Lunes 24 DE Septiembre DE 2018
Nación

Un año después de la matanza en el Roosevelt, sigue prófugo “Little Boy”, el preso rescatado

Fallado oferta de Q150 mil de recompensa para quien delate al líder  “salvatrucha” Anderson Cabrera, a quien el 16 de agosto de 2017 un comando armado liberó en ese hospital adonde había sido llevado para una prueba de sangre. Saldo: ocho muertos y 11 heridos, por cuyo descanso eterno hoy fue celebrado un oficio religioso.

Fecha de publicación: 16-08-18
Por: Tulio Juárez
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El 20 de marzo de 2013 había sido condenado a 162 años de cárcel por asesinato, conspiración para el asesinato, asociación ilícita,  exacciones intimidatorias. Y, además, tenía pendiente enfrentar en 2018 otro juicio por más crímenes. Él es Anderson Daniel Cabrera Cifuentes, de 29 o 30 años, un temido “salvatrucha” quien hoy hace precisamente un año se evadió sangrientamente del hospital Roosevelt,

Conocido en el bajo mundo como “Little Boy” o “el Chatía” y considerado el “sicario de sicarios” por sus acciones, fue rescatado el 16 de agosto pasado por un comando de sus cómplices que atacó el centro asistencial al que había sido llevado para que le sacaran una muestra de sangre en el laboratorio. La cauda inicial sumó una estela roja de ocho muertos y 11 heridos de bala. Hoy se ofició misa por todos.

Según se aprecia en los videos, Anderson Daniel Cabrera Cifuentes llegó engrilletado de pies y manos al hospital Roosevelt.

El prófugo también se hace llamar Miguel Ángel Asturias, Carlos Alfredo Aguilar Estrada y Víctor Geovanny Jáuregui. El 18 de marzo iba a iniciársele debate por asesinato, asesinato en grado de tentativa y asociación ilícita en 2010. Sus víctimas fueron el detective Élfego Vásquez Carrera y un compañero suyo de la Dirección Especializada en Investigación Criminal (DEIC).

A las cinco y media de la mañana tres uniformados bien armados del Sistema Penitenciario (SP) lo habían sacado del Centro Preventivo Fraijanes II para llevarlo al centro asistencial donde, por orden del juez Pablo Xitumul de Paz, presidente del Tribunal Primero de Sentencia Penal, debía ingresar ese día al laboratorio clínico para un examen de sangre.

Sin embargo, a partir del funesto acontecimiento se supo que la orden judicial tiene de fecha el día 9 y   que la Subdirección Operativa del Sistema Penitenciario la remitió hasta el 15 a la cárcel referida, lo cual explicaría que el marero tuvo entre cinco y seis días –debido al fin de semana y el feriado laboral del 15 de agosto de 2017– para planificar su fuga a cualquier precio… a sangre y fuego…

Cinco capturados

Minutos después de cometida la masacre, la Policía Nacional Civil (PNC), que había sido puesta en alerta general, interceptó en un sector cercano de la zona 11 –y no muy larga distancia del nosocomio, aunque no ubicó a “el Chatía”– un vehículo particular con varios individuos a bordo, quienes permanecen desde entonces en prisión por su implicación en el hecho, así:

–       Jonathan Daniel –alias “el Danny”– Shac Suret, de 19 años.

–       Elder Josué Méndez Díaz, 22.

–       Ángel Estuardo García, 20.

–       Santos Humberto Cruz López, 29, internado en el Hospital General.

–       “El Niño”, 17, cabecilla remitido a un centro de detención juvenil.

< Están sindicados de asesinato, asesinato en el grado de tentativa, cooperación para la evasión, transporte ilegal de armas de fuego, transporte ilegal de municiones, asociación ilícita y encubrimiento propio que se les imputan.

< En el “operativo” de escapatoria intervinieron al menos otros tres pandilleros que, dijeron las autoridades en ese entonces, utilizaron otro vehículo en el cual se habría fugado el sentenciado reo Anderson Daniel Cabrera Cifuentes.

< Entre las víctimas mortales en esa fecha figuraron tres guardias del Sistema Penitenciario (SP) –los que habían llevado ahí a “Little Boy”–. Fallecieron en el lugar los custodios Juan Sical Toj y Edilberto Valdez Román. El último estaba herido.

