Sábado 24 DE Agosto DE 2019
Nación

Decisiones del Presidente en manos de la CC

La CC está por resolver no menos de ocho acciones que adversan la no renovación del mandato de la CICIG y la prohibición para que Iván Velásquez regrese al país.

Fecha de publicación: 11-09-18
Por: Evelyn Boche elPeriódico

Un juego de cartas en el aire. Así visualiza el constituyente Aquiles Faillace el escenario en el máximo tribunal que conoce las acciones relacionadas con el mandato de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y la permanencia en Guatemala del comisionado Iván Velásquez.

La agenda de la reunión de la Corte de Constitucionalidad (CC), programada para hoy, no contempla el análisis de los cinco amparos presentados la semana anterior en contra de las decisiones del mandatario Jimmy Morales, informó el vocero Santiago Palomo. Tampoco el estudio de los tres recursos que reclaman el cumplimiento de orden que dictó la CC en agosto de 2017 para garantizar la permanencia de Velásquez al frente de la CICIG.

El fin de semana, las autoridades enviaron los informes requeridos por la CC.

El Presidente dejó ver que no acataría órdenes ilegales, pero “la Constitución no faculta ni al Presidente ni a la PGN para determinar qué es legal y qué no lo es”, añade Faillace.

Ingreso

Un abogado no autorizado para dar declaraciones manifestó que uno de los escenarios apunta a que la CC ordene a las autoridades del Ejecutivo que se permita a Velásquez el ingreso libre y sin limitaciones, bajo advertencia de ser procesados penalmente por desobediencia o destituidos del cargo.

Sin embargo, hay quienes sostienen que es la CC la que se ha extralimitado en sus funciones, como lo expresa un documento suscrito por el abogado Guillermo Pellecer y otros dignatarios, divulgado la semana pasada.

Un Golpe de  Estado homeopático

Las acciones del Ejecutivo aunadas a la discusión en el Congreso para dejar en manos del Legislativo la inmunidad a los magistrados de la CC, suponen una iniciativa para neutralizar a la Corte, de acuerdo con el constitucionalista Gabriel Orellana, que encajan con “la teoría de un golpe a cuentagotas y no intempestivo, como ha ocurrido en el pasado”.