[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Domingo

Coronavirus, el nuevo “Pharmakos” del miedo


foto-articulo-Domingo

En la antigua Grecia, “Pharmakos” era el nombre que le daban a las víctimas humanas que eran ofrecidas en sacrificio a los Dioses en tiempos de crisis, con el propósito de combatir la calamidad. Estas infortunadas víctimas eran consideradas como chivos expiatorios que cargaban con los males de la ciudad y su muerte debía permitir purgar, a la ciudad, de los males que la aquejaban. Sin embargo, debido a la ambigüedad del término “Pharmakos”, el mismo podía significar tanto remedio, como veneno. La diferencia era la dosis.

Las guerras no solo matan gente, matan o lastiman economías. En ese contexto, en el supramundo, donde la necesidad de frenar el crecimiento de la economía china parece haberse convertido en una obsesión para los Estados Unidos y para Rusia, el aparente y hasta ahora inexplicable “Pharmakos” de varios miles de chinos en la provincia de Hubei, especialmente la ciudad de Wuhan, debido al coronavirus, pareciera haber debilitado el crecimiento de la economía china. Sin embargo, el “Emperador” Xi Jinping sabe que “El dragón inmóvil en aguas profundas, se convierte en presa de los cangrejos”.

Sin embargo, para los chinos, el pequeño “Pharmakos” de unos cuantos miles de habitantes, no más de 4 mil (de una población de cerca de 1,400,000.000 habitantes) parece haber funcionado. Tan es así, que el presidente Xi Jinping visitó Wuhan, epicentro del coronavirus y del “fin del mundo” hace pocos días, y esta semana, Wuhan registro tan solo 17 casos nuevos; de esta cuenta, los 16 hospitales temporales que se encontraban activos en Wuhan se cerraron debido a que todos sus pacientes, ¡oh milagro!, se curaron. Para los chinos, pareciera ser que el “Pharmakos” fue un remedio y Wuhan su farmacia. Muriendo se aprende.

En el resto del mundo, la epidemia se ha extendido a más de 110 países –menos Guatemala ¿Será?– y ha afectado a más de 125 mil personas. Oficialmente, fuera de China ha habido más muertos que en la propia China –alrededor de 5 mil individuos–, siendo Europa y en particular Italia, uno de los países más castigados. (El karma de Marco Polo). Por unas semanas los verdaderos virus de la humanidad, el hambre, el terrorismo, las maras, el narcotráfico, la corrupción, han desaparecido de las noticias, para dar paso al miedo global. Para occidente, el “Pharmakos” pareciera haberse convertido, por sobredosis, en un veneno mortal para su economía y su psicología. “El que teme sufrir, sufre de miedo”.

Para una economía mundial que exige mercados de consumo en perpetua expansión anclada en brazos y materias primas pagados y compradas a precios irrisorios, el coronavirus es el portador del nuevo miedo, tanto para los que han nacido para morir de hambre, como los que han nacido para morir de indigestión. Pero la gran diferencia es que los estómagos chinos están acostumbrados a la inmortalidad. Es más fácil encontrar una aguja en un pajar, que 200 nanómetros en la nariz de un imperio.

El coronavirus es una lotería, opina Trump, creyendo haber ganado el premio mayor; en su milenario imperio, Xi Jinping calla y sonríe. “Cuando tres marchan juntos, tiene que haber uno que mande”. De los tiempos de Indochina sabe, que la venganza es un plato que se come frío. Los grandes lo saben, no importa si son católicos, evangélicos, budistas o taoístas, nadie triunfa orinando y bendiciendo con la católica agua bendita. “Distintas cerraduras se deben abrir con diferentes llaves”.

Mientras tanto aquí, en el inframundo, como somos inmunes al coronavirus, es más, ni rabia nos da, el Estado se dedica a ser Policía, el Ejecutivo a ser gerente de empresas ajenas, los ministros a ser silenciosos traductores y los industriales cada vez “importan” más; en consecuencia, los vomitados del sistema, que son los más, dependen de las sobras de los menos.

Pero no desmayes pequeño saltamontes “Antes de ser Dragón, hay que sufrir como una hormiga”.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Alexander Valdéz/elPeriódico
Juzgados se inhiben y trasladan antejuicios a la CSJ
noticia Redacción Cultura
“La Llorona” es nominada a 11 Premios Platino

La cinta guatemalteca lidera las candidaturas junto con la colombiana El olvido que seremos.

noticia Emma Gómez / Colaboradora de elPeriódico
El alcalde con 18 antejuicios en su contra

Gaspar Chay Ic, de 68 años, alcalde electo de San Cristóbal Totonicapán, tiene 18 denuncias en su contra por los delitos de abuso de autoridad, omisión de denuncia y delitos electorales.



Más en esta sección

Capturan a dos hombres que transportaban Q128 mil en efectivo

otras-noticias

Gael García Bernal, número uno en los cines de EE.UU. con “Old”

otras-noticias

Britney Spears pide a la justicia el fin de la tutela de su padre

otras-noticias

Publicidad