Viernes 19 DE Julio DE 2019
Nación

Francisco Villagrán de León: “El acuerdo de tercer país seguro busca la seguridad de EE. UU., no la de Guatemala”

El exembajador guatemalteco en la ONU, OEA y ahora catedrático en la Universidad de George Washington, Francisco Villagrán, explica qué significa y cuáles son las implicaciones para Guatemala aceptar el acuerdo de “tercer país seguro” con Estados Unidos (EE. UU.).

Fecha de publicación: 26-06-19
Por: Cindy Espina

¿Qué opina de la serie de acuerdos que el Gobierno de Guatemala ha suscrito con el de Estados Unidos, como el de incrementar el número de investigadores estadounidenses en el país o la negociación del acuerdo de “tercer país seguro”?

– El primer acuerdo que usted menciona que suscribieron el Ministerio de Gobernación y el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos hace varias semanas es distinto al acuerdo de “tercer país seguro”. El nombre de este último es una falacia, porque el objetivo no es el de hacer de Guatemala un país seguro, obviamente de lo que se trata es de hacer de Estados Unidos un país seguro, al que no entrarán inmigrantes indocumentados del Triángulo Norte de Centroamérica y de otras partes del mundo.

Recordemos que este mismo acuerdo EE. UU. ya se lo había pedido a México hace un par de semanas cuando amenazó con subir los aranceles a las importaciones. México se negó y no lo firmó. Esa es la razón por la que EE. UU. fue a Guatemala a proponer el mismo acuerdo.

¿Por qué México no aceptó el acuerdo de “tercer país seguro”?

– Uno asume que no aceptó porque representaba una carga y una responsabilidad muy grande, con un costo financiero muy alto. Pero este es una carga que no debía asumir México, porque son personas que no están tratando de quedarse o entrar a México.

¿De qué se trata este acuerdo de “tercer país seguro”?

– Se trata de mandar a los miles de indocumentados que están pidiendo asilo en EE. UU. a Guatemala. De esa manera asegurar que no tienen que quedarse en Estados Unidos mientras se tramitan sus solicitudes de asilo, sino que van a esperar en un tercer país, que es Guatemala.

¿Qué responsabilidad conlleva esto para Guatemala?

– Es muy claro que Guatemala tiene que ofrecer alojamiento, facilidades para que estas personas que han solicitado asilo estén en un lugar cerrado, porque aún no queda claro si podrán circular libremente por el territorio nacional. También quiere decir que se les debe dar alimentación y atención médica, dar educación a los menores de edad y oportunidades a los adultos para que puedan trabajar.

¿Por qué cree que el Gobierno de Guatemala haya cedido a negociar este acuerdo cuando ellos mismos saben que Guatemala no tiene la capacidad para enfrentar esta situación?

– Bueno, esa es la gran interrogante. Lo que es muy claro es que el acuerdo de “país seguro” lo que busca es la seguridad de Estados Unidos y no la de Guatemala.

Entonces, ¿cómo se podría explicar que, a pesar de todas las adversidades que conlleva aceptar este acuerdo, el Gobierno sí quiere negociar?

– Es muy difícil interpretar o tratar de especular cuáles son las intenciones que tienen las autoridades del Gobierno de Guatemala. Podría haber un interés por parte del presidente Jimmy Morales para que se le permita salir de Guatemala cuando concluya su periodo de gobierno. Para que se le permita salir, sin que Estados Unidos formule cargos en su contra.

¿Entonces a este acuerdo lo mueven más motivos personales que beneficios para el país?

– Podría ser. Podría ser, esa es la impresión de algunas personas que han estado siguiendo este tema. Le diré francamente, esa es la impresión que tienen algunas personas aquí en Washington.

¿Cuál debió ser la respuesta al momento que Estados Unidos hizo esta propuesta?

– Creo que este acuerdo de “tercer país seguro” ya no le corresponde negociar a un gobierno que va de salida. Si lo vemos desde el punto de vista más político, a este gobierno ya no le corresponde aceptar una carga que le tocará asumir al próximo gobierno.

El lunes, la canciller Sandra Jovel dio a conocer que durante su visita a centros de detención en Texas, ella pudo observar que todo está bien; sin embargo, medios de comunicación y políticos estadounidenses dicen lo contrario. ¿Qué opina de la postura de la Canciller?

– Sabemos que no todo está bien –en los centros de detención–. Sabemos que las condiciones en las que están detenidos los miles de inmigrantes indocumentados son infrahumanos. No hay condiciones de higiene y salubridad. No hay atención médica, sabemos que han muerto personas. Es por eso que las declaraciones de la Canciller son muy desafortunadas. En EE. UU., la presidenta del Congreso, Nancy Pelosi, ha dicho que el Congreso sí está dispuesto a dar más recursos para mejorar el trato a los indocumentados en EE. UU. Esto es importante, porque es la líder de los demócratas la que dice que sí se dan cuenta de lo que está pasando en esos lugares y a nuestros connacionales.