Martes 25 DE Febrero DE 2020
Nación

Relatos de migrantes

Ayer, 40 centroamericanos deportados se encontraban en la Casa del Migrante, algunos con la intención de esperar la resolución de su solicitud de asilo en Guatemala, mientras que otros regresaron a su país.

Fecha de publicación: 23-01-20
Un grupo de centroamericanos es atendido en un albergue de zona 1.
Por: Lucero Sapalú

10 AÑOS PAGANDO EXTORSIÓN POR TRASLADAR VERDURAS EN LOS MERCADOS

CARLOS CEBALLOS / HONDURAS

Yo viajé a Estados Unidos porque no aguantamos los asaltos y las extorsiones. Yo tenía dos carros que trasladaban verduras en el mercado de San Pedro Sula, y pagaba una extorsión de mil lempiras (Q308) cada mes o quincena. En mi país me asaltaron cuatro veces. En una ocasión hirieron a mi hijo porque no le encontraron el celular y se tuvo que ir a otra comunidad para no arriesgarse en San Pedro. Mi esposa se fue a Estados Unidos en junio y me pidió que me reuniera con ella porque temía que algún día apareciera muerto. Llegué el 11 de enero a la frontera de McAllen, Texas; estuvimos 11 días en una hielera. Ahora al retornar a mi país me voy a dedicar a lo mismo y debo trabajar solo para pagar extorsión.

Niños juegan en la Casa del Migrante.

PRESOS, SEPARADOS Y DENIGRADOS

ILIANA GONZÁLEZ / HONDURAS

Yo viajé con mi hijo de 12 años y me separaron de él, no me dejaban verlo. El papá de mi hijo está en Houston, estuvimos a cuatro horas de llegar con él, pero nos detuvieron y nos deportaron antes de entrar al país. Los agentes de la patrulla fronteriza se sienten superiores a uno. Cuando nos daban algún objeto, corrían a echarse desinfectante en las manos, nos llamaban piojosos y sarnosos. Una niña se cayó en el avión y uno de los agentes de migración se paró encima de ella, pero borraron el video porque no quieren que se denuncien esos abusos. Yo nunca volvería a regresar.

ME QUEDO EN GUATEMALA

ROSILBA MATUTE / EL SALVADOR

Viajé con mis dos hijas, una tiene seis años y otra de un año. Mi pareja está en EE. UU. y él me mandó a traer porque en mi país las pandillas nos están acechando a todos. Yo me quedo en Guatemala porque me da miedo regresar. No sé aún qué voy a hacer, pero pediré asilo. Me han indicado el proceso y voy a quedarme en un albergue mientras dure mi proceso. Tengo que aguantar por mis hijas, para darles un mejor futuro, porque quizás aquí nos vaya mejor. Yo empecé mi viaje de San Salvador a Texas, el 11 de diciembre, llegué el 30 para entregarme a las autoridades migratorias y pedir asilo. Me detuvieron con mis hijas y me dijeron que iban a hacer los trámites y cuando vimos nos deportaron. Las niñas se enfermaron un poco durante el viaje porque todo el fi n de año estuvimos en camiones y luego nos pusieron en los albergues con las carpas.