[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Domingo

El Congreso en reversa


Este año, el Organismo Legislativo rompió la dinámica activa que se había desarrollado en 2016 a favor de reformas a diversas leyes con el fin de fortalecer la institucionalidad. En cambio, han entrampado la agenda y han intentado favorecerse para salvarse de la ola anticorrupción del MP y la CICIG.

foto-articulo-Domingo

Pavel Gerardo Vegapvega@elperiodico.com.gt –Se cumplieron dos años del inicio de aquellas jornadas de manifestaciones sabatinas de una ciudadanía indignada por la corrupción desbordada que tuvo su cima en la develación de La Línea. Una indignación que puso a temblar a los políticos, pues fueron puestos contra las cuerdas para que se sujetaran a las demandas de la sociedad cansada de los abusos del poder.

Los ídolos de la sociedad fueron Iván Velásquez, jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), la fiscal general, Thelma Aldana y, aunque no tan popular, también lo fue el embajador estadounidense, Todd Robinson.

Pero, así como esta triada fue vitoreada en el parque central de la ciudad de Guatemala por enfrentarse a toda clase de corruptos, desde algunas oficinas en zonas exclusivas de los personajes que mueven los hilos del poder estaban siendo vigilados con recelo, con miedo.

De traer abajo el gobierno del Partido Patriota, la triada pasó a investigar sus vínculos con empresarios, luego una cúpula militar importante fue capturada por delitos contra los derechos humanos durante el conflicto armado interno, y después decenas de empresas fueron llamadas para responder por evasión fiscal.

Fue así como los sectores conservadores confirmaron sus sospechas y se vieron confrontados con una estampida de órdenes de captura. El poder que se les escurre por las manos deben contenerlo, y para construir una presa tan fuerte que soporte cualquier amenaza la legislación es fundamental.

Y ahora, cuando ya no se escuchan las vuvuzelas rugir, cuando ya no existen partidos políticos dominantes y algunos están por desaparecer, las argucias en el Congreso son más expeditas, más difusas.

Es así como a mediados del año pasado, las bancadas del Congreso modificaron sus dinámicas. Luego de componer una alianza para fortalecer instituciones, leyes y transparentar procesos; bloques como Movimiento Reformador, Todos, Visión con Valores, Partido de Avanzada Nacional, Unionista, Unión del Cambio Nacional y el oficial Frente de Convergencia Nacional giraron hacia la defensa de sus intereses a través del presidente Jimmy Morales como fuerte articulador de una super bancada que lo beneficiara a él y a su círculo más cercano –familiar y presidencial– que enfrenta procesos legales.

De la negociación del Presidente con los bloques conservadores surgió Óscar Chinchilla como pieza fuerte para presidir el Congreso y retirar a Mario Taracena de la junta directiva para facilitar nuevas iniciativas en favor de los sectores afectados por la estrategia anti corrupción que comenzó en 2014 y que se reforzó en 2015.

De enero a abril del año pasado, el Congreso presidido por Taracena aprobó 29 decretos, en los cuales se registró la reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, a la Ley del Organismo Legislativo para prohibir el transfuguismo, a la del Ministerio Público para fortalecerlo, la Ley de Servicio Civil del Congreso para prevenir la creación de plazas fantasma y se eliminó el Secreto Bancario.

Este año, en el mismo espacio de tiempo, se han aprobado tan solo siete decretos, en donde resaltan convenios internacionales en materia de comercio y la Ley de Bienestar Animal. Las reformas constitucionales propuestas el año pasado están estancadas y se han aprobado tan solo cinco artículos de los 25 que se presentaron.

Pero, la polémica se encendió cuando el Legislativo intentó retroceder para aprobar algunas iniciativas que buscan favorecer a los legisladores y grupos que puedan ser afectados por investigaciones de corrupción.