Arsenal en carro

Los pandilleros escaparon en una camioneta agrícola verde que abandonan en la 7a. calle entre 12 y 13 avenidas, zona 11, donde interceptan, amenazan a una mujer y le roban el carro P-901BRM Volkswagen que es copado en la 14 avenida y 0 calle de la colonia Roosevelt del mismo sector capitalino: Cinco aprehensiones e incautación de armamento, así:

–       1.      Fusil de asalto M-16 con dos cargadores con 57 municiones útiles de calibre 5.56mm

–       2.      Fusil modelo AR15 con dos cargadores y 57 municiones útiles

–       3.      Fusil AR15 con 42 municiones útiles en el cargador

–       4.      Pistola marca Glock y su cargador con 13 municiones de calibre .45mm

–       5. Un chaleco antibalas

–       6. Un vehículo

Ya en la carceleta de la Torre de Tribunales, uno de los adultos detenidos admitió ante el grupo de reporteros que les habían ofrecido Q200 a cada uno como pago por cometer el ataque. Y “el Niño” –presunto jefe del grupo– respondió por separado que no se arrepentía de lo ocurrido ni de haber tomado parte: “Nel”, dijo con tono y mirada amenazantes.

¿Qué les dijeron a ustedes a la hora en que los agarraron?, les consultó otro cazanoticias. “Nada… lo normal”, atinó apenas a contestar uno de los privados de libertad. Otra colega insistió sin éxito ante el silencio que guardaban parados de frente contra una pared: ¿Pero ustedes sí son culpables? Y uno más no se quedó conforme: ¿Cuánto les pagaron por hacer este atentado?

Y el individuo le respondió: “¿Ahh…? Doscientos quetzales, solo nos dijeron que nos iban a regalar dinero. Usted sabe que la necesidad es grande, ¿vaaa?” Ya no pronunció ninguna palabra. Ni entre ellos mismos pese a que de forma insistente se le inquirió si ya les habían pagado o no por el “trabajo”.

Sanguinario y pasional

– De perfil sanguinario y pasional cuando delinque, razón por la cual era importante sacarlo de la cárcel, “Little Boy” dirige la clica Piwis Loco, de la colonia 4 de febrero, zona 7, y realiza “encargos” de asesinatos.

< Autoridades lo vinculan a más de 20 crímenes la mayoría de los cuales no se le han podido comprobar, debido a que no se completan los análisis de balística en los procesos penales.

< Su traslado al HR obedeció a que el SP y el Inacif informaron que tenía esquirlas incrustadas y debía recibir tratamiento especial, justificó entonces el presidente del Tribunal C de Mayor Riesgo, Pablo Xitumul.

Llegó engrilletado

Esa convulsa mañana el segmento digital “Soy502” publicó en sus redes sociales fotos de escenas obtenidas de la grabación del video de dicho centro asistencial, habiendo entonces consignado la siguiente información:

–       “Anderson Daniel Cabrera Cifuentes, el pandillero que se fugó del Hospital Roosevelt, fue trasladado con grilletes en pies y manos, según imágenes del video de seguridad que lo captó antes del ataque armado”.

–       En la fotografía obtenida de la grabación, se observa que llegó a las 6:30 de la mañana, custodiado por al menos tres guardias del Sistema Penitenciario (SP). Uno de ellos lo tomaba del brazo tímidamente.

–       La imagen muestra el momento antes del ataque armado. Cabrera sostenía un objeto en sus manos y estaba vestido con pantalón negro, camisa celeste y sudadero azul de rayas celestes. También usaba tenis blancos con franjas negras.

–       Hasta ahora se desconoce la manera exacta de cómo ocurrió la fuga. Las primeras versiones apuntan a que, durante el ataque armado, el hombre subió a un automóvil, que fue localizado por la Policía Nacional Civil, y después huyó con más ayuda.

–       Por ahora no se tiene detalle de si los grilletes le fueron retirados en el interior del hospital o si la fuga ocurrió con ellos puestos”, indicó el mencionado espacio en sus redes sociales.

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