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Domingo

Entrevista a Fernando González Davison, autor de la novela “Los peores días” (Alfaguara, 2019)


A diez años del asesinato de Khalil Musa, de su hija Marjorielos Musa y de Rodrigo Rosenberg, las líneas de investigación aún pueden escudriñarse. Es lo que hace Fernando González Davison en su nueva novela, Los peores días. La pieza, que llegó al mercado esta semana editada por Alfaguara, retrata a los personajes involucrados para adentrarse en los laberintos psicológicos de cada uno. Narrada desde la no-ficción, la versión del autor sobre los hechos que rodearon al caso está sustentada por una investigación formal de más de cinco años. En esta entrevista para elPeriódico, González Davison explica más sobre el proceso de construcción del libro.

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La sociedad guatemalteca es compleja y mucho más compleja cuando se da una crisis como la que ocasionó el asesinato de Rodrigo Rosenberg y, sin embargo, usted se lanzó a investigar su tragedia y a escribir esta novela. ¿Por qué lo hizo?

– Esta historia se desarrolló en un intríngulis político y observé que las muertes de los Musa y del mismo Rosenberg se quedaron como un enigma. Quise entender lo sucedido y esclarecerlo, por lo que me di a la tarea de preguntar e indagar para aproximarme a esa realidad. Leí dos libros que se editaron sobre esa trama, pero dejaron mucho que desear, pues uno fue un ensayo con un sesgo favorable para ciertos intereses que Rosenberg cuestionó. Y el otro lo escribió un autor que le dio por escribir una novela de ficción ajena a la verdad, como él mismo lo dijo. Y la verdad importa mucho en este tipo de pesquisas, pues el buen arte, como dijo Iris Murdoch, debe poseer dureza, firmeza, realismo, claridad, objetividad, justicia, verdad. En mi caso me dediqué a indagar y descubrí ese mundo de intrigas y delitos. Me basé en entrevistas, muchas hojas de la prensa y en los wikileaks. Conversé con abogados y fiscales, así como con funcionarios cercanos al presidente Colom.

Rosenberg, Colom y Castresana son los principales protagonistas  de la novela, que, de entrada, muestra el romance que existió entre Rosenberg y la hija del señor Musa. Junto al fiscal Castresana, a cargo de la investigación y de las pesquisas, iremos juntos descubriendo hechos con la veracidad que debe tener una novela histórica. La neblina en los centros de poder comenzó así a traspasarse y pude entender lo que ahora es obvio: un Estado cooptado por grandes intereses que controlan el Congreso, el Ejecutivo, las cortes… los llamados poderes paralelos que en realidad no son paralelos sino están en el Estado mismo.

¿Cómo se sintió al estar dentro del laberinto de funcionarios que hacían de la corrupción su actividad de cada día y estaban envueltos en este caso?

– Me valí de las libertades del género de la novela para revivir a los personajes que aparecen como en una obra de teatro realista. Ahora muchos de ellos están siendo procesados por distintos delitos o son prófugos, como el gerente de un conocido banco. Castresana investigó a Colom y a su círculo íntimo, lo que generó actos de obstrucción a la justicia, como lo ha hecho el presidente Jimmy ante las graves acusaciones que pesan en su contra por la CICIG: obstruye la investigación y la justicia para que no se conozca la verdad. Por eso quiso expulsar a Iván Velásquez y colaboradores, como le pasó con Castresana: este sufrió una campaña de mentiras en su contra hasta que se vio forzado a renunciar cuando estaba a punto de esclarecer el asesinato de los Musa. Por ello creo que vale la pena leer la novela para acercarse al desenlace, aunque hay algunas pifias que deberé enmendar, como la mención de Ítalo Antoniotti como directivo de Banrural pues lo era solo de Anacafé. O de Myrna en lugar de Helen Mack, o de Óscar Clemente en lugar de su hermano Gonzalo Marroquín.

¿Hay elementos nuevos que no sabíamos o que no se dieron a conocer en su momento?

– Sí, la novela los trae y son muy interesantes. Para empezar, sus páginas muestran con propiedad la relación amorosa de Rosenberg y Marjorie Musa, pues va a ser la muerte de ella y la de su padre las que van a desencadenar que Rosenberg lance graves acusaciones en un video contra el presidente Colom, su esposa y varios empresarios. Luego, está la obstrucción en contra de la investigación que realiza el fiscal de la CICIG Carlos Castresana, hasta llegar al tinglado del poder, como en una historia de House of Cards, con la diferencia que nada es ficción en la oscuridad de nuestro Estado, permeado por los narcos y corruptos.

ENTREVISTA CON EL SEÑOR FERNANDO GONZALEZ
MATERIAL PARA DOMINGO
FOTOS DE ELIAS RODRIGUEZ

¿Sintió usted alguna semejanza entre lo que pasó en 2009 y lo que sucede ahora?

