Rechazan otra solicitud de retiro de antejuicio planteada en contra de Erika Aifán

otras-noticias

Video: comunitarios se unieron para sacar un vehículo de un barranco

otras-noticias

“Lo estábamos esperando, señor Bond”: el agente 007 vuelve tras retraso por la pandemia

otras-noticias

Publicidad