Martes 21 DE Mayo DE 2019
Nación

Tribunal condena a militares por delitos contra la humanidad

Guardarán prisión por el secuestro de un menor de 14 años,  y la retención y violación de su hermana Emma Molina Theissen.

Fecha de publicación: 24-05-18
Luis Gordillo Martínez (33 años de cárcel), Hugo Zaldaña y Manuel Callejas (58 años de cárcel); y Edilberto Letona (absuelto). En tanto que Benedicto Lucas García (58 años de prisión), la sentencia la escuchó por videoconferencia. Por: Katerin Chumil elPeriódico 

El Tribunal C de Mayor Riesgo sentenció con penas de 33 y 58 años de cárcel a cuatro militares retirados por la desaparición del menor Marco Antonio Molina Theissen y la retención ilegal y violación sexual colectiva e individual de su hermana, Emma Guadalupe, en 1981.

Por unanimidad, los jueces resolvieron que el exjefe del Estado Mayor, Manuel Benedicto Lucas García; el exdirector de Inteligencia Militar (G2), Manuel Antonio Callejas y Callejas y el exoficial del G2, Hugo Ramiro Zaldaña Rojas guarden prisión por 58 años inconmutables, por los delitos de deberes contra la humanidad, desaparición forzada y violación con agravación de la pena.

También, el excomandante Francisco Luis Gordillo Martínez enfrentará la pena de 33 años, por los delitos contra los deberes de la humanidad y violación con agravación de la pena.

Los jueces que integran el Tribunal, Pablo Xitumul, Elvis Hernández y Eva Recia absolvieron al excomandante Edilberto Letona Linares y ordenaron su inmediata libertad.

En horas de la madrugada, 4:15  horas de este miércoles, los jueces empezaron a dictar la condena. Lucas García escuchó desde un hospital por videoconferencia.

Los juzgadores señalaron que los procesados se extralimitaron en sus funciones de seguridad, porque utilizaron los manuales y protocolos militares para tratar a todos como subversivos.

El Tribunal señaló que no se pueden justificar los crímenes cometidos, porque se salvó a la “patria del comunismo”, esos argumentos “caen bajo su propio peso”. Señalaron que los acusados pudieron actuar de “manera distinta”, pero prefirieron no obedecer los mandatos normativos de los derechos humanos, y especialmente los de “carácter penal”.

Xitumul aseguró que los procesados estuvieron conscientes de lo que hacían, debido a que “recibieron capacitaciones locales y extranjeras para la lucha contrasubversiva”.

Durante el fallo, indicaron que Lucas García como jefe del Estado Mayor tenía conocimiento de la organización y conducta de los integrantes del Ejército, por ende, estuvo enterado de los vejámenes que se cometieron contra los hermanos.

Detención y secuestro

El 27 de septiembre de 1981, fue detenida Emma Guadalupe Molina Theissen, en un retén militar de control de carreteras, por llevar propaganda de estudio y de discusión política en Santa Lucía Utatlán, Sololá.

Luego fue retenida, torturada y violentada sexualmente por nueve días, hasta que logró huir de la base militar Manuel Lisandro Barrillas, en Quetzaltenango.

A los pocos días, su hermano Marco Antonio fue secuestrado y desaparecido por un escuadrón del Ejército que ingresó a su casa ubicada en La Florida, zona 19 y de forma violenta se lo llevaron en presencia de su madre, Emma Theissen Álvarez.

Llena de vergüenza

Durante el juicio, Emma Molina Theissen pidió al Tribunal que la sentencia en contra de sus agresores fuera “proporcional al daño provocado”. Agregó que, fugarse del lugar de cautiverio parecía el peor error, “la peor decisión, porque significó el secuestro y la desaparición de mi hermanito”.

Según la Fiscalía, Emma fue engrilletada a los barrotes de una litera, donde los militares la sometieron a torturas como parte de interrogatorios. Fue pateada, electrocutada y violada en reiteradas ocasiones.

Los jueces le dieron valor probatorio a las declaraciones de Emma Guadalupe y los testigos A y B, quienes constataron el estado físico y psicológico debido a las violaciones y los abusos que sufrió, mientras estuvo en cautiverio. Fue violada de forma colectiva e individual, como parte de una “política represiva”, dijeron.

“De la violación no se puede esperar la existencia de pruebas gráficas o documentales, así lo considera la Corte Interamericana de Derechos Humanos” según resoluciones en otros casos, explicó el juez Xitumul.

Sus cargos y actuaciones

El Tribunal deliberó el fallo por más de 18 horas, para consensuar la condena de los cuatro militares y la absolución de Edilberto Letona.

 Según los jueces, el absuelto, segundo comandante en la brigada no tuvo decisión sobre las operaciones.

En tanto que Luis Gordillo, comandante de la brigada militar, dio la orden de ejecutar retenes en la carretera, leyó el juez Pablo Xitumul.

   El exoficial de inteligencia  Hugo Zaldaña permitió y controló los interrogatorios a Emma, también informó sobre su fuga de la base militar.

  “Se ha establecido la autoría de los acusados de la desaparición forzada de Marco Antonio Molina Theissen”, señaló el Tribunal. Manuel Callejas fue quien ordenó a Gordillo constituirse en la casa de los Molina Theissen, en La Florida, zona 19.