[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Nacionales

“Que pague más el que gana más, es un principio sacrosanto de derechos humanos” Alberto Brunori, representante en Guatemala de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH)


Alberto Brunori partirá a Panamá el próximo martes. Desde ya siente nostalgia por las tortillas y los paches que tanto disfrutó durante su estadía en Guatemala. Pero lo que más extrañará, afirma, es la intensidad del país, porque “cada día pasa algo”, como el 31 de diciembre de 2015, cuando se publicó el decreto para el salario diferenciado en cuatro municipios.

foto-articulo-Nacionales

¿Cómo queda Guatemala a su segunda partida?

– Guatemala era un país emblemático en negativo y ahora es emblemático en positivo. Con Minugua no se logró avanzar en el cumplimiento de los Acuerdos de Paz, por lo que la CICIG fue la segunda gran oportunidad. Carlos Castresana tampoco logró aterrizar en el cumplimiento del mandato hasta que llega Iván Velásquez. Además, en la Corte de Constitucionalidad (CC) durante dos periodos hemos apreciado resoluciones positivas en materia de consulta de pueblos indígenas, así como en otros temas. La Corte Suprema de Justicia ha otorgado la mayoría de antejuicios. Otro gran cambio es la protesta, que movilizó a universitarios y jóvenes urbanos.

¿A qué atribuye la movilización urbana?

– Faltaba toda una generación de jóvenes y estudiantes que, como no ha vivido el conflicto, supera el miedo. Además, se llegó al límite de tolerancia. El caso del lago de Amatitlán sirvió para que la gente dijera “¡Ya basta!”. La CICIG y las oficinas de Naciones Unidas también han apoyado el cambio. Los funcionarios que antes no hubieran actuado empiezan a sentirse respaldados.

¿Se ha fortalecido el sistema de justicia o se han empoderado actores dentro del sistema?

– Siempre ha habido actores fuertes. A Miguel Ángel Gálvez lo conozco desde 2000 cuando estaba en el Tribunal de Alto Impacto en Chiquimula, pero antes no era famoso.  Yassmin Barrios es otro ejemplo. Ha habido personas serias que hoy cumplen con su trabajo porque se sienten respaldados y pueden hacer un cambio.

¿Qué importancia tienen las sentencias de la CC que obligan al Estado a consultar a los pueblos indígenas sobre instalación de proyectos mineros e hidroeléctricos?

– La obligación ya existe porque Guatemala ratificó voluntariamente el Convenio 169, pero la sentencia le da un doble valor ejecutivo; si no se cumple, hay consecuencias penales. En un país donde más de 160 licencias de explotación han sido otorgadas sin ninguna consulta, es un cambio notable.

¿Qué retos debe asumir Guatemala en materia de derechos humanos?

– El tema es, ¿qué modelo de desarrollo quiere el país? Si continúa siendo extractivo y de megaproyectos sin consultas, creo que no está funcionando bien. Guatemala es el único país que ha empeorado sus indicadores de pobreza porque la riqueza está muy concentrada, por lo que es necesario redistribuirla a través de un sistema fiscal. Que pague más el que gana más, es un principio sacrosanto de derechos humanos. Ahora se bloqueó la reforma tributaria, pero habrá que retomarla porque Guatemala necesita un Estado e instituciones fuertes. La desnutrición plantea otro desafío, ¡no puede ser que en 2016 un niño siga muriendo de hambre! Otro gran tema es el sistema penitenciario, que requiere una revisión, porque la cárcel se ve como una opción de venganza. Y finalmente, con la CICIG hemos trabajado en asegurar la independencia de los jueces.

Comienzan a surgir rechazos hacia la reforma constitucional, el CIEN se opuso recientemente. ¿Cómo superar esos obstáculos?

– Todas las opiniones se respetan. La mayor parte de los sectores han estado discutiendo el tema en el marco del Gran Diálogo, pero pareciera que se quiere disminuir ese empeño y valentía.

Las propuestas pasarán por un tamiz. ¿Qué cambio debiera celebrarse?

– Que haya jueces de carrera y por lo tanto, independientes. Si después de cinco años, un magistrado tiene que regresar al bufete, difícilmente se va enemistar con quienes algún día serán sus clientes. Lo mismo aplica a la CC: la impresión es que siempre ha habido magistrados afines a tal o cual sector. También creo que la ciudadanía puede finalmente reconocer un pluralismo jurídico.

Mientras la justicia persigue actos de corrupción, surge la denuncia de vigilancias desde la oficina encargada de la seguridad presidencial. ¿Los CIACS tradicionales se niegan a desaparecer?

– No me sorprende que haya sectores que no están dispuestos a soltar posiciones de poder. La justicia está débil porque mucha gente era intocable y ha estado cómoda con tener un sistema ineficiente.

