Viernes 24 DE Mayo DE 2019
Nación

2018, un año negro para Guatemala

Un análisis publicado en el diario español “El País” señala que las elecciones presidenciales de 2019 serán un plebiscito para Jimmy Morales en su intento por terminar con la CICIG.

 

Fecha de publicación: 03-01-19
Imagen de Archivo del Presidente guatemalteco durante una conferencia de prensa junto a miembros del Ejército. Por: José Elías/ EL PAÍS

Guatemala cerró 2018 bajo el signo de la involución en la lucha contra la impunidad y la corrupción, con un presidente, Jimmy Morales, desbocado en su intento por expulsar a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y afanado en eliminar los contrapesos previstos a su poder, como la Corte de Constitucionalidad (CC), la Corte Suprema de Justicia, la oficina del Procurador de los Derechos Humanos y, en general, contra quienes levantan la voz criticando sus políticas. Las elecciones presidenciales de junio de 2019 determinarán el respaldo que su política tiene entre la ciudadanía.

Envalentonado por sus éxitos iniciales —ya expulsó del país al comisionado Iván Velásquez y a 11 de sus investigadores, desoyendo en ambos casos las órdenes de la CC—, con una Fiscalía cooptada, un Congreso complaciente que se mueve a base de chequera, y un tibio Tribunal Supremo Electoral, Morales apunta ahora sus baterías sobre los pocos organismos independientes: la CC y la oficina del Procurador de los Derechos Humanos.

Decisiones, todas, que le han valido las críticas de la comunidad internacional, ante las que el mandatario ha hecho oídos sordos. Entre sus mayores críticos está la congresista estadounidense de origen guatemalteco Norma Torres, del Partido Demócrata, que no ha dudado en calificar al gobierno de Morales como “criminal” y “corrupto” en su cuenta de Twitter, y propone un significativo recorte en la ayuda estadounidense.

“Este gobierno ha logrado desmantelar lo poco que habíamos avanzado”, apunta a El País el analista Manfredo Marroquín, de Transparencia Internacional. Señala que hay un bloque de poder muy activo en mantener el esquema de una economía manejada por actividades ilícitas, como la corrupción y el narcotráfico. Eso explicaría el empeño de Morales en desmantelar el sistema de pesos y contrapesos. “Primero, porque tiene necesidad de salvar su pellejo, pero también a su alianza. Su única misión ha sido mantener el estado de podredumbre que existe en Guatemala”.

En este contexto y a seis meses de las elecciones presidenciales, Marroquín proyecta 2019 como “un año de mucha convulsión social y política”, porque la disputa se trasladará a la campaña electoral.

“Morales parece un elefante en una cristalería”, comenta desde México el exministro de Exteriores Édgar Gutiérrez. “Con su actitud hace un daño irreparable a instituciones autónomas como la Corte de Constitucionalidad o la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), mientras ataca a jueces y magistrados independientes que tanto necesita Guatemala. Y, además, lo hace mal porque usar para estos fines a la Procuraduría General de la Nación (la abogacía del Estado) para satisfacer una necesidad personal termina por destruir su escasa credibilidad”.

Gutiérrez criticó que algunas de estas decisiones se tomaran en época navideña, cuando la población disfrutaba de las fiestas. “Esto es actuar con alevosía y refleja una actitud para nada transparente”.

“Guatemala”, concluye, “en los últimos dos años, ha seguido un camino de aislamiento y este tipo de acciones lo ponen en la mira. Hay que recordar que estamos ubicados en una región con una geopolítica muy delicada. En este contexto, cualquier acción que debilite o desestabilice a un país puede causar un efecto dominó en la zona”, agregó.

La CICIG, en el centro de la disputa electoral

> Guatemala elegirá presidente, diputados, Parlamento Centroamericano y alcaldes de todos los municipios del país el 16 de junio. En caso de que ningún candidato a la Presidencia alcance el 50 por ciento de los votos habrá una segunda vuelta el 18 de agosto. Entre los candidatos a la Presidencia ya confirmados y con más posibilidades de reemplazar a Jimmy Morales están Zury Ríos, hija del exdictador Efraín Ríos Montt, Sandra Torres, exesposa de Álvaro Colom —presidente entre 2012 y 2014— y Alejandro Giammattei.

Sin embargo, todas las miradas están puestas en la probable candidatura de Thelma Aldana, la ex fiscal general, durante cuya gestión dos expresidentes, Colom y Otto Pérez Molina, así como destacados empresarios, fueron encarcelados. Su actuación le ha costado una dura campaña en su contra en las redes sociales.