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Nacionales

“Habíamos superado el 95 por ciento de la cobertura, ahora estamos en 82 por ciento” Óscar Hugo López, ministro de educación


El responsable de la cartera, Óscar Hugo López, reconoce en esta entrevista que los recursos asignados al Ministerio en 2016 son insuficientes para enfrentar y atender las necesidades y demandas de los distintos programas, diseñados a favor de niños y jóvenes que asisten a las escuelas. Sin embargo, López ha decidido impulsar algunas acciones que requieren poco o nada de recursos, pero que tendrían gran impacto social.

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Los problemas estructurales del Ministerio de Educación (baja cobertura, infraestructura precaria y poca calidad educativa) requieren altas inversiones financieras y seguimiento. ¿Qué piensa de esto?

– El abordaje de estas situaciones ya no solo compete a la cartera sino deben ser abordadas de manera integral. Si vemos, por ejemplo, en el ciclo básico, de cada cien adolescentes, de entre 13 y 15 años, solo 44 asisten a clase. Más de la mitad de este grupo queda fuera del Sistema Nacional de Educación. Eso es lamentable y si eso pasa en un país, no puede ser un país tranquilo. En diversificado, el número es menor, solo 24 de cada cien, estudian alguna carrera del nivel medio. Con esa radiografía para cubrir un porcentaje alto de cobertura tendrían que pasar cien años y eso es lamentable.

¿Los adolescentes y jóvenes que no asisten a clases en los ciclos básico y diversificado se convierten, en un grave problema para el Sistema Nacional de Educación?

– Sí. Me preocupa la realidad de estos niños y jóvenes. Los registros indican que hay unos 800 mil adolescentes de entre 13 y 18 años que no asisten a la escuela y otra cantidad similar de entre 18 y 24 años. Es decir 1.6 millones de menores de 25 años están fuera del Sistema Nacional de Educación. Si no hacemos nada en los próximos años, en 2030 (según proyecciones hechas por expertos) el número va a ser de poco más de 3 millones. Ahora tenemos 3 millones 77 mil en las escuelas, lo que quiere decir es que, en 14 años vamos a tener la misma cantidad de niños y jóvenes en las aulas y fuera de ellas. Estos últimos ni trabajan ni estudian, son los que delinquen en las calles y provocan violencia. Este es un grave problema para el Sistema Nacional de Educación. ¿Quién se preocupa por los que no están dentro del Sistema? Nadie. Nos preocupamos por los que están adentro y que tengan algo de calidad educativa, pero por los que están afuera. Nada.

¿Cuáles son sus planes para mejorar la infraestructura escolar?

– Este también es un tema delicado para la realidad del Sistema Nacional de Educación. Tenemos 30 mil edificios escolares, pero no hay un censo que registre con exactitud cuáles son verdaderas escuelas o cuáles son covachas. No sabemos tampoco sobre las condiciones de las escuelas, el mobiliario y equipo. No hay un inventario pertinente. Con el presupuesto asignado es difícil que podamos cubrir esta situación, porque no hay recursos destinados a infraestructura. Tenemos préstamos con el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Alemania, así como donaciones con KfW (Banco Alemán de Desarrollo). Con todo esto conseguiremos una gran cantidad de millones de dólares dedicados en exclusiva para infraestructura.

Con una situación tan complicada y difícil, ¿cuáles son las prioridades del Ministerio de Educación en 2016?

– Vamos a dedicarnos y dar prioridad a los siguientes ejes: aumentar la cobertura, mejorar la calidad educativa, crear modalidades alternativas de aprendizaje, infraestructura digna y saludable con base al financiamiento por medio de la cooperación extranjera y una gestión institucional eficiente y participativa del aparato ministerial.

¿Podría mencionar algunas acciones de corto y mediano plazo para mejorar este panorama?

– En el tema de cobertura vamos a crear modalidades alternas con el propósito de aumentar el número de niños y jóvenes en las escuelas. No podemos pensar en continuar con la formación de los estudiantes de una manera tradicional, por eso hemos planificado programas en línea, a distancia y fuera de línea, de manera que niños y jóvenes que tengan algún acceso a tecnología puedan seguir la clase desde su casa por medio de computadoras, dispositivos digitales portátiles (tabletas) o teléfonos celulares. De esta forma no vamos a invertir las grandes cantidades millonarias que significa aumentar la cobertura. Vamos a atender más personas con menos recursos.

¿Cuánto cuesta este proceso?

– Para subir un punto porcentual de cobertura se requiere una inversión de Q450 millones y eso en función solo de maestros. Si se incluye, escuelas, maestros y equipamiento, para crecer ese punto porcentual se necesitan Q3 millardos y eso es prácticamente imposible. Por eso tenemos que ser creativos y buscar formas alternas para atender a la población.

Usted mencionaba a los niños y jóvenes que están fuera del Sistema Nacional de Educación y otros segmentos de la población, para ellos, ¿cuál es su propuesta?

– Son otra de nuestras prioridades y las modalidades alternativas de enseñanza nos van a ayudar mucho, pero también queremos impulsar un programa educativo dedicado a los migrantes, que les pueda ayudar a concluir los estudios de primaria, básicos y diversificado. Aunque están en el extranjero, ellos tienen más acceso a tecnología y esa puede ser una forma. Otra iniciativa dedicada a los migrantes es crear la posibilidad de certificar a los connacionales que viven fuera del país y regresen a Guatemala con alguna competencia, son buenos pintores, panaderos o pasteleros, ahora nadie lo hace y por eso el Ministerio quiere reconocer esos conocimientos y que se le abran oportunidades de empleo en Guatemala.

