Miércoles 17 DE Julio DE 2019
Nación

Pandilleros filman y fotografían a policías y fiscales en escena de crimen de Villa Nueva.

Cubriéndose el rostro se dedican a captar integrantes de fuerzas de seguridad por lo que estos afrontaron problemas para llegar al lugar para cumplir su función.

Fecha de publicación: 27-12-17
Por: Tulio Juárez

Villa Nueva – El sector 1 de la colonia El Búcaro, zona 12 de esta jurisdicción municipal es escenario la mañana de hoy de un ataque armado cometido frente al lote 24 de la manzana H, donde posteriormente pandilleros embozados se dieron a la tarea de fotografiar y grabar en video con sus celulares a policías y fiscales del Ministerio Público (MP), indicó el periodista Cardona en redes digitales.

De forma preliminar se ha conocido al respecto que los miembros de las fuerzas de seguridad –particularmente de la policía Nacional Civil (PNC)– tienen cierto grado de dificultad para ejecutar sus respectivas funciones en ese punto peligroso donde, según versiones, habrían muerto a balazos una o dos personas. La emergencia es cubierta por los bomberos municipales.

De forma preliminar se ha conocido al respecto que los miembros de las fuerzas de seguridad –particularmente de la policía Nacional Civil (PNC)– tienen cierto grado de dificultad para ejecutar sus respectivas funciones en ese punto peligroso donde, según versiones, habría muerto a balazos un hombre. La emergencia era cubierta por los bomberos municipales.

¡Sacados a pedradas!

Al llegar los socorristas encontraron tirados en el suelo a dos supuestos mareros atacados por sus enemigos. Uno –como de 19 años– ya había muerto por impactos de bala y el otro estaba herido, por lo cual fue llevado a un hospital. Pero las intimidaciones para las autoridades no se hicieron esperar con piedras y armas punzocortantes por individuos que ocultaban sus rostros, además de fotografiarlas y tomarles videos.

Y se inició una lluvia de piedras contra los uniformados y fiscales, por lo que la diligencia legal no duró más de unos 15 minutos ya que tuvieron que retirarse de prisa, incluso sin embalar totalmente la serie de evidencias regadas en el piso, aunque sí se ordenó el envío del cadáver a la morgue del Inacif.