Lunes 22 DE Julio DE 2019
Nación

Violencia y abandono son las causas que llevan a las niñas a unirse a las maras

Autoridades y analistas coinciden que el vínculo con la familia es indispensable para disminuir el problema.

Fecha de publicación: 07-10-18
Según el Sistema de alerta Alba-Keneth, tres de cada diez casos de búsqueda de menores está vinculado a las pandillas.
Por: Evelin Vásquez elPeriódico

Karla tiene 15 años y vive en la zona 18. Desde los 12 abandonó la escuela y la cambió por un grupo de amigos que le piden que deje un teléfono móvil en alguna tienda del barrio, a cambio de afecto y una recompensa económica. Por las tardes cuida a sus tres hermanos menores y su mamá nunca está en casa porque trabaja todo el día. Dentro de la clica es conocida como Sweety.

Las maras y pandillas funcionan como familias sustitutas. Las niñas y jóvenes que participan en grupos delictivos pertenecen a hogares monoparentales o disfuncionales en donde el consumo de drogas, alcohol y la violencia están presentes, explicó Hugo Patal Vit, psicólogo de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), quien ha atendido a menores de edad en esta situación.

Patal señaló que la población masculina es predominante en estos grupos, sin embargo, desde 2016 aumentaron los casos de mujeres menores ligadas a las pandillas. “Las menores están pasando por una etapa difícil, que es la adolescencia, y en sus casas no encuentran el soporte emocional, esto las hace presas fáciles para las pandillas o el crimen organizado”, aseveró el profesional.

Estadísticas

De cada diez casos activados del Sistema de Alerta Alba-Keneth, tres poseen un vínculo con grupos delictivos, indicó la jefa de la unidad operativa Alba-Keneth, Suilma Cano. Agregó que el departamento de Guatemala es el que mantiene mayores casos de menores de edad en conflicto con la ley, a pesar que se reciben denuncias a nivel nacional.

La oficina del Procurador de los Derechos Humanos (PDH), el Sistema Alba-Keneth y el psicólogo consultado coinciden en que, al igual que Sweety, las niñas inician su participación en las maras entre los 11 y 12 años.

Los grupos les prometen protección, seguridad y sustento económico, mientras que los jefes de las clicas ofrecen un sentido de pertenencia familiar, que conlleva ser reconocidas por medio de un alias, indican los expertos. Según la oficina del PDH, se registran casos desde los nueve a los 17 años vinculados con pandillas.

Karla ahora se encuentra en un centro de privación para menores, donde su vida se encuentra en constante riesgo. Desea seguir estudiando y dejar a un lado ese ritmo de vida, pero reconoce que será muy difícil porque es novia de uno de los integrantes de la pandilla.

Roles
> Las mujeres ocupan el rango más bajo en las pandillas, donde reciben el nombre de colaboradoras, banderas o paros, según mencionó el fiscal de sección adjunto contra el delito de extorsión Raul Figueroa. Añadió que comúnmente se vinculan sentimentalmente con mayores de edad que pueden duplicarles su edad.