Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Nación

“Hay riesgos grandes en la próxima elección de Superintendente” Juan Francisco Solórzano Foppa

El exfuncionario deja el cargo al que llegó en marzo de 2016, luego de varios jefes interinos que dirigieron la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) luego del escándalo de defraudación aduanera que reveló el funcionamiento de la estructura La Línea.

Fecha de publicación: 17-01-18
Juan Francisco Solórzano Foppa Por: Lorena Álvarez
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Solórzano Foppa se convirtió en el superintendente más joven, actualmente tiene 34 años, y le correspondió aplicar un nuevo marco jurídico al entrar en vigencia las reformas a la Ley Orgánica de la SAT aprobadas en julio de 2016.

¿Pese a que alcanza con los ajustes el 99.7 por ciento de la meta, es posible su remoción?

– Según la estimación nuestra tenemos Q167.5 millones por debajo de la meta, aún con los factores externos que hemos podido determinar, los resultados los debe confirmar aún el Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) con un análisis técnico. Es una evaluación cruzada para que se verifique la información que se presenta al Directorio. Es sano que se haga la revisión de esos números. Pero es una decisión que corresponde al Directorio de la SAT.

¿Se puede interpretar la reforma de la Ley Orgánica que su periodo concluye en 2020?

– Esa es otra interpretación que también algunas personas están haciendo con relación al artículo 64 transitorio del Decreto 37-2016. Es tema complejo porque algunos artículos entraron en vigencia de forma escalonada y eso dio un traslape de la Ley y originó que tengamos un convenio de metas que no es el que establece la Ley pero que se tiene que evaluar conforme la Ley.

Antes en la Ley Orgánica se señalaba que el Presidente (de la República) podría destituir por eso (incumplir la meta), y ahora en el artículo 27 se señala que el Superintendente será removido por esa situación. El Directorio no tiene un margen para actuar.

¿Cómo se interpreta el artículo 67?

– Es un tema que lo tiene que ver el Directorio en su momento. No es sano que uno mismo se evalúe o juzgue sobre una disposición con la que un ente lo evalúa a uno. Esa es una decisión que le corresponde al Directorio de la SAT y respeto la decisión que tomen.

¿Se postularía para el cargo?

– No lo tengo contemplado y no lo pienso hacer. Aunque la Ley me lo permite.

Si se toma la decisión de remoción, ¿cuáles son los aciertos que destaca?

– Dos cuestiones. Una muy importante, que es volver a que el contribuyente confíe en la SAT. Que ya no desconfíe como estaba en el momento en que me tocó asumir, que fue un momento de mucho desgaste. El contribuyente ve una institución cambiada, diferente, yo esperaría que no vean una institución corrupta. Y a lo interno también, que el trabajador se sienta orgulloso de trabajar en la SAT, hemos trabajado los valores y fortalecido la moral del trabajador. También creo que los números de la recaudación son sumamente positivos. El año 2016 se rebasó la meta y este año, a pesar que decían que no tendríamos buenos resultados, volvimos a tener un crecimiento interanual importante.

El 99.7 por ciento de ejecución es un logro importante y me voy satisfecho de la labor de la SAT. Estos resultados se dan con el entorno de una reingeniería muy grande que se está dando y que tendrá que seguir. En este momento estamos trabajando en la reingeniería de Gerencia de Grandes Contribuyentes, y se crearon nuevos departamentos como la Intendencia de Atención al Contribuyente, las gerencias de Asuntos Internos y de Investigación Fiscal. Estas dependencias no existían antes y hoy dan resultados que se ven en temas tangibles. Se creó el Tributa, se cambió la dirección del Directorio y las funciones del Superintendente, es un proceso de reestructuración sumamente grande para cualquier entidad privada o pública y eso denota el esfuerzo enorme de la administración y de todos los trabajadores.

¿Son más los factores políticos que técnicos los que inciden en su relevo?

– Quisiera pensar que no es así. El Directorio ha mostrado que es un ente técnico que respeta la ley y busca lo mejor para la institución y no dudo en que hacen una valoración más legal incluso que técnica y política.

¿Son factores externos?

– Ese es un riesgo grande que se abrirá en el proceso de elección pública de Superintendente. Hay un riesgo grande de poder retroceder en temas que se ha avanzado. Pero la población confío estará más vigilante al proceso, y esperaría que la sociedad acompañe el proceso para ver y denunciar si hay malos candidatos y a promover a los que sean positivos para la institución. Va a realizarse en un marco en el que también está en juego el proceso de elección a Fiscal General, entonces va a ser un momento muy decisivo para el país. Pero no dudo que haya gente muy calificada para aplicar.

¿Por qué no se revisó antes la meta de recaudación?

– El Banco de Guatemala revela a la Junta Monetaria la previsión de crecimiento en las últimas semanas de diciembre, y esa revisión trajo un cambio a la baja en la estimación. Antes de eso se sabía que no había un buen comportamiento de la economía pero no se había cuantificado. El primer cuatrimestre fue bueno, la SAT alcanzó las metas de recaudación. Pero revisar a finales de diciembre el convenio ya era muy tarde. Esos ciclos no permitieron que se hiciera la revisión del convenio y el otro tema fue el traslape de las leyes. Yo firmé el convenio con el presidente Jimmy Morales y en febrero se cambió la facultad al Ministro (de Finanzas) con la reforma a la Ley, y se volvió un tema complejo jurídicamente. No quedó más que cerrar el año y hacer el análisis posteriori.

Ya fuera de la SAT pienso presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley Orgánica de la SAT que establece como causal de remoción la meta de recaudación. Ese recurso no tendrá incidencia en mi caso, y no es el propósito, por el contrario se busca preservar la institucionalidad para que este proceso que no deja salidas le dé más espacio al Directorio para evaluar.

“Estoy muy tranquilo, hemos hecho buena gestión”.

“Me quedo en el país, esta es mi casa, mi país y hay que seguir trabajando”.

“No tengo ofertas de trabajo de nadie. Tengo que actualizar mi CV y me tomaré unos días para pensar cuáles son mis opciones. Confío en que hay oportunidades y alguna puerta se abrirá”.

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