Martes 15 DE Octubre DE 2019
Nación

Fitch deja calificación BB para Guatemala, cambia a perspectiva negativa

Agencia de riesgos advierte que participación de candidatos presidenciales con impedimentos legales podrían debilitar la credibilidad del proceso electoral, y socavar el mandato de la próxima administración.

Fecha de publicación: 11-04-19
Por: Redacción / elPeriódico

La calificadora de riesgo Fitch confirmó este jueves la calificación BB para Guatemala, con ello cambió la anterior perspectiva de “estable” a “negativa” debido a la tensión política e incertidumbre que vive el país y la baja recaudación de impuestos por la administración gubernamental.

El proceso electoral que se desarrolla este año fue uno de los aspectos considerados por la agencia. Advirtió que los comicios podrían dar por resultado un gobierno con mandato débil y Congreso fracturado, lo cual tendría como consecuencia el estancamiento político.

Señaló que las encuestas de intención de voto son lideradas por aspirantes presidenciales con impedimentos legales que podrían debilitar sus candidaturas y quedar descalificadas, como la exprimera dama Sandra Torres, la exfiscal Thelma Aldana, y Zury Ríos, hija del exgobernante de facto Efraín Ríos Montt.

“Las investigaciones criminales en curso sobre los candidatos presidenciales y el embarrado entre candidatos podrían debilitar la credibilidad y legitimidad del proceso electoral y socavar el mandato político de la próxima administración”, advirtió el informe.

También manifestó que el régimen de turno mantiene ingresos bajos que retrasan el crecimiento económico. Lo anterior sumado al débil desempeño de instituciones de la autoridad fiscal, los altos niveles de evasión impositiva y la corrupción.

“Fitch espera que el déficit del gobierno central alcance el 2.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2019, por debajo del objetivo del 2.4 por ciento”, citó el documento. Dijo esperar un crecimiento económico del 3.2 por ciento este año, impulsado por la recuperación del sector exportador, una postura tributaria más flexible y positivo desempeño del sector de la construcción.