Domingo 8 DE Diciembre DE 2019
Nación

Congresistas de EE. UU. piden investigar muerte de menor

La Patrulla Fronteriza asegura que la menor de edad estaba deshidratada porque no había comido y bebido agua por varios días, sin embargo, el padre de la niña no confirmó la versión de los agentes.

 

Fecha de publicación: 14-12-18
La menor junto a su padre fueron detenidos por la patrulla de Nuevo México el 6 de diciembre pasado.
Por: CINDY ESPINA cespina@elperiodico.com.gt

Jackeline Caal (7 años) salió junto a su padre, Nery Caal (29 años) desde Raxruhá, Alta Verapaz, rumbo a Estados Unidos. Pero la noche del 6 de diciembre, cuando llegaron a Nuevo México en Estados Unidos (EE. UU.), la Patrulla Fronteriza de ese país los detuvo junto a otros 163 migrantes.

Según la Cancillería, basados con información oficial del Gobierno de Estados Unidos, la niña presentó cuadros de fiebre y vómitos esa noche mientras la trasladaban hacia la estación de la Patrulla Fronteriza, por lo que en ese momento las autoridades estadounidenses solo requirieron de paramédicos para estabilizarla sin trasladarla a un hospital.

Sin embargo, el viernes 7 de diciembre alrededor de las siete de la mañana, las condiciones de salud de Jackeline Caal se agravaron y presentó convulsiones, por lo que está vez los paramédicos la trasladaron vía aérea a un centro asistencial en la ciudad de El Paso, Texas, en donde quedó internada.

La Cancillería indica en su informe que el padre de la menor fue trasladado vía terrestre al hospital en donde se encontraba su hija. Ahí, en el hospital de El Paso, Jackeline Caal sobrevivió un día más, pese a que sufrió dos infartos.

“El día sábado 8 de diciembre a las seis de la mañana se informó al Consulado de Del Río, Texas, por parte de agentes de la patrulla fronteriza de Nuevo México que la niña había fallecido”, describe la Cancillería en su informe.

“NO NOS PODEMOS AVENTURAR”

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala no informó nunca sobre este hecho, hasta que el periódico estadounidense, The Washington Post reportó el 13 de diciembre que una niña guatemalteca había muerto después de ser retenida por la Patrulla Fronteriza y que la causa de la muerte había sido por deshidratación, debido a que no comió y bebió agua durante varios días, según dijo a ese medio la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. Pero esta versión no fue confirmada por el padre de Jackeline, según dijo el cónsul de Guatemala en El Paso, Tekandi Paniagua, y agregó que Nery Caal explicó que su hija se encontraba bien de salud en el trayecto por México.

“No nos podemos aventurar a dar una respuesta sobre si la muerte de la menor de edad se pudo haber evitado. Creo que la Oficina Forense de Estados Unidos está haciendo su trabajo y en este momento no se sabe la causa de muerte de la niña. Aún no tenemos el certificado de defunción”, explicó Paniagua.

PIDEN INVESTIGAR

La congresista demócrata Norma Torres pidió al Comité de Seguridad Nacional del Congreso de Estados Unidos una audiencia para cuestionar a las autoridades de frontera sobre la muerte de Jackeline Caal, así como para abordar otras acciones que el Departamento de Seguridad Interna del Gobierno de Estados Unidos ha ejecutado, como la separación de menores de edad de sus padres.

Joaquín Castro, congresista demócrata por Texas, dijo estar “devastado” por los informes del fallecimiento de la niña bajo custodia de la Patrulla Fronteriza. “Pediré una investigación completa del Inspector General y el Congreso sobre las condiciones y circunstancias que la llevaron a la muerte”, manifestó el político estadounidense en su cuenta oficial de Twitter.

OTRA VÍCTIMA

En mayo pasado, Claudia Gómez de 19 años fue asesinada por un agente de la Patrulla Fronteriza de Río Bravo. Gómez era originaria de San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango. El caso aún se encuentra bajo investigación, ya que los agentes fronterizos cambiaron dos veces su versión. La primera vez dijeron que los migrantes guatemaltecos habían lanzado objetos contundentes en su contra y en la segunda versión aseguraron que estos no habían acatado las órdenes y que por eso tuvieron que disparar.