Jueves 19 DE Abril DE 2018
Nación

Madre de reo muerto: “Espero que (Sperisen) sea condenado” durante tercer juicio en Ginebra

Fecha de publicación: 16-04-18
Por: AFP
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“Por primera vez hoy fue parejo, creo que voy a ser escuchado, pero no aceptan mis testigos y mis evidencias”, resume exjefe policial de Guatemala camino a su domicilio, pues tiene libertad condicional hasta que haya sentencia definitiva.

 

Ginebra, Suiza – La madre de una de las víctimas del exjefe de la policía guatemalteca Erwin Sperisen, acusado de diez ejecuciones extrajudiciales de presos, espera que sea condenado en el tercer juicio que empezó este lunes aquí, donde goza de libertad condicional.

María del Socorro Vázquez, madre de Carlos René Barrientos, uno de los ejecutados en 2006, dijo que esta vez “esperaba que condenaran al hipócrita de Sperisen”, indicó en la audiencia Alexandra López, su abogada en Suiza.

Sperisen, de nacionalidad guatemalteca y suiza, había sido condenado en 2015 en Ginebra por diez asesinatos: siete cometidos en 2006 durante una operación para retomar el control de la prisión de Pavón y tres entre un grupo de fugados de la cárcel del Infiernito, en 2005.

El exjefe policial, que estuvo en prisión preventiva cinco años en las afueras de Ginebra, recuperó la libertad provisional en septiembre de 2017, después de que la más alta instancia judicial helvética anulara su condena a cadena perpetua y ordenó reexaminar el caso.

Barrientos, hijo de Vázquez, fue uno de los siete presos ejecutados extrajudicialmente en la cárcel Pavón el 25 de septiembre de 2006, por un comando paralelo a la Policía Nacional Civil (PNC), dirigida entonces por Sperisen.

Según su abogada en Ginebra, María del Socorro Vázquez ha enfrentado amenazas y presiones para intentar forzarla a viajar a Suiza a retirar su querella. López precisó que Vázquez dio su testimonio para este juicio por video-conferencia desde Guatemala, en un lugar “con garantías de seguridad”.

 

“No hubo enfrentamiento”

El Tribunal Federal, máxima instancia judicial suiza, ordenó la revisión del caso debido a que ciertos testigos en Guatemala, interrogados por escrito por la fiscalía de Ginebra en 2014, no fueron citados en el segundo juicio de apelación contra Sperisen en 2015.

Este lunes, el tribunal presidido por Alessandra Cambi Favre-Bulle, y otros seis magistrados, rechazó las medidas prejudiciales solicitadas por la acusación y la defensa, para anular pruebas y descartar hechos evocados en las dos instancias anteriores.

Sin embargo, el fiscal Yves Bertossa, recordó en declaraciones a la AFP, que el Tribunal Federal en respuesta a recursos de Sperisen, estableció que “los detenidos de Pavón no murieron en un enfrentamiento”.

Fueron abatidos de forma “planificada” por un “comando” de encapuchados armados en una situación de la que presuntamente Sperisen “fue informado”, dijo el fiscal.

En una entrevista a la AFP la semana pasada, Sperisen, director de la policía guatemalteca entre 2004 y 2007, reiteró su inocencia y dijo que se considera un “preso político”.

Pero el Tribunal Federal sostuvo que dos intervenciones telefónicas a Sperisen, “constituyen un indicio de (su) implicación en la ejecución” de otros reos que se escaparon de El Infiernito y fueron ejecutados en 2005.  Varios testigos y su defensa declararán hasta el jueves.

El martes comparecerán dos policías españoles que investigaron el caso como parte de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), creada en 2007 en acuerdo entre ONU y Guatemala.

“Por primera vez hoy fue parejo, creo que voy a ser escuchado, pero no aceptan mis testigos y mis evidencias”, resumió Sperisen, en breves declaraciones a la AFP, camino a su domicilio, pues disfruta de libertad condicional hasta que haya una sentencia definitiva.

Sperisen cuenta con el respaldo del expresidente de Guatemala entre 2004 y 2008, Óscar Berger, quien dijo que “la absolución de un criminal es una aberración, pero la condena de un inocente es una monstruosidad”.

Berger sostiene que siete de los detenidos murieron en un enfrentamiento en la cárcel de Pavón.