Martes 25 DE Febrero DE 2020
Nación

Relatos de migrantes

El gobierno de Estados Unidos bajo el Acuerdo de Cooperación de Asilo (ACA) firmado con Guatemala ha enviado a hondureños y salvadoreños que ingresaron a su frontera ilegalmente. Hoy, 40 centroamericanos deportados esperaban en la Casa del Migrante, algunos con la intención de esperar la resolución de su solicitud de asilo en Guatemala, mientras que otros regresaron a su país.

Estos son algunos de los relatos de su recurrido y qué los motivó a viajar a Estados Unidos.

Fecha de publicación: 22-01-20
Los migrantes hondureños cruzan territorio guatemalteco. Foto: Johan Ordoñez/ AFP
Por: Lucero Sapalú / elPeriódico

10 años pagando extorsión por trasladar verduras en los mercados

Carlos Ceballos / Honduras

Yo viajé a Estados Unidos porque no aguantamos los asaltos y las extorsiones. Yo tenía dos carros que trasladaban verduras en el mercado de San Pedro Sula, y pagaba una extorsión de mil lempiras (Q308) cada mes o quincena. En mi país me asaltaron cuatro veces. En una ocasión hirieron a mi hijo porque no le encontraron el celular y se tuvo que ir a otra comunidad para no arriesgarse en San Pedro. En Honduras uno solo tiene que ver, oír y callar porque la violencia es muy fuerte. Uno va a EE.UU. para buscar ayuda y lo que hacen es que lo mandan a Guatemala y aquí está igual que en Honduras. Mi esposa se fue a Estados Unidos en junio y me pidió que me reuniera con ella porque temía que algún día apareciera muerto. Llegué el 11 de enero a la frontera de McAllen, Texas; estuvimos 11 días en una hielera.  Todo el recorrido hacía el país del norte nos tuvimos que  acostumbrar  a dormir en el piso pero  allí lo doman a uno. Hasta el hombre más valiente llora y que va ser uno, hay que aguantar. Ahora al retornar a mi país  me voy a dedicar a lo mismo y debo trabajar solo para pagar la extorsión.

Presos, separados y denigrados

Iliana González / Honduras 

Yo viajé con mi hijo de 12 años y me separaron de él, no me dejaban verlo es un sufrimiento que ni a mi peor enemigo se lo deseo. Uno va a buscar mejores oportunidades allá, porque en Honduras estamos mal.  En toda Centro América, estamos mal con falta de empleo y tanta violencia que ni en nuestra propia casa nos sentimos bien. El papá de mi hijo está en Houston, Estados Unidos. Estuvimos a cuatro horas de llegar con él, pero nos detuvieron y nos deportaron antes de entrar al país. Estaba presa y no sabía cómo estaba mi hijo. Cuando nos entregamos nos dijeron “A mi país no entran. Ni asilo, ni nada”. Los agentes de la patrulla fronteriza se sienten superiores a uno. Cuando nos daban algún objeto, corrían a echarse desinfectante en las manos, nos llamaban piojosos y sarnosos. Una niña se cayó en el avión y cuando vimos, uno de los agentes de migración se paró encima de ella  pero borraron el vídeo porque no quieren que se denuncien esos abusos. Yo nunca regresaría.

Me quedo en Guatemala 

Rosilba Matute  / El Salvador

Viajé con mis dos hijas, una tiene seis años y la otra de un año. Mi pareja está en Estados Unidos y él me mandó a traer porque en mi país las pandillas nos están acechando a todos. Yo me quedo en Guatemala porque me da miedo regresar. No sé aún qué voy a hacer  pero pediré asilo. Me han indicado el proceso y voy  quedarme en un albergue mientras dure mi proceso. Me voy a comunicar con el papá de mis hijas porque aquí no conozco a nadie. Pero tengo que aguantar por mis hijas, para darles un mejor futuro,  porque quizá aquí nos vaya mejor. Yo empecé mi viaje de San Salvador  a Texas, Estados Unidos,  el 11 de diciembre, llegué el 30 para entregarme a las autoridades migratorias y pedir asilo. Me detuvieron con mis hijas y me dijeron que iban a hacer los trámites pero nos deportaron. Las niñas se  enfermaron un poco durante el viaje porque todo el fin de año estuvimos en camiones y luego nos pusieron en los albergues que solo son unas carpas.

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