Sábado 15 DE Agosto DE 2020
Nación

Las posibles secuelas en los pacientes del COVID-19

Actualmente se realizan estudios sobre las posibles secuelas que la enfermedad deja.

Fecha de publicación: 02-07-20
Una paciente recuperada camina en el pasillo de un hospital en México.
Por: Redacción / elPeriódico

El nuevo coronavirus no se detiene y avanza a lo largo del mundo, dejando cifras de miles de muertos, pero también más de 5 millones de recuperados.

Muchos de ellos, tras pasar incluso por unidades de cuidados intensivos, UCI, vuelven a su vida diaria sin mayores molestias, sin embargo, equipos científicos llevan a cabo estudios de seguimiento a los pacientes para investigar las secuelas y poco a poco han detectado varias de ellas, aunque algunas tendrían una respuesta en los próximos meses o años.

“Se especula que entre un cinco y un 10 por ciento de las personas que estuvieron ingresadas tendrá algún tipo de consecuencias secundarias a la propia enfermedad”, afirma Benito Almirante, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

El perfil del paciente con mayor riesgo de desarrollar secuelas es aquel que ha sufrido el virus de forma grave, con ingreso en la UCI y uso prolongado de respirador.

Pérdida de olfato y gusto

Según un reporte de The Wall Street Journal, citando a médicos estadounidenses, algunos pacientes recuperados podrían no recobrar el gusto y el olfato después de que desaparezcan los síntomas del virus. La pérdida de estos, es uno de los síntomas del COVID-19.

Datos preliminares afirman que al menos una cuarta parte de los convalecientes recuperaron estos sentidos en dos o tres semanas tras la desaparición de los síntomas.

Fatiga

Pese a haber superado la enfermedad, los efectos del virus permanecen en el cuerpo de distintas formas. Algunas de ellas son la tos y la fatiga, que impiden a los pacientes volver a sus rutinas habituales.

Italia es uno de los países que trabaja y estudia la convalecencia de la enfermedad y los efectos que tendrá en el cuerpo.

Algunos reportan además de la fatiga, episodios de fiebre, dolores de estómago y de huesos. Alessandro Venturi, director del hospital San Matteo, afirma que han visto que el malestar puede durar aún en personas que presentaron síntomas leves. “No es la enfermedad la que dura 60 días; es la convalecencia”, explica.

Varios estudios, hasta el momento, han señalado que además de posibles lesiones en los pulmones, el coronavirus puede afectar el cuerpo con infecciones secundarias.

Síndrome pos-UCI

Documentos de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (Sermef) y la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC), afirman que las secuelas físicas a corto y medio plazo derivadas de una estancia prolongada en la UCI (la media es de casi un mes) son principalmente respiratorias y neuromusculares. Los pacientes pueden verse afectados en actividades cotidianas como caminar o comer. También destacan las secuelas psiquiátricas.

Trombosis y problemas renales

Aunque la aparición de coágulos sanguíneos es una complicación frecuente en los pacientes hospitalizados con COVID-19, este problema también se ha detectado en personas recuperadas de la infección. Se calcula que entre un cinco y un 10 por ciento de quienes estuvieron en la UCI padecerá una complicación que provoque problemas renales.
(Con información de: eldiario.es, BBC, agencias y sitios de Internet).

Pruebas positivas

> Las personas con coronavirus declaradas recuperadas, que luego dan positivo por la enfermedad, aún expulsan las células pulmonares muertas en lugar de contraer una nueva infección, dijo la Organización Mundial de la Salud. Aún no está claro, dicen los expertos, si el cuerpo acumula sistemáticamente suficiente inmunidad para evitar un nuevo ataque del virus o, si lo hace, cuánto dura dicha inmunidad.