Martes 23 DE Julio DE 2019
Nación

Beatifican al fraile Tulio Maruzzo y al laico Luis Obdulio Arroyo

El Cardenal Angelo Becciu presidió la ceremonia religiosa en Morales, Izabal.

Fecha de publicación: 27-10-18
Por: Redacción elPeriódico

La iglesia católica beatificó esta mañana al italiano Tulio Maruzzo, fraile franciscano y al laico guatemalteco Luis Obdulio Arroyo Navarro, durante una misa realizada en Morales, Izabal, presidida por el Cardenal Angelo Becciu en representación del Papa Francisco.

La ceremonia religiosa contó con la participación de centenares de sacerdotes nacionales y de varios países, autoridades gubernamentales, familiares de los beatos y o unos 10 mil feligreses.

Monseñor Gonzalo de Villa, presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala, agradeció a asistentes y al Vaticano por la beatificación de los mártires de la justicia de Izabal.

El Cardenal Ángelo Becciu manifestó la importancia de contemplar a dos servidores del evangelio, discípulos, misioneros y testigos incansables de Jesús y de su proyecto del reino de Dios.

“Dos testigos de la fe en una tierra de mártires como lo es el Vicariato Apostólico de Izabal, los contemplaremos con toda la gratitud de dos vidas entregadas por el nombre de Jesús en el anuncio del evangelio” resaltó.

Los ahora beatos son recordados por su entusiasmo y dedicación hacia el prójimo. El sacerdote Maruzzo consolaba a las personas que eran expropiadas de sus terrenos en donde cultivaban, o bien, de la pobreza e injusticia por las que estaban pasando.

Mientras que Arroyo quien siempre acompañaba al fraile, se mostraba interesado en las necesidades y penas que padecían sus semejantes. Los dos fallecieron el 1 de julio de 1981, durante una emboscada en Los Amates, Izabal.

De mártires a beatos

De acuerdo con Monseñor Domingo Buezo Leiva, Obispo del Vicariato Apostólico de Izabal, el padre Tulio Maruzzo desde niño eligió seguir a Jesús entrando a la Orden Franciscana, donde la espiritualidad del Poverello de Asís, lo preparó con reciedumbre interior para asumir el proyecto de misionero.

El obispo también resalta que Dios fue preparando el corazón de Luis Obdulio Arroyo Navarro, desde que recibió el bautismo en su natal Quiriguá, donde e fue creciendo par ser un verdadero servidor de la Iglesia, atento a las necesidades de quienes vivían dedicados en tiempo completo anunciando el evangelio.

“Estos dos bienaventurados nos presentan el vivo rostro de la Iglesia que queremos construir, como discípulos y misioneros en esta tierra tan llena de los dones del amor de Dios, su martirio los ha llevado a la beatificación, que representa el clamor de justicia en nuestra tierra” agregó.

“Los responsables del crimen de estos mártires, nunca se imaginaron que existiría un paso del odio al amor y ahora son beatos que protegen desde los altares a miles de campesinos, la justicia divina ha llegado a esta tierra de mártires” expresó el Sacerdote Cirilo Santa María.

“Queremos una Iglesia que sirva y ame; y que sea un anuncio de las promesas de Dios. Los beatos Tulio y Luis nos enseñan a amar a los pobres y luchar por sus derechos, como verdadera encarnación del rostro de Dios, pues su imagen resplandece en el corazón de todos, desde los niños hasta los ancianos. Ellos nos muestran cómo se construye una Iglesia de puertas abiertas y constructora de Paz” expresó Fray Atilio Andrino.