Asimismo, queremos facilitar la posibilidad de equiparar los títulos de los guatemaltecos que estudiaron en el extranjero, porque ahora es un trámite lento y burocrático.

¿Y los programas hacia los niños y jóvenes fuera del Sistema Nacional de Educación?

– Vamos a crear los “Quioscos de Aprendizaje” en los parques centrales de los municipios, para atender a los jóvenes que se paran en las esquinas o hacen malabares en las calles y así se ganan unos centavos. En los Quioscos queremos que aprendan algo. Habrá un encargado que les enseñe a leer, escribir, sumar, multiplicar. Que esas competencias mínimas les ayude a abrir una puerta y así mejorar su futuro.

¿Va a buscar el apoyo de los alcaldes?

– Sí. Los queremos impulsar en coordinación con los alcaldes y buscar a jubilados y personas de buena voluntad para que se encarguen de un Quiosco y a voluntarios jóvenes. Necesitamos mucho del apoyo de ellos, porque hay muchos que pueden llegar a los parques a ayudar. Lo interesante de este programa es que es fuera de la escuela, en un lugar flexible.

foto: josé luis pos > Elperiódico

foto: josé luis pos > Elperiódico

Para las escuelas, ¿cuáles son los planes inmediatos?

– Vamos a trabajar el tema de refacción escolar para que sea equilibrada y el tema de la nutrición desde la escuela, de manera que se convierta en una estrategia importante que mande el mensaje que desde el aula se promueve una nutrición balanceada. También vamos a lanzar en los próximos días el programa Apadrinando Escuelas. No tenemos recursos para infraestructura, pero sí sabemos que en Guatemala hay hombres y mujeres de buena voluntad, empresarios, organizaciones nacionales e internacionales que se pueden unir con nosotros en esta gran cruzada. La queremos llevar a cabo porque hay que dar respuesta a las necesidades de las escuelas. Se requieren escritorios, pintura, remozamiento, equipo. Hay cosas tan sencillas con las que se puede ayudar y ser solidarios.

¿Tienen planes con el Currículo Nacional Base (CNB)?

– Es otro programa prioritario, cómo hacer operativo el CNB. Es un instrumento bueno, tiene reconocimiento general por su calidad. Sin embargo, el CNB es el qué enseñar, falta con mucho criterio el cómo enseñar, el darle las herramientas al maestro de cómo hacer efectivo en el aula ese qué y a partir de ello nos interesa mucho hacer la innovación metodológica para tal efecto.

¿Es costoso poner en marcha los programas que mencionó con anterioridad?

– No. No se requieren muchos recursos y pueden comenzar a funcionar rápido.

En los programas que requieren de recursos para ponerlos en marcha, ¿hay acercamientos con el Ministerio de Finanzas para conocer las posibilidades financieras del Estado y cómo pueden apoyarlo?

– Hemos hecho nuestros planteamientos. La crisis del Estado es seria, no es fácil y no se avizora una solución inmediata. Hemos hecho nuestros requerimientos, pero estamos claros de que nos va a tocar que trabajar con el mismo Presupuesto y por eso no vamos a esperar a ver si nos dan o no nos dan. Estamos conscientes de las limitaciones y que son serias. No es un tema de voluntad sino de recursos. Nosotros seguiremos haciendo los requerimientos a donde corresponda, pero ahora lo que vamos a hacer es generar ajustes presupuestarios que permitan empezar a operar con lo que tenemos. No vamos a esperar a que nos den sino buscaremos el mecanismo para trabajar con lo que hay.

¿Qué cubre la deuda de Q581 millones que tiene el Ministerio de Educación?

– Incluye programas como la Formación Inicial Docente y la Profesionalización de Maestros con la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), parte de textos, Gratuidad, Refacción Escolar, también la subvención que se hace a entidades como Fe y Alegría, Talita Kumi, entre otras. Estos Q581 millones, incluyen estos programas. Estamos haciendo reajustes con el Director Financiero para ver si se encuentra una posibilidad de cubrir el déficit. Tenemos que pagar la deuda de inmediato con la Usac.

Con la refacción escolar el problema es la fuente de financiamiento, que proviene de la recaudación fiscal, y esta ahora está en crisis, ¿qué puede hacer el Ministerio?

– Sí, depende de una buena recaudación. El Ministerio pidió en tiempo los recursos que se necesitan para luego distribuirlos a las escuelas, pero no depende ahora de nosotros que estén a tiempo, sino de lo que recaude el ente fiscal y de eso, la distribución que haga y que el Ministerio sea prioridad.

¿Puede cambiar la fuente de financiamiento para la Refacción Escolar?

– Eso sería lo ideal que hubiera una fuente directa que permitiera a partir de ahí contar con los recursos asegurados. Habrá que ir pensando a futuro.

¿Con el reajuste presupuestario que trabajan ahora, usted cree que pueden operar el Presupuesto con lo que hay hasta donde alcance?

– Tengo la esperanza de que así sea. Pero habrá que esperar a que me den una propuesta de cómo podría ser el reajuste y ya sabría qué es lo que hay que recortar y con qué se cuenta.

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