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Domingo

El muro legal que le costó las piernas


La pandemia del COVID-19 levantó un nuevo muro legal. Esta barrera no dio tregua a más de 10 mil guatemaltecos que intentaron cruzar la frontera entre México y Estados Unidos.

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El 20 de enero Donald Trump dejó de ser presidente de Estados Unidos (EE. UU.). Ese día se cumplieron diez meses de que, el ahora exmandatario estadounidense, aplicara una ley que ha permitido la deportación exprés de más de 200 mil personas a México que han sido detenidas en la frontera de EE. UU. Desde su vivienda en Culpeper, Virginia, el migrante guatemalteco B. Xol recuerda que esa semana también se cumplieron cuatro meses de haber perdido sus dos piernas durante su tercer intento de cruzar hacia Estados Unidos. Él fue uno de los expulsados de forma exprés hacia México. 

B. Xol pide que no se publique su nombre completo. Xol está casado y es padre de una niña de tres años y de un niño de nueve. Es maya q’eqchi’, tiene 27 años y es originario de una aldea cerca de Cobán, Alta Verapaz. La razón por la que no quiere que su nombre sea publicado, es la misma para no dar a conocer el nombre de su comunidad. Cree que la gente de la aldea hablará de él y, al conocer lo que le ha sucedido, dudará de la fe de su familia y el privilegio que tienen en la iglesia cristiana, en la cual hasta hace tres años su papá era el pastor. 

Salió de Guatemala el 1 de septiembre, 15 días después de que el presidente Alejandro 

Giammattei finalizó las restricciones de movilidad en el país. El 20 del mismo mes llegó a la frontera entre México y Estados Unidos. Fue ese día cuando Xol conoció, sin aún entenderlo, el Título 42. Esta normativa fue aplicada por Trump el 21 de marzo de 2020 y tiene como objetivo detener la expansión de una enfermedad por medio del cierre de fronteras. Esto le da la potestad legal a la patrulla fronteriza de deportar a migrantes adultos y a familias de manera expedita, sin ser escuchados y sin permitirles procesar una solicitud de asilo. Solo queda el registro de su detención. 

Con ese nuevo muro legal se encontró Xol en la frontera de Nuevo Laredo, Nuevo León, México. Este punto fronterizo colinda con Laredo, Texas, y la línea divisoria la marca la parte norte del río Grande (Bravo). Después de intentar cruzar por primera vez el río Bravo, Xol fue expulsado inmediatamente del territorio estadounidense. Al segundo intento de llegar a Estados Unidos sucedió lo mismo. Un muro legal que no da tregua. 

Intentar, intentar y volver a intentar

Tres días después de su primer intento regresó al río Grande. Esta vez sí logró cruzarlo sin que ningún agente de la patrulla fronteriza lo detuviera. Xol se ocultó por tres días en un hotel para esperar hacer un último movimiento: adentrarse más en Estados Unidos. Alejarse de la frontera. Junto a un grupo de 10 migrantes, tenían como plan abordar en Laredo el tren que va hacia San Antonio, Texas. 

“Era de noche y la migra nos encontró. Nos correteó a todos. Yo intenté abordar el tren en marcha, pero la fuerza del tren me tiró… cuando caí, yo pensé que estaba muerto”, explica Xol, por medio de una videollamada, su última hazaña para evitar que se le aplicara el Título 42. Lo último que vio ese día fueron las luces de la ambulancia. Despertó un día después. Ya no tenía sus piernas, pero él aún no lo sabía. 

Entre octubre de 2019 a octubre de 2020, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) registró que 10 mil 905 guatemaltecos fueron detenidos en sus puntos fronterizos. 174 mil 328 menos que el año anterior.

Sin embargo, la reincidencia para cruzar la frontera aumentó un 37 por ciento, en comparación al de 2019, que era un siete por ciento, según reportó The Washington Post. Eso quiere decir que las personas detenidas intentaron, por lo menos, en más de dos ocasiones cruzar los muros físicos y legales impuestos por la administración Trump en su último año de gobierno. 

