Lunes 16 DE Septiembre DE 2019
Nación

Familia devastada por muerte de migrante guatemalteco

Sin consuelo y destrozados se encuentran Alba y sus cuatro hijos, con quienes quedó desamparada luego de la muerte de su esposo, el migrante Carlos Manuel López, de 43 años, quien falleció el sábado luego de ser arrollado por el tren conocido como “la Bestia” en Tuxtla, Gutiérrez, México.

Fecha de publicación: 15-05-19
Por: José Corado elPeriódico

Agoviado por los severos problemas económicos que afrontaba, Carlos emprendió el camino del migrante para hacer realidad el sueño americano y buscar un mejor futuro para su familia; sin embargo, por causas que se desconocen fue embestido por el temible tren y dramáticamente perdió la vida.

Carlos vivió por muchos años en la alejada y olvidada aldea de Chichimecas, en Villa Canales, donde sus parientes afrontan un enorme calvario luego de su trágica muerte. Sus familiares lloran su partida en una pequeña casa construida de láminas y madera, a la cual se puede acceder únicamente por un empinado camino, que proyecta a sus alrededores la extrema pobreza en la que viven los pobladores.

Con enormes problemas para contener el llanto, Alba recuerda que no quería que su esposo se fuera ilegalmente hacia Estados Unidos: “Él sabía que en las buenas y en las malas siempre estuvimos juntos. Yo le decía que aunque comiéramos tamal con sal, pero que estuviéramos juntos”, se lamenta mientras se limpia sus lágrimas.

La desesperada mujer no sabe qué hacer, ya que aparte de la pérdida de su esposo, ahora tendrá que lidiar con las deudas que obligaron a Carlos a emprender el camino del migrante. “Ya lo que ganamos aquí no es suficiente. Por eso fue que él tomó la decisión de irse…, por ganarse unos centavos más”.

Con nostalgia, los familiares de Carlos se aferran a las pocas fotografías que les quedaron de recuerdo, sin encontrar una explicación a lo sucedido. “Gracias a mi papá estoy a punto de cumplir una meta en mi vida, ya que me voy a graduar pronto de Perito en Administración de Empresas, aunque él no va a estar, pero lo que soy se lo debo a él”, comentó su hija, Karen de apenas 16 años de edad.

Los parientes de Carlos lamentaron que haya tenido que emprender el peligroso camino del migrante debido a la falta de oportunidades en Guatemala. “Aquí no alcanza el dinero. Él quería darle un mejor futuro a sus hijos y por eso decidió partir”, recuerda Alba.

Aunque existen muchas versiones acerca de su trágica muerte, las autoridades dieron a conocer que Carlos cayó del tren cuando intentaba llegar a la frontera entre México y Estados Unidos, junto al también guatemalteco Luis Escobar, de 20 años, y la hondureña Silvia Murillo, de 26, quienes se salvaron de morir, pero sufrieron mutilaciones en sus extremidades inferiores.