Miércoles 22 DE Enero DE 2020
Nación

“La elección de magistrados o su ratificación es un acto político sin fundamento”

Fernando Cruz Castro, presidente de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica y quien votó en contra de la reelección para la Presidencia de la República y el Tratado de Libre Comercio, habló con elPeriódico sobre la elección de Cortes.

Fecha de publicación: 04-08-19
Fernando Cruz Castro
Por: Rony Ríos

¿Cómo garantiza Costa Rica que los otros poderes no interfieran en el actuar de la justicia?

– Siempre puede haber tensiones entre el Poder Legislativo y el Judicial, especialmente cuando se va a elegir magistrados de la cúpula judicial. Los 22 magistrados son electos por el Parlamento, en algunos casos, se plantean objeciones, críticas porque el procedimiento es opaco y no tiene reglas muy claras. Creo que la tensión más grande es cuando hay proceso de elección o de magistrado porque en Costa Rica los magistrados son reelectos en el 90 por ciento de los casos, porque duran en su cargo ocho años y se requieren dos tercios de votos negativos del Parlamento, de tal forma que es muy probable que el candidato que se presente a reelección sea ratificado. La polémica está en relación a la elección, al procedimiento y a los criterios.

¿Ese mecanismo no propicia que los magistrados favorezcan a los miembros del Parlamento para garantizarse la reelección?

– Puede existir esa amenaza siempre, en general quedan muchas interrogantes sin contestar, porque la elección de magistrados o su ratificación es un acto político sin fundamento. Eso genera mucha especulación, pero no podría afirmar que haya influencia; esas pueden darse, pero no tengo noticia de alguna en años recientes.

¿Cómo evitan interferencia de los otros poderes de Estado a determinados casos?

– Existe una ventaja en Costa Rica y es que el Parlamento solo elige los 22 de cúpula, pero el resto de tribunales superiores, magistrados de apelaciones, son electos por carrera, por medio de un concurso en donde una parte de ellos es designada por un Consejo Superior y la otra por la Corte, pero ya de antemano ha existido un concurso y se escogen a los tres mejores conforme a criterios objetivos. Al interior de la Corte hay reglas claras para los concursos y hay una razón, que se elige dentro tres con puntaje más alto conforme a exámenes, currículo, antecedentes, etcétera.

¿Cuál es el mecanismo que utilizan para que los casos que involucren a funcionarios no se vean afectados por presiones?

– El mejor mecanismo es establecer una Carrera Judicial, y el segundo, introducir reglas que racionalicen mucho la intervención del Parlamento en la elección de magistrados; claro que al Congreso guatemalteco se le dificulta mucho porque también tiene que elegir a magistrados de Cortes de Apelaciones y son muchos. Creo que es un tema que, le da complejidad porque son designaciones que tienen mucha crítica de parte de la sociedad civil.

¿La interposición excesiva de recursos es un problema que evita que los procesos avancen?

– Hay siempre la tentación a recusar que puede convertirse en algo muy usual y es una forma, en algunos casos, en que van buscando un juez que creo que es el mejor para mí y es conveniente que el interesado sea el que influya en el nombramiento de un juez.

Uno de los problemas más delicados es tratar de procurar celeridad; sin embargo, los casos complejos duran varios años.

¿De qué forma afecta la mora judicial?

– La agenda de los Tribunales para debate está ya colmada desde un año y medio atrás, otra es por dificultades para investigar y definir la acusación, otras por actividades de los propios defensores que, con razón o sin ella, quieren que el asunto se retrase. Muchas veces la estrategia de un defensor es que se trate mucho en resolver para que las pasiones que el caso desató no influyan en la decisión del juez y prefieren que se defina cinco años después. Hay muchos factores para que haya mora judicial.