Viernes 21 DE Septiembre DE 2018
Nación

“El Presidente se ha ido aislando y se está quedando solo”

El surgimiento del Frente Ciudadano Contra la Corrupción –conformado por activistas, empresarios, autoridades indígenas, comunicadores y académicos– supone un nuevo reacomodo de fuerzas políticas en el país. El respaldo que manifestó la nueva agrupación, al trabajo de Thelma Aldana en el Ministerio Público (MP) y al jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Iván Velásquez; obliga al Presidente a deponer sus intenciones de “debilitar la lucha contra la corrupción”, dice en esta entrevista el empresario Peter Lamport, uno de los integrantes del Frente.

Fecha de publicación: 12-03-18
Peter Lamport, integrante del Frente ciudadano contra la corrupción. Por: Ferdy Montepeque elPeriódico
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¿Por qué se conformó el Frente Ciudadano Contra la Corrupción?

– Hay muchas razones, pero la principal es claramente que se necesita un enfoque muy específico en este momento sobre el tema de la corrupción e impunidad en el país, que está pasando por un proceso complicado.

Los ejercicios tan valiosos que se hicieron en la Plaza en los años anteriores le dieron un nuevo espíritu al país, eso tendió a caerse conforme cambiaron algunos interlocutores y luego no existió esa cohesión social lo suficientemente fuerte para presentarse a la Plaza. Ese vacío de tiempo causó muchas dudas en la sociedad sobre si era factible, o no, continuar con la lucha contra la corrupción y la impunidad. Los grupos a quienes no les interesa esa lucha aprovecharon ese espacio y tiempo a fondo, comenzaron a plantear que la lucha contra la corrupción no valía la pena porque el país de todos modos no iba a cambiar.

Otro argumento fue “hay que ideologizar la lucha contra la corrupción y separarla entre los factores que más división han causado en el país”, son las descripciones tradicionales de derecha e izquierda, decir que todo es una batalla ideológica para desprestigiar la autenticidad de la lucha contra la corrupción. Y existió el punto de vista religioso, “los grupos que apoyan la lucha contra la corrupción, a CICIG y MP están a favor de ideas liberales: pro aborto, matrimonio gay”… y comenzaron a sacar valores bíblicos de argumentos que comenzaban a ir en contra de la lucha anticorrupción.

¿Entonces, surgió debido a la polarización entre derecha e izquierda?

– Sí, pero también porque había un vacío; la población no encontraba un vehículo para expresarse. Tampoco podemos considerar que el Frente sea un representativo de toda la población, pero las personas que están ahí, por lo menos dan un indicador de la preocupación que hay.

¿Les preocupa la situación de Thelma Aldana e Iván Velásquez?

– El presidente Jimmy Morales solicitó el retiro de Iván Velásquez y le pidió a Naciones Unidas revisar el mandato de la CICIG para cambiar sus acciones, ¿por qué lo hizo? Fundamentalmente porque siente que Iván Velásquez y la CICIG no están actuando a su mejor beneficio y eso se convierte en algo muy delicado porque manda el mensaje claramente que el gobierno quiere sacar a Velásquez y a la Comisión; luego, en algunas manifestaciones contra la Fiscal General, se ve un ataque directo.

La CICIG va a funcionar mejor si tiene todo el apoyo del gobierno, pero no va a funcionar rápida y eficientemente si no lo tiene. El mismo gobierno está minando los objetivos, esta es una enorme preocupación.

¿En qué posición ve ahora al Presidente?

– Creo que en este proceso se ha ido aislando y se está quedando solo. Es preocupante porque él es nuestro Presidente y tiene una función crítica que cumplir dentro de nuestra sociedad, su mandato es claro: ser el líder de la unidad nacional. Para un tema tan sensitivo para el país, como es la lucha contra la corrupción, él debería ser el principal abanderado de este proceso y no lo está haciendo. Eso no quiere decir que los objetivos contra la corrupción e impunidad no se van a lograr.

 

Hay una mezcla de factores que le están sucediendo a Jimmy Morales: los asesores que tiene alrededor, y el otro –desafortunadamente–, las condiciones personales (la investigación contra su hermano y su hijo).

 

¿Cree que el Jimmy Morales terminará su mandato?

– Creo que lo debe terminar, a menos de que existiera algo más que fuera absolutamente intolerable por el sistema jurídico del país y el Congreso de la República. El Presidente bien haría en cambiar de rumbo.

¿Cómo debería ser ese cambio?

– Decir “ya no vamos a seguir con la intención de debilitar la lucha contra la corrupción y la impunidad, sino que la vamos a reforzar” y tal vez revertir algunas decisiones como la remoción de Francisco Rivas del Ministerio de Gobernación, la reestructura de la Policía o el cambio en el Ministerio de Relaciones Exteriores; y así varias cuestiones que van en la percepción de encasillarse en proteger su visión adversa a la lucha contra la corrupción.

¿Qué piensa cuando alguien dice que las investigaciones contra la corrupción van en detrimento de la economía y de las inversiones en el país?

– Que es al revés. Habrá más inversión si hay más certeza jurídica consistente y perdurable en el país; si no hay certeza van a venir inversionistas, pero vendrán a adaptarse al juego que existe y si se adaptan, esos inversionistas serán igual de corruptos. Ese es el tipo de inversionistas que no se quiere en Guatemala. Por eso es tan importante que la lucha contra la corrupción no sea solamente moral, sino que forme parte de la vida cotidiana del guatemalteco.

Al Frente Ciudadano lo han comparado con la Instancia Nacional de Consenso de 1993, ¿hay alguna similitud entre ambos grupos?

– En el proceso de “el Serranazo”, el Presidente tomó la decisión de clausurar el Congreso y el Organismo Judicial, básicamente fue un Golpe de Estado. En ese entonces el objetivo fue uno: regresar al país al orden constitucional; entonces, lo único que tienen en común (la Instancia y el Frente) es que hay un solo objetivo.

En este momento el único objetivo del Frente Ciudadano es seguir con la lucha contra la corrupción, apoyar a la fiscal general, Thelma Aldana, al comisionado Iván Velásquez y vigilar la elección del próximo jefe del MP. Buscaremos cumplir esa agenda, después veremos.

¿Pedirían la renuncia del presidente Jimmy Morales?

– No, ahora no se visualiza eso.

Desde el “autogolpe” de Serrano

Además de ser empresario, Peter Lamport fungió como embajador de Guatemala en Washington D.C., Estados Unidos. Es ex-Ministro de Finanzas Públicas y en 2015 fue candidato a la Vicepresidencia de la República con el partido Encuentro por Guatemala (EG). También se desempeñó como presidente del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) y de la Cámara de Comercio de Guatemala (CCG). Lamport, además, fue uno de los coordinadores de la Instacia Nacional de Consenso (INC) que en 1993 se opuso al “autogolpe” del entonces presidente Jorge Serrano Elías, quien disolvió el Congreso y la Corte Suprema de Justicia.

“Los ejercicios tan valiosos que se hicieron en la Plaza en los años anteriores le dieron un nuevo espíritu al país”.

“La CICIG va a funcionar mejor si tiene todo el apoyo del gobierno, pero no va a funcionar rápida y eficiente- mente si no lo tiene”.

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