Jueves 18 DE Julio DE 2019
Mundo

Con la esperanza astillada, indígenas guatemaltecos votan por un cambio

Fecha de publicación: 17-06-19
Mujeres indígenas votan en San Juan Sacatepéquez. FOTO: AFP/JOHAN ORDOÑEZ
Por: AFP

Glenda Iquic espera su turno para votar en las elecciones presidenciales del domingo en el poblado indígena guatemalteco de San Juan Sacatepéquez con la esperanza minada por las promesas incumplidas de los políticos para acabar con la corrupción, la pobreza y la violencia en el país.

La joven afirma que los ciudadanos merecen un cambio en el país y aunque su confianza en la clase política está astillada, espera que “algo diferente” suceda con en estas elecciones donde los guatemaltecos eligen al próximo presidente, alcaldes y diputados.

“Esperemos en Dios que (…) haya un cambio diferente”, añora Iquic, de 22 años, cerca de una de las mesas de votación instaladas en la plaza central del pintoresco poblado maya-kaqchikel, al oeste de la capital.

La joven pide que en este proceso electoral los candidatos “hablen con toda sinceridad porque nuestro voto lo estamos dando con toda sinceridad”.

La corrupción, además de la pobreza y la violencia, “es una falta de respeto a todos nosotros”, agrega Iquic, mientras el centro del municipio es escenario de un vaivén de votantes.

“Nos han mentido muchas veces y nosotros estamos esperando de verdad el cambio”, comenta la joven maya, ataviada con su multicolor traje típico regional.

Más de 8,1 millones de guatemaltecos votan en el país y en Estados Unidos para designar al sucesor del impopular presidente Jimmy Morales, un excómico de televisión derechista de 50 años que dejará la presidencia el 14 de enero de 2020.

En Guatemala está prohibida la reelección y el nuevo gobernante asumirá para un periodo de cuatro años.

Previo al arranque de la votación, en la que compiten 19 candidatos, las encuestas eran lideradas por la exprimera dama socialdemócrata Sandra Torres, y el médico derechista Alejandro Giammattei.

Ambos son aspirantes a disputar un balotaje previsto para el 11 de agosto debido a que ninguno obtendría el 50% de los votos necesarios para vencer en primera ronda.

La representación indígena en la carrera presidencial es casi nula, y la única candidata de origen maya que se cuela entre el tercer y quinto lugar es la izquierdista Thelma Cabrera.

Los indígenas representan el 42% de los 17,7 millones de guatemaltecos y los índices de pobreza en esos pueblos alcanzan hasta un 80% debido a la exclusión, la marginación y la discriminación que sufren.

– Corrupción en todos lados –
La pobreza ha disparado la desnutrición crónica en el país, que ya afecta a 1 de cada 2 niños menores de cinco años, la cifra más alta de Latinoamérica, y junto con la violencia empujan a miles de guatemaltecos a emprender el peligroso camino hacia Estados Unidos.

“Esperemos ojalá que cambie el país (…) Porque para qué votamos y después la misma cosa”, añade con tono molesto Vicenta Tepeu, de 58 años, cerca del mercado de flores y gallinas que ocupa calles del poblado .

Tepeu, ama de casa vestida con su tradicional traje indígena, reprocha a los políticos al señalar que no solo deben decir “qué hay que hacer”, sino “hacerlo”.

La mujer recientemente vio partir a uno de sus hijos rumbo a Estados Unidos en busca de una oportunidad. Las pocas posibilidades de encontrar un trabajo en la zona están en las fábricas de ropa, llamadas maquilas, y conocidas por pagar salarios bajos.

La arriesgada migración irregular a suelo estadounidense para salir de la pobreza es el camino que cada vez toman más guatemaltecos, en muchos casos con finales fatales.

Generar empleo y combatir la corrupción ha sido una de las recurrentes promesas del amplio listado de candidatos en la contienda electoral.

En 2015, Guatemala pasó por una inédita lucha contra la corrupción luego de que la fiscalía y una comisión antimafias de la ONU revelaron un fraude en las aduanas que obligó a la renuncia del entonces presidente Otto Pérez (2012-2015), señalado como cabecilla.

El caso provocó una ola de indignación hacia los políticos tradicionales que favoreció a Morales, considerado como entonces “outsider” ajeno a esas prácticas.

Pero años después, su gobierno se enfrascó en una disputa con la misión anticorrupción de la ONU, que con la fiscalía pidieron investigarlo por sospechas de financiación ilegal de su campaña.

“Lo más que estamos viendo es la corrupción, la corrupción siempre está en todos lados”, apunta Arturo Avalos, agricultor de 43 años.

La corrupción “se escucha en alcaldes, diputados y hasta el mismo presidente, pues siempre se ha metido la corrupción”, lamenta el hombre.

– Situación crítica –
“Venimos a votar para que el que quede se ponga la mano en la conciencia para ser un cambio en el país, porque está crítica la situación”, afirma por su lado Daniel Patzán (29), mientras espera para votar.

Vestido completamente de negro, Patzán advierte que es momento de “darle un alto a la corrupción porque le están robando al país”.

“Hay muchas corrupciones, muchos mareros (pandilleros), muchas matazones y todo eso”, añade Carlos Raxón, de 63 años, al criticar también la violencia que ha llevado a los vecinos del lugar a organizarse para evitar robos.

En Guatemala cada año mueren unas 5.000 personas por la criminalidad, casi el 50% por acciones del narcotráfico y pandillas.