– Guatemala se conmovió y el mundo también por el impacto que tuvo la difusión del video, donde Rosenberg acusó de su muerte al presidente Colom y a su círculo íntimo. La democracia tambaleó al difundirse al punto que se fraguó un intento de Golpe de Estado. Lo dicho por un muerto no se podía probar y por ello todos suscribieron las palabras de Rosenberg al no dudar de sus declaraciones. Pero con las pesquisas que realizó Castresana, se irá dando cuenta el lector que algunas de aquellas acusaciones estaban muy cerca de la verdad.

Para evitar que se supiera la verdad sobre las muertes de los Musa, los poderosos realizaron una campaña en su contra: que Castresana tenía relaciones amorosas con su secretaria, que le pagaba altos salarios, que salían de viaje juntos. En esa campaña difamatoria participaron funcionarios, cofrades y parte de la cúpula empresarial, coordinados por un periodista.

   El acecho fue similar al que se repitió en el caso contra Iván Velásquez para denigrarlo y frenara las investigaciones en su contra. Es así como la campaña de desprestigio la repitió Jimmy y que culminó con la declaración de persona non grata del comisionado de la CICIG Iván Velásquez, para frenar las pesquisas que tenían con el pelo parado a muchos empresarios y políticos. Ahora se observa que aparecen los mismos actores en la actual campaña electoral que salen en la novela. Al final, no se trata de una sociedad compleja pues los que manejen los hilos del poder son pocos y ya son muy conocidos. Por eso carecen de idoneidad para ser candidatos, pero quieren seguir gobernando, mientras el retroceso social nos ha puesto entre los dos países más atrasados de América Latina. Les sugiero a todos que lean el reciente informe de la Alta Comisionada de Derechos Humanos para Guatemala, que describe cómo la corrupción y nuestro narco Estado nos empobrece, pero cuenta con el aplauso no solo de la derecha extremista, de los corruptos, de la burocracia, de nuestros embajadores en el exterior, que aplauden a Jimmy y a sus terribles ministros y asesores…

¿Qué lección puede dejarnos este libro a nivel personal y a la sociedad?

– Esta novela de no ficción se intitula Los peores días porque así lo sintieron los principales protagonistas de esta trama. Los hilos del poder son sinuosos y permiten a muchos evadir el camino de la justicia. La lección que deja es que no debemos permitir que nadie debe estar por encima de la ley: todo funcionario debe ser como cualquier ciudadano que puede ser investigado sin ningún antejuicio para llegar a la verdad. El antejuicio debe eliminarse, salvo en algunos casos, para que no se abuse de su uso. En la novela aparecen jueces venales, empresarios sin escrúpulos, políticos de pacotilla, todos corruptos, como hasta la fecha. Quienes nos abrieron los ojos fueron Castresana y la CICIG con evidencias para defender nuestra endeble democracia del mundo oscuro. Ese es el pequeño aporte de la novela: la aproximación a la verdad, pues resulta importante, a mi modo de ver, para que entendamos que debemos salir de ese mundo oscuro sin temor. Y apoyemos a quienes luchan contra la impunidad y por el desarrollo de nuestra democracia acorralada.

¿Podría usted explicar el porqué de la importancia de la novela histórica?

– Pues me valgo de lo que dijo Arturo Pérez-Reverte, que la novela histórica ayuda a entender la historia y a transitar por la vida. Con la novela histórica él aprendió que la historia no era mero divertimento, sino que ayuda a comprender el presente. Para entender Guatemala tuve que indagar para entenderla. Y, así, escribí dos novelas históricas con enlaces de ficción y también esta novela: así surgieron Oscura transparencia, la caída de Arbenz; y La montaña infinita, sobre el caudillo Rafael Carrera, que ayudan a explicar nuestro pasado y presente.

Cuando joven escribió con el seudónimo de Fernando Gonaz.

– Joven, El Imparcial me publicó varios cuentos y poemas con el seudónimo de Gonaz, en homenaje al profeta Jonás. Fue un profeta que no quería meterse en problemas por atacar a algunos poderosos como Dios le ordenaba. Y huyó de Él durante meses. Al final, tragado por una ballena, lo dejó medio ahogado en la playa, e hizo lo que se le mandaba. Esa fuerza contra los poderosos lo saca a uno de la zona de confort al escribir verdades incómodas. Lo hice desde que era joven y, tras obtener un premio de literatura a fines de los años ochenta, puse mi nombre civil. El escritor debe dar testimonio de su tiempo usando la magia de la literatura para explicar, en especial a las nuevas generaciones de dónde viene, pues la novela histórica da una interesante y entretenida aproximación de la realidad. Allí esta sumisión o al menos así lo entiendo yo.

Configuración

Fernando González Davison

fernandogonzalezdavison@gmail.com

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