Tres días después de haber sido atropellado por la fuerza de un tren en marcha, a B. Xol le informaron que sus piernas habían sido amputadas. Estaba hospitalizado y ese día el dolor era tan fuerte que pensó que moriría. Sin embargo, los cuidados de una enfermera de origen hispano, de quien no recuerda su nombre, lo ayudaron a recuperarse. Desde su cuarto, sentado en una silla de ruedas hace un último esfuerzo por recordarse del nombre de la enfermera. No lo logra. Sin embargo, el fallo de su memoria no le nubla recordar que estará agradecido toda la vida con ella. “Sin pedirle me daba agua, comida. Me decía: tienes que comer para estar fuerte y vivir”, explica a detalle las atenciones que recibió. 

Al quinto día de estar hospitalizado y custodiado por agentes de Migración, las autoridades estadounidenses decidieron su futuro. 

B. Xol era un campesino que se dedicaba a la siembra de café. Por unos cinco años ahorró Q25 mil y ese dinero lo utilizó para emprender su viaje hacia EE. UU. Esa fue su forma de invertir sus ahorros. El relato que Xol hace sobre su viaje denota conocimiento del camino. Como que si hubiera sido guiado por alguien o como si ya lo hubiera recorrido más de una vez. Sin embargo, el campesino de Alta Verapaz asegura que era la primera vez que viajaba y que no había pagado coyote. Eso mismo le dijo a los oficiales de Migración, quienes le insistieron revelara el nombre de la persona que lo guio. Tras insistir, Xol solo menciona que conoció a “buenas personas en México”, que le dijeron qué bus y qué caminos tomar. 

Xol iba a ser deportado a Guatemala. Su sueño de comprar un terreno y construir una casa se derrumbaba. Dice que rezó con los agentes de Migración en el hospital. Les explicó que él era un hombre cristiano, que no llegaba a robar. Sin embargo, esas no fueron las causas de que aún permanezca en Estados Unidos. B. Xol solicitó refugio humanitario por recomendación del consulado de Guatemala en Del Río, Texas. 

“Me dijeron firma aquí. Firma allá. La cosa fue que me dieron una cita para que el 10 de diciembre fuera a Migración en Virginia. Ahora mi próxima cita es hasta febrero de 2022. No me deportaron”, explica Xol cómo fue que las autoridades estadounidenses atendieron su petición. 

Xol no sale de su casa. Aún se recupera de las operaciones a las que fue sometido. El lado derecho de la parte inferior de su cuerpo ya se recuperó de la amputación; sin embargo, en la parte izquierda todavía permanece el dolor. Espera que le cumplan la promesa que le donarán unas prótesis para poder trabajar. Mientras su esposa y sus dos hijas han tenido que prestar dinero esta última semana para poder alimentarse. 

Los otros muros de Trump 

Entre México y Estados Unidos hay construidos 727 kilómetros de muro. En algunas partes son planchas de concreto que alcanzan hasta los 10 metros. En otras, son barras de acero puestas de manera continua o una simple malla de metal. En el resto de puntos fronterizos la naturaleza impone su propio muro, como el río Grande. 

De esos 727 kilómetros, 129 fueron construidos durante el mandato de Trump. La primera decisión del nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, fue finalizar con la ampliación del muro y suspender otros muros legales. 

Sentado por primera vez en la emblemática Oficina Oval de la Casa Blanca, Joe Biden, firmó suspender el Protocolo de Protección a Migrantes. Este es un acuerdo que se constituyó el 24 de enero, entre el gobierno de Trump con el del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, para que los migrantes, en su mayoría centroamericanos, esperaran en México su respuesta y el proceso a la solicitud de refugio. “Mantente en México”, le solía llamar Trump. 

Este tratado generó una crisis humanitaria a lo largo de la frontera mexicana, en donde aproximadamente 50 mil personas se encuentran todavía varadas. Biden también firmó suspender por cien días las deportaciones de personas que tengan una orden de expulsión y levantar el veto de ingreso y visado a 11 países con mayoría de población árabe musulmana. 

Sin embargo, las restricciones por la pandemia del COVID-19 continúan. Eso retrasaría la aplicación de la suspensión del acuerdo “Mantente en México” y de las deportaciones. Biden no ha votado todo el muro de Trump. El Título 42 está vigente.

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