[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Domingo

La dignidad como valor cotidiano


Jorge Mario Rodríguez Martínez

foto-articulo-Domingo

No pocos ciudadanos se han indignado ante el video en el que unos agentes de la Policía Municipal de Tránsito de La Antigua retiran de las calles, con derroche de violencia, a un humilde vendedor de golosinas. Esta agresión exhibe la actitud reprochable de autoridades electas de ejercer, de varias maneras, la violencia directa contra sectores vulnerables de nuestra sociedad.

Este inaceptable incidente devela la pobre cultura de los derechos humanos que priva en la sociedad guatemalteca. Analizar esta carencia social devela algunas de las formas en que el mal se instala en nuestra vida cotidiana.

En este contexto, un argumento, que apela a la mentalidad autoritaria, aduce que los agentes de la PMT están haciendo cumplir la ley o los reglamentos respectivos. Esta consideración olvida que la dignidad debe estar por encima de cualquier sistema de reglas. La protección o ejecución de una regulación legal no debe transgredir dicho valor. No solo es posible dialogar con los afectados, sino que se deben tomar en cuenta los intereses legítimos de estos cuando se elaboran las regulaciones respectivas. En todo caso, gobernar o administrar de forma competente supone anticiparse a los problemas que puedan plantearse, especialmente en un ambiente tan conflictivo como el guatemalteco.

Ahora bien, parte del problema de nuestra inadecuada concepción de los derechos humanos es que estos suelen concebirse de modo puramente enunciativo. Así, por ejemplo, en muchos cursos de derechos humanos el instructor se concentra en presentar las declaraciones respectivas, sin proveer herramientas que permitan su interpretación en la vida cotidiana. Esta estrategia impide ver que tales derechos expresan intuiciones morales profundamente arraigadas en nuestra conciencia.

Para comenzar: los derechos humanos emanan de la dignidad humana, valor que, a su vez, es un componente fundamental del constitucionalismo contemporáneo. La conclusión debería ser clara, aunque nunca es evidente para funcionarios de vocación autoritaria: un reglamento municipal no puede implementarse a costa de vulnerar la dignidad humana concreta de un ser humano.

La dignidad es una experiencia que remite a la presencia del Otro. En este sentido, los derechos humanos apuntan a la experiencia ética asociada a la fisonomía moral del prójimo. La conciencia de la dignidad, desde luego, coloca nuestra subjetividad en una relación refleja: experimentamos una afrenta cuando se afecta nuestro estatus moral. Actuar con dignidad, además, asume la comprensión de que nuestra afrenta hacia el otro impacta negativamente nuestra integridad moral.

Por lo anterior, los derechos humanos, en su significado más profundo, comienzan siendo los derechos del Otro. Nuestra propia subjetividad, mal que les pese a los seguidores del más inconsistente egoísmo “libertario”, siempre precisa del otro para poder definirse y reconocerse. Desde luego, la conciencia de la dignidad, de larga data en la historia de la humanidad, hace que reconozcamos que somos el otro del otro.

La conciencia de la dignidad, en esta visión, supera incluso la reciprocidad: ¿Cuántas veces, por ejemplo, pedimos disculpas a un desconocido por no poder ayudarlo en una situación determinada? Siguiendo esta línea reflexiva, se hace evidente, además, que los derechos humanos poseen una extensión normativa que sobrepasa el ámbito del Estado. De hecho, la estructura valorativa del Estado deviene pura poesía constitucional en la medida en que la dignidad humana se ignora o pisotea.

Desde esta perspectiva, se puede ver que gran parte del mal surge de actitudes sociales extendidas. Hannah Arendt acuñó la idea de la “banalidad del mal” para enfatizar que el mal no precisa de monstruos, sino de seres humanos irreflexivos que siguen ciertos libretos sin cuestionarlos. De esta manera, nuestra integridad moral se ve asediada no solo por lo que hacemos, sino también por lo que dejamos de hacer. Por lo demás, nunca faltan personas adecuadas para cualquier papel, por ignominioso que este sea.

El sociólogo Stanley Cohen, quien fuera profesor de la London School of Economics, estudió las variadas estrategias que usamos para acomodarnos a los males que vemos en el mundo. Esta molesta verdad explica porqué los responsables de crímenes de lesa humanidad a menudo mantienen su impunidad dentro de las sociedades que experimentaron sus acciones. En nuestro caso, se sentían a gusto porque a su alrededor se les hizo creer, por ejemplo, que sus actos fueron necesarios para que no fuéramos otra Cuba.

Uno de los aspectos más perturbadores de esta situación, es que nuestra falta de resistencia en la vida diaria es tomada en cuenta por la gente sin escrúpulos para afectar nuestros derechos. En nuestra vida diaria enfrentamos facturas con cobros indebidos, retardos burocráticos innecesarios, instituciones “educativas” que lucran con la formación de nuestros hijos, y un lamentable etcétera. Así, pues, parte de nuestra indignación con el atropello del vendedor antigüeño se relaciona con el hecho de que también nuestra dignidad es atropellada en la vida diaria.

En conclusión, se debe hacer valer la dignidad humana en todos los contextos en que participamos. Desde luego, siempre podemos fallar. Sin embargo, también es posible volver atrás, repasar lo sucedido, enmendar los pasos, pedir disculpas. Y es que la democracia a la que aspiramos no puede ser alcanzada si no comprendemos que la dignidad humana debe ser un dato ineludible de nuestra vida cotidiana.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Federico Bauer Rodriguez
Somos la última generación (III)

La nueva moral es que no hay moral.

noticia Europa Press
Activan telescopio TBT2 para detectar asteroides peligrosos

Test-Bed 2 (TBT2) trabaja junto a su telescopio asociado del hemisferio norte para vigilar de cerca los asteroides que podrían representar un riesgo para la Tierra.

noticia EFE
Artistas de cómic homenajean a Goya en su 275 aniversario

En la muestra se exhiben retratos del pintor, además de versiones de algunas de sus más notables obras.


De último momento

MP presenta solicitud de antejuicio contra Jimmy Morales

La Fiscalía contra la Corrupción tiene una investigación abierta que involucra a Morales. El expediente está relacionado a la expulsión del comisionado de la CICIG, Iván Velásquez.

noticia Luisa Paredes /elPeriódico

Más en esta sección

La guía Pet

otras-noticias

CC reactiva antejuicio contra jueza Erika Aifán

otras-noticias

Panamá registra “dramática” disminución de muertes por COVID-19

otras-noticias

Publicidad