Martes 20 DE Noviembre DE 2018
Nación

La incomodidad de vivir en un albergue temporal

Los hogares temporales de los sobrevivientes a la tragedia registran filtraciones de agua a consecuencia de las lluvias.

Fecha de publicación: 12-09-18
Las lluvias de los últimos meses han generado humedad en los albergues temporales diseñados para los damnificados. Por: Ferdy Montepeque elPeriódico
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Los albergados por la erupción del volcán de Fuego del pasado 3 de junio que ahora viven en pequeñas casas de madera y láminas de metal se encuentran incómodos y algunos dicen estar desesperados. Permanecen en estas estructuras construidas con deficiencias, las cuales provocan filtraciones constantemente debido a las lluvias; además, los sobrevivientes se quejan de la poca calidad de los alimentos que a diario les entrega el Gobierno y de la escasez de servicios básicos como agua potable y energía eléctrica.

 

elPeriódico constató las deficiencias que presentan algunos de los 184 Albergues Transitorios Unifamiliares (ATUS) instalados en San Juan Alotenango, Sacatepéquez. Entre estas se observan agujeros en los techos e imperfecciones en la confección de los módulos, en su mayoría instalados por elementos del Ejército.

“Cada vez que llueve, se gotea mucho; por eso tuve que mover mis camas y demás objetos para que no se mojaran. Avisé a la Administración sobre el problema, me dijeron que iban a venir a componer, pero nunca lo hicieron”, dice María Trinidad Ramírez cuando muestra los orificios por donde ingresa el agua al espacio donde vive junto con sus tres hijas y su esposo.

En tanto que, Víctor Ramírez, otro de los albergados en San Juan Alotenango, asegura que el problema de las filtraciones no es tan grave; pero que deben solucionarlos por su cuenta con un material que les han donado personas particulares que a diario llegan a visitarlos.

Otro inconveniente que representa peligro para los sobrevivientes es que el terreno donde se instalaron los ATUS colinda con un pequeño barranco por el que pasa el río Guacalate. El suelo está erosionado, pero los integrantes de la organización Fincas Buenas elaboran un muro de contención para contener el derrumbe.

Escasez de agua

Pero el malestar no es exclusivo en Sacatepéquez, pues uno de los albergados en la finca La Industria, Escuintla (quien pidió no ser identificado en esta publicación), señaló que el agua potable que se les proporciona en ese lugar es “insuficiente” y que se les raciona en espacios de dos horas en la mañana, al mediodía y por la noche. Apuntó que tampoco tienen un lugar para cargar aparatos eléctricos, debido a que el panel solar instalado en las estructuras solo tiene capacidad para suministrar energía a una bombilla.

Se quejan por alimentos

Los afectados por la erupción volcánica que viven en Escuintla también se quejan de la “poca calidad” de los alimentos que les sirven, “sentimos que a la comida le aplican yodo, y algunas veces esta no tiene sabor por lo que a veces preparamos alimentos aparte”, refirió uno de los antiguos habitantes de San Miguel Los Lotes, quien aseguró que muchas personas han tenido problemas gástricos debido a la comida; la cual es suministrada por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

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