[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Domingo

El derrumbe


Análisis de Coyuntura

foto-articulo-Domingo

IPN-USAC

Instituto de Problemas Nacionales / Universidad de San Carlos / www.ipn.usac.edu.gt

La CICIG/MP alcanzó finalmente a la cúpula de la estructura mafiosa La Línea, a la que empezó a desvelar el pasado 16 de abril, iniciando así un terremoto político que no termina. Esa cúpula mafiosa son el presidente Otto Pérez y la ex vicepresidenta Roxana Baldetti. Los hallazgos fueron suficientes para que un juez emitiera la orden de captura de Baldetti el viernes 21 en la mañana y, acto seguido, los fiscales sustentaron en sus investigaciones la petición de antejuicio en contra de Pérez. Baldetti se refugió poco antes en un hospital y Pérez ha dicho que “dará la cara”, pero ya no tienen escape.

El gobierno que asumió por voto popular el 14 de enero de 2012 se ha derrumbado, bajo acusación penal de corrupción. Ahora sí es inevitable la salida del gobernante. Aferrarse al cargo resultará hasta más contraproducente a los factores de poder. Institucional y políticamente resulta indefendible. Su nivel de aceptación popular ya era de un dígito antes del viernes. Desde mayo, su partido y candidato presidencial nunca superaron el margen de error (2.5 – 3.0 por ciento) en las encuestas de intención de voto. Hasta ahora, solo dos cámaras de diez en CACIF no avalaban su renuncia. Washington tomó hace semanas prudente distancia, y aunque preferiría cambios sin movimientos telúricos, las réplicas del sismo continúan. El Ejército no se moverá y eventualmente solo la Policía, corrupta e infectada de mafias, podría levantarse pero en defensa de su propio statu quo.

Guatemala ha entrado a una dimensión desconocida, con elecciones inminentes, programadas para dentro de dos semanas, en las que se postulan políticos igualmente repudiados, también señalados de corrupción y de violentar las normas electorales de financiamiento y publicidad. Las bancadas mayoritarias del Congreso (Lider, PP y UNE) han ignorado la demanda ciudadana de reformas y, en particular, el partido Lider ha reaccionado inhábilmente ante los procesos por corrupción en contra de sus dirigentes y advertencias del TSE por transgredir la ley, mientras alardea de su control actual y futuro del poder Legislativo. “Si no llego a ganar las elecciones –ha dicho Manuel Baldizón en círculos políticos– tendré de rodillas al próximo Presidente, controlando el Congreso”.

Esta vez las elecciones no contribuyen a resolver ni a disolver la crisis política. La prolongarán, sea por agonía o por agravamiento súbito, porque los movimientos telúricos continúan. Los políticos son percibidos como parte del problema. El recurso de la democracia sin reformas está agotado y la clase política reniega de las reformas porque son la fuente de sus privilegios. Pero una vacuna de reverencia al calendario electoral, que después de 2002 (incluso en la crisis Rosenberg de 2009) inoculó a esas elites, las mantiene ahora semiparalizadas, cuando deberían de estar buscando acuerdos políticos para tratar el problema y no solo guardar las formas. Nadie con suficiente poder se atreve a decir que “el rey va desnudo”. El terremoto político demanda reacciones de emergencia y salidas audaces pero ordenadas y pacíficas.

Pero la respuesta de las elites, liberales y conservadoras, es tímida. Temen que el barco se salga de su control y acabe en manos indeseables. Por eso dejan que continúe y se agrave la crisis sin intervenir. En cualquier momento el sistema se derrumba y no quieren hacer mucho ruido. Curiosamente, son los políticos quienes más hacen para desestabilizar el sistema y provocar que la frustración social se traduzca en radicalismo de unos pocos, atenidos a que ellos son los carceleros de la democracia.

A su manera, las elites hacen lo que los políticos. Por inercia pero sin convicción llaman al ejercicio cívico del voto el 6 de septiembre. Temen que el voto nulo ayude a Baldizón, a quien en definitiva no quieren, y prefieren como males menores a Sandra Torres y a Jimmy Morales. Las elites apuestan a una salida predecible con elecciones y admiten que la futura legislatura será problema, pero confían en controlarla. En verdad tampoco saben qué hacer. Todos se autoatan las manos, en tanto tratan de hacer algo a ciegas bajo la mesa.

La Plataforma Nacional para la Reforma del Estado estrelló su propuesta de cambio a la Ley Electoral y de Partidos Políticos en un Congreso indolente. Ahora los grupos sociales con bases territoriales, que son parte de la Plataforma, toman la iniciativa llamando a movilizaciones durante tres días la semana próxima. No hay estrategia de salida política, más bien habrá un remolino de intereses que forman un nudo: políticos que quieren elecciones (los pequeños, con un dígito de intención de votos, rezando para que los grandes sean descalificados); poblaciones urbanas que no quieren a los políticos; poblaciones rurales a las que al parecer les resulta indiferente esta historia y están dispuestas a ir a las urnas porque las sedujeron con dádivas; elites que quieren cambios sin que se rompan los platos, igual que Washington.

Si acaso, el 6 de septiembre se hará el recuento de votos y… de daños.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Aquiles Faillace
La vergüenza pasa y el pisto queda en casa
noticia IN ON CAPITAL
China y su interés económico en tierras afganas

Los metales en Afganistán podrían valer entre US$1 y US$3 billones.

noticia
Un nuevo proyecto de Harry Potter estaría en desarrollo

El CEO de WarnerMedia, Jason Kilar, insinuó recientemente la posibilidad de un nuevo contenido de Harry Potter en desarrollo.



Más en esta sección

El hospital de COVID de los corruptos doctores de la muerte

otras-noticias

Decomisan presunta cocaína valorada en US$3.5 millones.

otras-noticias

“Yo defino a la prensa nicaragüense como una prensa de resistencia. Para mí la meta ha sido siempre nunca aceptar la censura ni la autocensura”: Carlos Fernando Chamorro Barrios

otras-noticias

Publicidad