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Nacionales

AMÉN


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Aunque la religión, creencias y espiritualidad, supuestamente unen a las personas, también las dividen. Este tema no es común que lo discuta y menos en nuestro país que es bastante conservador en la materia. En mi vida he tenido la libertad de cambiar varias veces de religión, de católico, a baptista, a evangélico, a sincretista, he leído la Santa Biblia dos veces en su totalidad, he convivido con budistas, con Nanas y Tatas de la Cosmovisión Maya, he estado con Papas y Sacerdotes y Pastores. Todo esto en búsqueda de respuestas a una incansable búsqueda de tener fe en un ser superior. Vivimos en un país donde existe la libertad de culto religioso, pero hemos olvidado el respeto a las creencias de los demás. La intolerancia religiosa es muy fuerte en Guatemala, especialmente hacia las creencias de las etnias Maya. Porque no acabar con los prejuicios históricos, seguir el ejemplo del Santo Juan Pablo II, quien en su peregrinaje visitó un centenar de templos protestantes, sinagogas o mezquitas o seguir la humildad del Papa Francisco, cuando en su homilía en Chiapas, México ante los indígenas, pidió perdón por parte de la Iglesia Católica a sus pueblos por no haber comprendido su espiritualidad en el pasado. Mi punto de vista es que la civilización Maya llegó hace más de dos milenios a Mesoamérica a esta tierra del quetzal. Obvio que las creencias religiosas de aquel entonces ya no son la mismas que las que tienen los pueblos de hoy, pero a través de la tradición oral han conservado mucho de su cosmovisión. Muchos hemos leído el Popol Vuh o el Chilam Balam, pero ¿cuántos lo entendemos? En esta fotografía captada en la Cerro Sagrado de Pascual Abaj en Chichicastenango, es la última foto de este mes patrio, las chicas de vestimenta blanca, representan los cuatro colores del maíz de la Cosmovisión Maya, recordemos que según el Popol Vuh, para la creación del ser humano se empleó el maíz blanco para los huesos, el amarillo para los músculos, el maíz negro para los ojos y el cabello y el rojo para la sangre. Conviviendo con el maíz y una digna representante de los Maya-Quiché. Cuando orgullosamente decimos que somos descendientes de los Hombres de Maíz, en verdad lo sentimos? Varios de mis libros han sido dedicados a narrar sobre los Pueblos Indígenas de Guatemala, tratando de dejar un testimonio de su vida, creencias y cultura en la época que me tocó vivir junto a ellos. Ellos igual que tú y yo, son de carne y hueso, sienten alegrías, dolor, preocupación, y al final del camino…todos vamos a pasar a otra vida y cada quién rendirá cuentas ante su propio Dios. Entonces porqué no vivir en armonía y respetarnos mutuamente, simplemente siendo guatemaltecos que aman a su país y por añadidura aman a sus paisanos y aquí aplica siempre la Regla de Oro “Haz a los demás lo que quisieras que te hicieran a ti” . AMÉN.

Sígueme en IG: @rickylopezbruni – Facebook: Ricky Lopez Bruni Arte.

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