Lunes 11 DE Noviembre DE 2019
Nación

Hogares sin acceso directo al agua

En Huehuetenango, Quiché, Baja Verapaz y Alta Verapaz, más de la mitad de los hogares censados no tienen acceso directo al agua en sus viviendas. 

Fecha de publicación: 21-10-19
Por: Cindy Espina  cespina@elperiodico.com.gt 

Guatemala es un país conocido por su abundante recurso hídrico, sin embargo, no toda la población tiene acceso directo al agua. Según el Censo 2018, hay 3 millones 215 mil 931 hogares, en donde viven un promedio de 4.5 personas, de los cuales solo el 59 por ciento cuenta con una tubería instalada dentro de la vivienda. El resto, el 41 por ciento, tiene que salir de sus casas a buscar y comprar agua.  

El 1 millón 344 mil 782 hogares que no cuentan con agua tienen que obtenerla de otras fuentes, como de tuberías externas, chorros públicos, pozos perforados comunales, agua de lluvia, ríos, lagos, manantiales, camiones (pipas). 

El Censo revela que la mayoría de familias a las que el agua no les llega a sus hogares vive en las áreas rurales, como municipios de Huehuetenango, en donde el 64 por ciento depende de tuberías externas, pozos perforados y manantiales. Otros departamentos en la misma situación son Quiché, Baja Verapaz y Alta Verapaz, en este último el 23 por ciento de los hogares consume agua de lluvia.  

Las causas 

Diego Padilla, investigador Instituto de Investigación y Proyección sobre el Estado (ISE) de la Universidad Rafael Landívar y que ha realizados estudios sobre la política del agua en Guatemala, explicó que este rezago que tiene el país en brindar acceso de agua a las familias, se debe a que hasta hace 20 años se empezó a dar prioridad a este tema, sin embargo, los recursos aportados de parte del Estado han sido insuficientes. 

Padilla indicó que después de los Acuerdos de Paz se cambió la idea de que solo las áreas urbanas debían tener acceso al agua y es por eso que se avanzó en solucionar ese problema. Gran parte del dinero para proyectos de agua y saneamientos los aportó la cooperación internacional. 

Los hallazgos de Padilla señalan que esta dinámica de mejorar la situación de los hogares guatemaltecos respecto al acceso al agua se detuvo a principios del 2000 y actualmente las municipalidades cuentan con pocos fondos para obras relacionadas al agua. Tampoco se fortaleció el Instituto de Fomento Municipal, creado principalmente para impulsar proyectos de agua y saneamiento, además que la figura del fideicomiso se desvirtuó y se hizo un centro de corrupción, apuntó el investigador.

Padilla agregó que actualmente existen alrededor de 13 mil comités de organizaciones comunitarias que gestionan su propio suministro de agua y que el Estado debería aprovechar esos espacios para encontrar una solución a la brecha que existe en el acceso a recursos hídricos.