Jueves 22 DE Noviembre DE 2018
Nación

Concesión del aeropuerto implicaría nuevas tarifas

La compañía que administre el AILA también tendrá a cargo construir un “parque empresarial” y ampliar las zonas de salidas y llegadas para acompañantes de pasajeros.

Fecha de publicación: 25-07-18
El director de Aeronáutica indica que los problemas del aeropuerto se pueden resolver en seis meses sin necesidad de un concesionario. Por: Ferdy Montepeque elPeriódico
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Aunque los directivos de la Agencia Nacional de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica (ANADIE) aún no dan por sentado que el Gobierno planea concesionar el Aeropuerto Internacional La Aurora (AILA), el proceso de precalificación de oferentes dice lo contrario. En estos documentos se indica que habrá una licitación y se especifica que un “participante privado” podrá incorporar nuevas tarifas a las aerolíneas comerciales y de carga, además de administrar los espacios de la terminal aérea.

De llegarse a concretar la privatización del aeropuerto, una empresa particular estará a cargo de operar y gestionar todos los temas administrativos del AILA y tendrá derecho a percibir ingresos a través del cobro de servicios a aerolíneas comerciales, además de administrar, gestionar y cobrar todos los contratos de arrendamiento de aviación general; y podrá incorporar nuevos cobros por servicios.

“Se está analizando la posibilidad de reestructurar las tarifas unificando varias en una sola y/o la incorporación de nuevas tarifas como de infraestructura a aerolíneas comerciales o a carga aerolíneas de carga”, se indica en la precalificación del proyecto “Modernización, eficiencia y seguridad del Aeropuerto Internacional La Aurora de la Ciudad de Guatemala”.

Además de eso, el concesionario percibirá ganancias por el alquiler fijo y variable de los espacios para instalar negocios como comercios libres de impuesto al por menor (Duty free), alimentación, renta de vehículos, publicidad, suministro de combustibles y parqueos. Estos servicios se denominarán “no regulados” porque la tarifa no tendrá un costo máximo.

 

¿Y las ganancias para el Estado?

En el proyecto de precalificación para la “Modernización del Aeropuerto” se describen generalidades del proyecto, las inversiones que deberá realizar la empresa que sea beneficiada con la concesión del aeropuerto y los ingresos que tendrá derecho a cobrar el concesionario, pero no se habla sobre las ganancias a favor del Estado.

Entre las inversiones que le serán exigidas al “participante privado” se encuentra el reacondicionamiento integral de la pista de vuelo, para lo cual se deberá instalar un nuevo sistema de drenaje, demoler calles de rodaje, señales antiguas e instalar un nuevo sistema de iluminación para aproximación de aeronaves RCL.

Mientras que en la terminal de pasajeros se deberá expandir la zona pública de salidas y llegadas destinada para los acompañantes de los pasajeros, mejorar los sistemas de seguridad, las bandas de maletas, repavimentar los accesos al aeropuerto, realizar mejorar en la plaza comercial del AILA y construir un “parque empresarial”.

Durante el proceso de precalificación de los posibles oferentes, cuatro compañías realizaron consultas sobre el procedimiento para administrar el Aeropuerto La Aurora, estas son la mexicana Constructora y Edificadora Gia, Zurich Airport, ADP International, e Interairports, SA., esta última señalada de no llevar a cabo “acciones esenciales” para la seguridad operacional del Aeropuerto Internacional Tocontín de Tegucigalpa, Honduras; según la Superintendencia de Alianzas Público Privadas de ese país.

Contradicciones y crisis

El plan para privatizar el aeropuerto ha generado oposición dentro del gobierno. Mientras el director de la DGAC, Francis Argueta, asegura que en seis meses se arreglarán todas las deficiencias que presenta la terminal y que no es necesario concesionarlo; la ANADIE y el Ministerio de Comunicaciones desarrolla acciones encaminadas a que un operador privado pueda hacerse cargo. El proceso para la concesión se dividirá en tres fases: transición, construcción y explotación. Fernando Castillo, integrante de la Junta Directiva del Aeroclub, aseguró que el aeropuerto ha sido descuidado desde hace más de diez años; y que el error ha sido nombrar a políticos y no a técnicos al frente de la DGAC.

 

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