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Nacionales

La lucha contra el hambre en medio de la pandemia


A sus 80 años, Víctor Arreola sufre desnutrición crónica. Carencias económicas agravan su caso.

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En una habitación, con dos camas, una estufa de mesa y un escritorio que sirve como comedor, a un costado del mercado de Jocotales de la zona 6 capitalina, vive Víctor Arreola de 80 años junto a su hijo Daniel de 45 años, quien durante la pandemia no ha conseguido trabajo.

El menú diario de don Víctor son frijoles colados con huevos para el desayuno. En el almuerzo come arroz con frijol, producto del poco trabajo de su hijo y con la ayuda de la dueña de un comedor.

“Me gusta el caldo de res y de pollo”, resalta don Víctor, al preguntarle cuándo fue la última vez que comió este tipo de platillo, se ríe y asegura que no recuerda. Agrega que también le gusta el atol de haba. “Ya no he comido hace mucho tiempo porque no tenemos dinero para comprar, mi hijo no tiene trabajo fijo y él es quien me mantiene”, relató. 

Daniel Arreola vive con su padre en la misma habitación. A diario, luego de darle el desayuno a su papá, sale a la calle para conseguir al menos Q20 para poder alimentar a su padre.

Daniel se hizo cargo de su papá al llegar a la vejez, actualmente le cubre los gastos de alimentación, energía eléctrica, de la cual debe Q50 del mes pasado, que no pudo pagar por falta de trabajo. 

Antes de la pandemia, Daniel realizaba cualquier tipo de trabajo, especialmente en albañilería, carpintería, guardianía o pintar casas, pero ha tenido dificultad para hallar un empleo. “A mi edad es difícil que me contraten de manera fija porque no tengo experiencia ni documentación, pero antes de la pandemia me salían trabajos, pero ahora ni mandados”, detalla. 

Desnutrición crónica

Daniel se sienta a un lado de la cama, mientras su papá desayuna. “El problema es que él fue diagnosticado con desnutrición crónica, le recetaron complejo B y buena alimentación, pero no hay dinero para poder hacer eso”, relata. 

“Yo prefiero que él coma, porque yo al menos tengo todavía fuerzas, pero él ya no”, agrega Daniel. Las personas que puedan ayudar a la familia Arreola se pueden comunicar al número teléfonico 4139-9514.

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