Domingo 9 DE Agosto DE 2020
Nación

En medio de la pandemia, guatemaltecos viajan a Quebec para trabajar

Juan Canec, dueño de una tienda en Quetzaltenango y Diego García, quien trabajaba en un centro de “Café Internet”, dejaron a sus esposas e hijos en Guatemala para trabajar temporalmente en Canadá.

Fecha de publicación: 08-06-20
En las últimas semanas, varios guatemaltecos han viajado a Canadá con visas de trabajo temporales. Foto: Walter Peña / elPeriódico.
Por: Raúl Barreno Castillo para elPeriódico

En el ingreso al Aeropuerto Internacional La Aurora hay un grupo de personas despidiéndose rápidamente. El poco contacto físico, producto del distanciamiento social impuesto por la pandemia, hace más difícil la partida de cientos de trabajadores temporales que viajaron a diversas ciudades de Canadá en medio de la emergencia sanitaria, a aquella nación norteamericana, que ofrece, año con año, miles de puestos de trabajo en tareas de agricultura, tecnología y educación.

Uno de los viajeros es Juan Canec, de 54 años, quien una semana antes de partir, atendía con mucho entusiasmo la tienda de consumo diario “La Popular”, que está ubicada en la zona 9 de Quetzaltenango. Junto con su esposa y tres hijos, se ganaban la vida en medio de la pandemia de COVID-19. Las ventas, asegura el guatemalteco, se redujeron en algunos productos, pero lograron salir adelante gracias al comercio de artículos de primera necesidad y a los almuerzos y tortillas de su esposa, María José.

Lo contrario ocurrió en el café internet donde trabajaba Diego García, de 28 años, en Mazatenango, Suchitepéquez. El negocio comenzó a quedarse sin clientes conforme fue agudizando la pandemia. Las cosas no estaban nada fácil para continuar en ese negocio, cuyo objetivo era llevar el sustento a casa donde lo esperaba su esposa y sus dos hijas.

Canec y García no se conocen, pero los une un viaje que esperaban hacerlo lo más pronto posible para enfrentar la emergencia económica que genera la emergencia sanitaria en Guatemala: un viaje temporal de trabajo a Quebec, Canadá.

No es la primera vez
Este no es el primer viaje para Canec. Lo hace desde 2006. Desde hace años, varias personas de su aldea fueron contratadas por empresarios franceses que tienen granjas de diversos vegetales.

Mientras que para García es un momento complicado porque deja a su familia y se enfrenta a su primer trabajo en el extranjero.Para ambos es difícil dejar a la familia, pero viajan tranquilos porque van con una visa temporal que les permitirá estar en aquella nación hasta noviembre.

Canec esperaba ansioso el momento para viajar en forma temporal a Quebec. Allá, según contó, lo espera una persona que ha confiado en su trabajo en la agricultura. “Desde principios de abril tenía planeado viajar, pero por la emergencia todo se atrasó”, dijo. Canec, al igual que otros 300 guatemaltecos, van ahora con la esperanza de hacer un buen trabajo para recibir una paga justa que les ayude a mantener a sus familias.
Canec y su familia son de la aldea Paxorotot, del municipio de Tecpán Guatemala, Chimaltenango. Sus dos hijos mayores emigraron a Xela hace nueve años. Él, su esposa e hijo menor optaron por alcanzarlos dos años después (hace siete años llegaron a la ciudad altense).

Los hijos mayores llegaron para estudiar. Ellos salieron de la aldea porque consideraron que no tendrían una oportunidad de mejorar si se quedaban. Aun así, una casa y una pequeña porción de tierra, más la familia, lo une y viajan con frecuencia, aunque ahora se ha complicado más por las restricciones que han impuesto para ingresar en cada comunidad.

“Desde que llegamos a Xela nos hemos dedicado a trabajar y nuestros hijos a estudiar. Mi viaje servirá, como siempre, para darles a ellos todo lo que necesiten”, asegura José Canec.
El idioma materno de Canec es el caqchikel, y en Canadá tendrá que acostumbrarse al idioma francés de su “patrón”, como él le llama. Eso no lo atemoriza, porque con los años ha logrado aprender un poco del idioma.

El migrante guatemalteco asegura que lo más difícil del viaje es el frío, porque aunque en su aldea natal, Xela, la temperatura es baja no se compara en lo absoluto con Canadá. “Todo va a salir bien. Y pronto regresaré al país y compartiré el fruto de mi trabajo con mi familia”, asegura.

Enfrentando el frío de Quebec
Diego García, a sus 28 años, no se imaginaba que saldría del país en medio de una crisis sanitaria. Hasta finales de febrero su trabajo en un café internet en Mazatenango, Suchitepéquez, era el sustento de su familia. Desde aquella fecha había surgido la posibilidad del viaje, pero nada estaba seguro. De hecho, conforme avanzaban las noticias del coronavirus en el mundo, se sentía inseguro porque se cancelaría todo.

Durante algunos meses le cruzó la idea de migrar en forma ilegal a Estados Unidos, pero pronto la descartó cuando le ofrecieron el trabajo legal, temporal, en Canadá. “Es difícil dejar a la familia, a mis hijas pequeñas, pero vale la pena el esfuerzo de este viaje”, explica García, quien actualmente labora en una empacadora de alimentos en Quebec.

Por ahora García sufre del frío intenso de esta ciudad. “Imagínese, soy de Mazate”, dice, mientras agrega que eso no será impedimento para hacer bien su trabajo. “Serán meses difícil, pero no imposibles. La idea es trabajar con entusiasmo pensando en el futuro de mi familia, de mis hijas”, añade.

García, antes de viajar, supo que las cosas no estaban nada bien en Guatemala porque cada día se estaba haciendo difícil llevar el sustento diario.

Ambos trabajadores temporales aseguran que no sienten miedo del COVID-19 porque les han garantizado darles todos los insumos para evitar el contagio. Esta es una buena oportunidad para llevar recursos que nos sirvan para mantener a nuestras familias y enfrentar la crisis económica que ya se siente, coinciden los dos guatemaltecos.

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