Lunes 24 DE Junio DE 2019
Nación

Nuevo edificio del Registro de la Propiedad en Quetzaltenango se queda sin fachaleta

La Conred recomienda  establecer un área de aislamiento para evitar que las personas pasen demasiado cerca del inmueble, ante las fallas que presenta el acabado de la construcción.

 

Fecha de publicación: 10-04-18
Por: Rolando Quemé elPeriódico

 

 

Las autoridades del Segundo Registro de la Propiedad Inmueble en Quetzaltenango esperan un informe de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) sobre las condiciones del nuevo edificio de la sede, que fue inaugurado el 29 de enero de 2016.

José Esponda, director de la institución, indicó que de ese resultado analizarán plantear una denuncia contra la empresa constructora y  demandarán el pago de la fianza a la aseguradora, que asciende a Q800 mil, por la fallas que presenta el inmueble.

“Reconocemos que no son fallas en la infraestructura, las fallas son en el acabado”, dijo Mónica Santos, representante de la Unidad Técnica del Registro, quien explicó que el proyecto aún no está liquidado y no pueden iniciar la segunda fase que comprende la construcción de las bodegas y el pavimento del parqueo.

La construcción empezó en 2012 con la firma Calsa, S.A. El proyecto inicial presentado tres años antes del comienzo de los trabajos incluía  un inmueble de tres niveles, un elevador  y el pavimento del estacionamiento, por Q18 millones. Sin embargo, se presentó un rediseño y su costo final fue de Q29 millones, sin el elevador y sin el parqueo.

“Considerando que la fachaleta se está cayendo desde una altura de 20 metros, podría ser peligroso para las personas que visitan el lugar, por lo cual se han hecho ya algunas recomendaciones a la institución”, dijo Sandino Monzón, representante de la Conred en dicho departamento.

Se debe aislar el área de gran parte del edificio y de la entrada principal ya que toda la construcción ha sido cubierta con fachaleta. “La estructura no tiene ningún riesgo, es el acabado. Presentaremos un informe en los próximos días”, dijo.

Mientras tanto, la Contraloría General de Cuentas a través de la jefe de la Unidad de Acceso a la Información Pública, Zully Morales, en Quetzaltenango,  indicó que dicha obra “está siendo fiscalizada y la auditoría está en su última fase, y no podrá dar a conocer el resultado hasta que se cumpla con el proceso de notificación”.

En el informe de Ejecución Presupuestaria 2016-2017 presentado por la Contraloría al Congreso,  se registra el edificio como una construcción en proceso y que se administra bajo la figura de fideicomiso.

“ Se procedió a trasladar la información  a la Dirección de Auditoría de Entidades Autónomas y Descentralizadas mediante oficio No.CGC-EEA-SRP-27-2015 con el propósito de ser trasladada a la Dirección de Fideicomiso de la Contraloría para su respectiva fiscalización. El saldo que refleja el Balance General al 31 de diciembre de 2014 es de Q27, 629,616.27”, señala el informe.

El exregistrador Arodi Sazo, quien asumió en 2016, indicó que a las dos semanas de estar en el cargo, la fachaleta del edificio empezó a caerse. “Pedimos que se ejecutara la fianza para que la constructora reparara los daños, no queríamos dinero”, citó. Se buscó a Pedro Cabrera, quien fungía como registrador en el año en el cual se inició la obra, pero se abstuvo de dar declaraciones sobre el tema.

Las nuevas autoridades también han identificado otro problema: el inmueble no tiene la capacidad para el archivo de los libros mayores donde están asentados todos los datos de las propiedades de los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Sololá, San Marcos, Retalhuleu y Quetzaltenango.  Dichos expedientes permanecen en el antiguo edificio del Registro. “Aunque ya se tienen digitalizados la mayoría de los libros mayores, los expedientes originales permanecen en el otro edificio”, reconoció Esponda.