El exjefe de la SAAS destituido era de confianza para el Presidente. ¿Se asoma la posibilidad de otra nueva estructura ilícita en la cúpula de gobierno?

– No conozco los detalles. Pero OACNUDH ha detectado que una serie de instituciones de inteligencia civil han sido puestas en manos de militares retirados. Asimismo, que empresas privadas de seguridad que no cumplen con la ley, son de militares. La SAAS ha ido perdiendo su carácter civil.

El Alto comisionado ya había mencionado el riesgo de seguir confiando la seguridad a militares.

– Los militares están en las calles desde 2000 y la seguridad no ha mejorado. No se ha demostrado que los militares son más expertos que la Policía Nacional Civil (PNC) en tema de seguridad ni que son los menos corruptos.

¿Se debe fortalecer a la PNC para revertir esa tendencia?

– Por supuesto, fortalecer y seguir depurando, dándole credibilidad y recursos. Todos los recursos que se están utilizando para patrullaje en las calles son recursos que pudieran ir al Ministerio de Gobernación y no al Ministerio de la Defensa. Hay una política equivocada en materia de militarización del Estado.

Las opiniones contundentes que emitió sobre temas polémicos fueron consideradas por algunos como “injerencia inapropiada”. ¿Considera que su tarea fue malentendida?

– Los cambios se dan gracias a los guatemaltecos al frente de la lucha contra la corrupción con el apoyo de la cooperación internacional. Pero la CICIG no sería lo que es sin Thelma Aldana o Claudia Paz y Paz al frente del Ministerio Público.

¿Sin Iván Velásquez?

– Sí, él es muy bueno y valiente. Pero el poder de la CICIG está en la Fiscal General. Si ella no hiciera nada, Iván ya se hubiera ido, porque no hubiera podido trabajar. OACNUDH está aquí por invitación del Gobierno de Guatemala y hay estándares a los que Guatemala se ha comprometido a cumplir mediante la ratificación de tratados. El tema de salario mínimo y acceso a la tierra toca temas neurálgicos para algunos sectores que se oponen al cambio.

¿Qué sectores?

– Los que no quieren perder poder en las instituciones de inteligencia en el Estado. Que han desviado ríos y que antes nadie los tocaba. Que no pagaban los impuestos o que los evadían y que hoy están empezando a ser perseguidos. No es un bloque sino actores que creen que Guatemala sigue siendo la finca. Pero esto no es así. Esos son los sectores que creo que han atacado la oficina, pero ahora los amigos del cambio son más.

La oposición a la reforma fiscal y constitucional; la resistencia de los militares a separarse de las instituciones de seguridad… ¿Son actores recurrentes de rezago?

– Sin generalizar. No son todos los militares ni todos los funcionarios. Pero sí tienen capacidad de incidir y crear redes. Es como ha funcionado el Estado por mucho tiempo, y se nota cuando dicen que hay que pasar la página de los casos del pasado y vivir en paz, porque varios involucrados en esos casos son parte de redes del presente.

¿Como el diputado Ovalle?

– Hay varios. No sé qué hacía antes él. Hay nombres que suenan por ahí, pero se respeta la inocencia. Las redes vienen de antes de los Acuerdos de Paz, algunos operaban mediante comisionados militares, que uno pensaría que tenían un trasfondo ideológico, pero resulta que no era tan ideológico o se transformó en corrupción.

CAMBIO

> Alberto Brunori asumirá como representante de la oficina regional de OACNUDH, con sede en Panamá.

La salida

>En abril, el presidente Jimmy Morales refirió que sería sano hacer relevos en los organismos de cooperación. Alberto Brunori señala que no lo tomó como algo personal. El relevo es sano, asegura, porque “uno termina acumulando muchos amigos cercanos y enemigos muy lejanos o cercanos”.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia EFE
Biden cumple promesa y pide ciudadanía para indocumentados en su primer día

Otra de las aspiraciones de la ley será la reunificación familiar, dando especial importancia a los grupos familiares LGBTQ + y permitiendo igualmente a los inmigrantes con peticiones aprobadas de patrocinio familiar reunirse con sus seres queridos en EE.UU. de forma temporal mientras esperan por las tarjetas de residencia.

noticia Lucero Sapalú/ elPeriódico
Cerca de 50 por ciento de centros educativos pueden iniciar ciclo escolar en sistema híbrido

El Mineduc entregará un kit de bioseguridad a los estudiantes en los primeros 15 días de clases.

noticia Luis Aceituno
Supongamos que Nueva York es una ciudad

El legendario realizador cinematográfico Martin Scorsese vuelve a Netflix.



Más en esta sección

Una niña cree que todo es un dispensador de gel

otras-noticias

Crece un 400 por ciento la oferta de vacunas de COVID-19 falsas en la dark web

otras-noticias

Una mantis religiosa que vivió entre dinosaurios

otras-noticias

Publicidad