Jueves 23 DE Mayo DE 2019
Nación

Investigan crimen de dos migrantes guatemaltecos en Virginia, Estados Unidos

Fecha de publicación: 11-03-19
Por: Raúl Barreno Castillo / elPeriódico
Quetzaltenango. Los migrantes quetzaltecos, Santos Ralda Monterroso, de 45 años y Floridalma Pérez Diaz, de 40, fueron recibidos este lunes en la tarde por familiares y amigos en San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango, de donde eran originarios.
Ambos fallecieron en un confuso incidente en los Estados Unidos. De acuerdo con la familia, los llevarán a su lugar de origen, la aldea Nueva Esperanza, de ese municipio, donde los velarán y mañana martes los sepultarán en el cementerio de la aldea Nueva Concepción de esta misma localidad.
Según medios estadounidenses los esposos murieron en un confuso hecho armado la noche del 2 de marzo en una casa en la ciudad de Springfield, condado de Fairfax, al norte de Virginia, Estados Unidos.
Una tercera víctima fue identificada como el estadounidense Nathanael Owen Cooper, de 20 años, que se supone es yerno de la pareja guatemalteca.
De acuerdo con las investigaciones, las tres persona discutieron durante una celebración de cumpleaños en la que habían niños presentes.  La policía de Fairfax reveló que Ralda disparó, por razones que hasta ahora se desconocen, contra su cónyuge y Cooper y luego se suicidó.
Sin embargo, familiares en Guatemala aseguran que fue el estadounidense quien mató a la pareja y luego se quitó la vida. El caso está en investigación.
Ferdìnan Ralda, hermano de Santos, relató que recuerda a su hermano como un hombre trabajador y luchador que quería darle lo mejor a su familia. Migró a los Estados Unidos hace 23 años en busca de mejores oportunidades.
Poco tiempo después su esposa, Floridalma se reunión con él y tuvieron dos hijos. Recientemente habían comprado la casa donde ocurrió el confuso incidente. La familia espera que se investigue el hecho.
“El sueño de ellos como pareja era regresar a su tierra, porque compraron terreno acá, pero no entendemos qué pasó. No nos han dado mayor información y esperamos ahora lo que nos digan porque mis familiares allá están viendo el caso”, concluyó.
Brenda Pérez, hermana menor de la esposa de Ralda, estaba muy afectada. Entre el bullicio de la gente y la música sacra murmuraba “Gracias por todo, por ser buena hermana y buena hija, porque siempre nos apoyaste”. Según familiares ella hablaba todos los días con su hermana.