Lunes 3 DE Agosto DE 2020
Nación

Médica estadounidense advierte que las muertes de Felipe y Jakelin pudieron prevenirse

Fecha de publicación: 15-07-20
Jakelin Caal y Felipe Gómez, murieron bajo custodia de la guardia fronteriza en Estados Unidos.
Por: Redacción/elPeriódico

Una médica pediatra y profesora de la Escuela de Medicina de Harvard presentó unas cartas al Congreso de Estados Unidos este miércoles que indican que Jakelin Caal y Felipe Gómez Alonzo, los dos niños que murieron bajo la custodia de la La Oficina Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), pudieron salvarse si los agentes hubieran tomado medidas adecuadas para garantizar su atención médica.

De acuerdo al NBC News, la doctora Fiona Danaher escribió a los padres de Gómez y Caal y les explicó que los profesionales de salud omitieron datos importantes sobre la gravedad de la enfermedad.

Felipe, de 8 años, y Jakelin, de 7, murieron a causa de gripe y sepsis, respectivamente, en diciembre de 2018 después de cruzar a los EE. UU.

En el caso de Felipe recetaron medicamentos incorrectos y el traslado al hospital fue una hora y quince minutos más tarde al recibir la notificación. “Todos estos errores retrasaron la recepción de Felipe a la atención médica que necesitaba con tanta urgencia “, señala la carta.

Para Jakelin, Danaher manifiesta que la Patrulla Fronteriza no realizó las pruebas suficientes para identificar la enfermedad.

El medio estadunidense indicó que Danaher testificó en una audiencia del Comité de Seguridad Nacional en el Congreso, sobre la atención médica de la CBP por los niños que  tiene bajo su custodia.

Asimismo, la Oficina de Responsabilidad de Gobierno (GAO, por sus siglas en inglés) publicó un informe antes de la audiencia que indica que CBP no ha implementado políticas de atención médica de manera consistente en sus instalaciones en la frontera suroeste.

“GAO descubrió que algunos lugares no realizaban constantemente entrevistas de salud y evaluaciones médicas, como lo exigen las directivas médicas”, señala el informe. Además, la CBP también gastó el presupuesto asignado para atención médica para otros fines, como comida para perros, bicicletas sucias y altavoces.