[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Domingo

¡Que hablen los galenos!


foto-articulo-Domingo

Estoy seguro de que la profesión que requiere mayor entrega, humanidad y vocación, es la medicina y por esas particularidades virtuosas, es una fortuna encontrarse con un buen médico, en quien confiar y a quién consultar… yo he tenido esa dicha; además reconozco la brillantez y profesionalismo de galenos, orgullosamente guatemaltecos. Se podría decir lo mismo de otras disciplinas, oficios o profesiones, siendo un hecho que la mediocridad y el negocio –en un mundo tan relativista y decadente– suelen anteponerse a la ética y los valores. La diferencia –fundamental– entre cualquier labor y la médica, es que está en juego, el único tesoro irrecuperable… la vida humana.

En estos meses de caos para un mundo sumergido y atento en una sola angustia, mientras se cae a pedazos… curiosamente la comunidad médica ha guardado –en términos generales– un silencio pasmoso y, a mi juicio, triste. Debieran brillar los galenos, pero no solamente por su estoica actitud, lidiando con las víctimas de este mal –lo que se les valora y agradece– sino investigando, cuestionando y orientando. El Colegio de Médicos y las Universidades, no dicen “esta boca es mía”, soslayan su gorda obligación de guiar… sobre todo la academia. Es mandatorio se manifiesten, porque está en juego todo, dentro de esta “Plan-Demia” que se ha expandido mediáticamente, mucho más allá que médicamente, de forma tal, que no puede ser casual, ni espontánea, provocando horror y sometimiento de millones de personas, a gobiernos que se separan de la democracia y avanzan, hacia el totalitarismo populista. Algo apesta, en la manipulación mundial; los economistas y emprendedores sabemos lo que se viene encima… fenómenos de tal gravedad que nunca esperamos ver, pero a partir de una enfermedad que es competencia médica y que –lamentablemente– obedece solamente, a la monopólica directriz de la –opaca– OMS y arrasa con vidas, amistades, negocios, economía, gobernabilidad, salud mental y familias enteras.

Tengo preguntas serias para médicos serios y brillantes de nuestro país: ¿Es el COVID-19 la principal enfermedad y la que más amenaza vidas humanas, o no?, ¿Se justifica haber suspendido los programas de vacunación contra la tuberculosis, poliomielitis y otras enfermedades, para enfocarse en el Coronavirus, o es un crimen?, ¿Es válido –epidemiológicamente hablando– comparar los tratamientos y las amenazas de la enfermedad de moda, ante realidades sociales y demográficas tan disímiles, como se ha hecho con Guatemala y EE. UU. o Guatemala e Italia, o es tendencioso e inmoral?, ¿Es posible la higiene de nuestra gente, sin tener acceso a agua potable y con los niveles de educación y salubridad tan precarios?, ¿El hacinamiento –propio de la miseria– profundiza el problema o lo diluye?

Los médicos con los que he hablado, reaccionaron –al principio– incómodos con mis cuestionamientos. Se notaban irritados y molestos; suscribieron, muchos de ellos al inicio, de forma integral, los criterios de la OMS… algunos, con juicio y razón hoy no cuestionan la enfermedad –yo tampoco he negado su existencia– pero si sospechan que existe una decantación anormal en su atención y manejo ¿Por qué no lo dicen?, ¿Por qué no cuestionan, reclaman y se oponen? Seguramente la razón principal, será la desinformación mediática y profusa que se tiene de la enfermedad y el “prestigio” del que aún –y de forma inexplicable– goza la OMS; contradecirla, desde el punto de vista médico, debe ser el equivalente, a luchar contra molinos de viento. Por otro lado, influirá en su criterio, el monopolio, desde todo punto de vista insano que mantienen algunos gobiernos, como el nuestro, en el diagnóstico y manejo de la “PlanDemia”. Otras preguntas a la comunidad médica: Si no existiese monopolio gubernamental en importación de pruebas para el COVID-19 ¿Los diagnósticos serían mucho más accesibles o no?, ¿Existiría una estadística más fiable, con un universo de hisopados mayor?, ¿Se desahogarían, parcialmente, los hospitales públicos y las bodegas que llevan –también– el infortunado apelativo de “hospital”?

Les comparto eventos reales que ocurren, con el apañamiento
–inmoral– de la OMS. Se estima que la poliomielitis se expandirá casi en un 200 por ciento, en una decena de países, con motivo de la suspensión de vacunación, vinculada a la emergencia del Coronavirus; es decir, volveremos a ver niñitos lisiados de por vida, como era frecuente hace cincuenta años, ¡triste! Pero –ojo– también se han suspendido las vacunaciones contra el sarampión y la rubéola, con motivo de la vendida como “única emergencia humanitaria” que asola al planeta.

La Tuberculosis también se expande –a partir del COVID-19– y según la doctora Lucica Ditiu, directora de Stop Tuberculosis, “las personas confinadas no tienen capacidad ni medios para desplazarse a un centro de salud, para recibir diagnóstico y tratamiento”. Se sabe que, en India, los casos diagnosticados como Tuberculosis han caído drásticamente (80 por ciento), ello no significa que la enfermedad se haya erradicado o esté disminuyendo, sino al contrario, no se está diagnosticando, ni atendiendo. El Imperial College de Londres, ha advertido que la Tuberculosis matará en los próximos cinco años a cerca de millón y medio de personas y su expansión podría alcanzar a seis millones, a raíz de la desatención de esta enfermedad altamente contagiosa (fuente EuroNews).

Ante este panorama tan confuso –que soslaya una vez más la incuestionable obligación del Estado de atender al millón de niños desnutridos crónicos, menores de cinco años que mueren en vida en Guatemala– ante la paralización económica y las inminentes pérdidas de patrimonios, vidas, salud mental y democracia, es urgente que la comunidad médica chapina, la academia médica local, se exprese de forma clara y contundente, dando luces, cuestionando y haciendo propuestas. No deben, los buenos galenos, los honrados, verticales y juiciosos, delegar la responsabilidad moral a activistas prejuiciosos, con bata de médico o, a burócratas haciendo negocios.

El icónico emperador Marco Aurelio, hombre sabio y entendido, mandó a llamar a su corte a Galeno de Pérgamo, durante la “Peste Antonina”; nuestro presidente –con ínfulas de emperador– no busca el consejo de sabios, sino la lisonja de mequetrefes… los Galenos guatemaltecos, las mentes brillantes –aunque su formación y naturaleza incluya la no beligerancia– deben jugar su papel histórico… los necesitamos ¡Piénselo!

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
El bitcóin, una criptomoneda de dos caras para los salvadoreños y sus remesas

¿Bitcóin o dólares? Los migrantes salvadoreños podrán optar por una divisa con respaldo o una criptomoneda desregulada para enviar remesas a su país, una decisión que abre oportunidades pero acarrea riesgos, coinciden analistas.

noticia EFE
Autoridades salvadoreñas incautan 200 kilos de droga valorados en 5 millones

Autoridades de Seguridad de El Salvador incautaron alrededor de 200 kilogramos de cocaína valorados en más de 5 millones de dólares (4,19 millones de euros), según informó este lunes la Presidencia.

noticia Redacción/ elPeriódico
Todo listo para el Simposio de Investigaciones Arqueológicas


Más en esta sección

¿Dormir con el teléfono cerca es malo para la salud?

otras-noticias

Realizan plantón para exigir justicia para Luz María López Morales

otras-noticias

¿Grasa abdominal? El aguacate podría ayudar a reducirla

otras-noticias

Publicidad