[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Domingo

Las instituciones y las limitaciones de las políticas económicas


Paul Boteo
Sociedad de Plumas

foto-articulo-Domingo

¿Por qué Guatemala no ha sido capaz de lograr el desarrollo económico y social? ¿Por qué estamos tan rezagados respecto a los países sudamericanos? Si se observa desde el punto de vista económico, la respuesta sería que hemos sido incapaces de acumular suficiente capital, físico y humano, como para hacer crecer la producción per cápita a los niveles de los países avanzados. En otras palabras, no existen suficientes empresas para brindar empleo formal y de calidad a todos los guatemaltecos y los niveles de educación en la mayoría de la población son sumamente precarios.

Sin embargo, esta respuesta nos puede decir muy poco. La siguiente pregunta sería ¿Por qué no somos capaces de crear o atraer suficientes empresas a Guatemala? Y allí las instituciones juegan un papel muy importante. Cuando se examina el caso de Chile, el país más próspero de América Latina, muchos economistas atribuimos su éxito a las políticas económicas que han implementado. Y no cabe duda que este sea un factor importante. Pero muchas veces pasamos por alto el contexto institucional en que se aplican las políticas económicas.

En el caso de Chile, se nos olvida que implantaron una incipiente democracia desde la segunda mitad del siglo XIX. Algunos partidos políticos en este país tienen más de 70 años de existencia, lo que nos brinda una idea de la calidad de sus instituciones políticas. La dictadura de Pinochet es una excepción en la larga tradición democrática de ese país y por eso resulta comprensible que el tema levante pasiones dentro de la ciudadanía.

Además, la sociedad chilena es reconocida por su aprecio a la legalidad. Existe corrupción, pero es mínima si se compara con la que se presenta en el resto de países de América Latina. De hecho, Chile se encuentra dentro de los primeros 23 países menos corruptos del mundo, según el Índice de Percepción de Corrupción 2015, por arriba de países como Francia, España o Portugal. No se puede entender el éxito de las políticas económicas de Chile, sin tomar en cuenta este contexto institucional.

Lo mismo puede decirse de Costa Rica, el país más próspero de Centroamérica. Los costarricenses llevan más de sesenta años de democracia ininterrumpida y también es de los países menos afectados por el fenómeno de la corrupción en América Latina. Aun cuando hoy en día Costa Rica atraviesa por una crisis importante, la calidad de sus instituciones le ha permitido obtener un mejor desempeño económico y social que el resto de países de Centroamérica.

Sin embargo, en el caso de Guatemala nuestras instituciones han sido disfuncionales. En nuestra historia se registran tres largas dictaduras, que obviamente revelan nuestra poca tradición democrática. Luego nos embarcamos en una guerra civil que imposibilitó cualquier intento de desarrollo institucional. Y desde el año 1986 hasta la fecha, hemos tratado de construir una democracia republicana, en donde se respete la independencia y el contrapeso entre los tres poderes del Estado. No obstante, debemos de reconocer que hasta el momento, no hemos tenido éxito.

La política se ha deteriorado, hasta tal punto, que podemos afirmar que no existen auténticos partidos políticos en el país. Y el Estado es incapaz de cumplir con sus funciones mínimas. En este contexto, es imposible hablar de políticas económicas exitosas. Las empresas necesitan certeza sobre sus inversiones y un país en donde existe el riesgo de graves crisis políticas de forma recurrente, simplemente no es atractivo a las inversiones.

La mejor lección que podemos aprender de Chile, tiene que ver con la calidad de sus instituciones. Nuestros esfuerzos se deben centrar en construir un Estado funcional, con auténticos partidos políticos y una sociedad que valore por sobre todo, la transparencia y la legalidad. Esas son las bases para las políticas económicas exitosas.


 

Sociedad de Plumas es una red de colaboradores comprometidos con promover en las páginas editoriales el balance, el contraste y la propuesta constructiva.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Evelin Vásquez/elPeriódico
Las nuevas medidas serán supervisar la capacidad de personas en espacios públicos
noticia Sputnik
Así fueron los casos de las mujeres ejecutadas en EE.UU. por sentencia judicial

Sputnik recordó cuándo y por qué las mujeres han sido ejecutadas por un veredicto judicial en EE.UU.

noticia
Biden presidente


Más en esta sección

Guatemala bajo la lupa

otras-noticias

La UE en rojo; China y EE. UU. se expanden

otras-noticias

FECI y Alianzas por las Reformas se unen a amparos contra resolución de Sala que favoreció a Moto

otras-noticias

Publicidad