Álvaro Montenegro, del movimiento JusticiaYa que pertenece a la Alianza por Reformas, establece que este año se percibe un retraso respecto de la agenda legislativa del año pasado. “Se está buscando priorizar leyes que beneficien a los acusados en Mariscal Zavala y que puede beneficiar a los diputados con procesos penales”, apuntó.

 

César Fajardo fue uno de los ponentes de la iniciativa que buscaba legalizar todo lo actuado por el Congreso de 2008. Ahora está preso por peculado y abuso de autoridad.

 

El miedo de Odebretch

Si La Línea desbarató un gobierno entero, el próximo caso del MP y CICIG de escala internacional podría desbaratar al Congreso, pues se trata de dos préstamos aprobados en 2012 para financiar proyectos carreteros; sin embargo, la iniciativa propuesta por el exdiputado Gudy Rivera y el diputado Christian Boussinot, entre otros, tenía como condición autorizar el préstamo para que la empresa brasileña Norberto Odebrecht fuera la beneficiada con los proyectos.

De esa cuenta, los diputados intentaron modificar la Ley de Servicio Civil del Organismo Legislativo con este propósito: “Se reconoce la validez jurídica de todos los actos legislativos de 2008 a la fecha. Asimismo se reconoce la validez jurídica, administrativa y laboral de todos los contratos laborales y/o administrativos realizados bajo los renglones presupuestarios 011, 022 y 029 suscritos por el Congreso con el personal administrativo”. Es decir, todo lo actuado desde 2008 a la fecha, aunque haya sido al margen de la ley, sería legal, como las plazas fantasma, votaciones por iniciativas ilegales, préstamos, etc. Una amnistía por todo lo hecho desde esa fecha.

 

El expresidente, Otto Pérez habría sido beneficiado de aprobarse la iniciativa que buscaba sacarlo de prisión.

 

Entrar a prisión, pero salir rápido

El Congreso también intentó reformar el Código Penal para suavizar un posible proceso penal en el que podrían estar inmiscuidos tras cometer ilícitos. Uno de los ponentes de la iniciativa fue César Fajardo, quien fue imputado por el Ministerio Público por abuso de autoridad y peculado por sustracción, luego de habérsele investigado por tener plazas fantasma bajo su responsabilidad. Además, apoyaron Ramón Lau, del partido Todos, Alejandra Carrillo, quien fue cercana a Roxana Baldetti en el Consejo Nacional de la Juventud, y Carlos López, de la UNE, quien es prófugo de la justicia señalado también por plazas fantasma.

La iniciativa busca liberar a quienes permanezcan en prisión preventiva por un año, además de que si se le comprueba su inocencia, sería resarcido.

 

Con la iniciativa que intenta validar de nuevo el transfuguismo, el diputado Giordano podri a cambiar otra vez de partido, lo ha hecho en más de cinco ocasiones.

 

El retorno al transfuguismo

Luego de la reforma a la Ley Orgánica del Organismo Legislativo en la que se prohíbe el traslado de los diputados a otras bancadas, es decir, el transfuguismo, el bloque oficial se convirtió en la fuerza mayoritaria con legisladores que provenían de Lider y el PP. Sin embargo, en marzo pasado el diputado Fernando Linares Beltranena y Estuardo Galdámez presentaron la iniciativa 2301 que busca despenalizar el transfuguismo. La reforma a la reforma fue apoyada por más diputados que firmaron ilegiblemente.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia José Manuel Patzán/ elperiodico
Anulan sanción a exoficial de jueza Aifán
noticia AFP
Venezuela anuncia compra de 12 millones de dosis de vacuna anticovid de Cuba
noticia
Lotería Santa Lucía realizó su sorteo extraordinario con un premio mayor de Q6 millones


Más en esta sección

EE. UU. acusa a Irán de ataque a petrolero y promete respuesta

otras-noticias

Los chats que revelan la fuga de información del despacho del MP

otras-noticias

Scarleth Ucelo cumple en Tokio

otras-noticias

Publicidad