Martes 13 DE Noviembre DE 2018
Nación

Jimmy Morales: “Defenderé la soberanía”

En reunión con la prensa, el Presidente habló de una nueva comisión contra la impunidad y de la nueva política exterior.

Fecha de publicación: 27-12-17
Por: Antonio Solórzano elPeriódico
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El presidente Jimmy Morales sostuvo ayer una reunión con la prensa nacional y extranjera, como ya es habitual cada fin de año. Un encuentro en donde el mandatario intenta limar las asperezas que se han producido en los 12 meses precedentes y que él ha instituido, según sus propias palabras, como un diálogo –convivio– conferencia de prensa –y cadena de oración, para todo aquel que al final de la reunión se encuentre aún en condiciones de quedarse para rogar junto a él por la paz de Guatemala. “Pocos lo logran –bromea el mandatario– porque a mí me gusta agradar a mis amigos periodistas con buenos vinos y licores de importación”.

El encargado de preparar y servir los tragos fue Heinz Heimann, quien hizo gala de su condición de barman (cantinero) oficial, uno de los tantos puestos que desempeña en la administración del Estado. “Me di cuenta que en el Presupuesto había un reglón para estas labores, así que como yo he tenido que irme ajustando el sueldo, le pedí el puesto al Presidente. Me gusta. Ya con dos o tres copas los ministros empiezan a contarme sus problemas y yo empiezo a darles buenos consejos y además aprendo muchas cosas sobre la vida y los manejos del Estado”, explicó el vocero de la Presidencia.

Heimann fue uno de los personajes de la celebración. El protagonista de una de las tradicionales sorpresas que se reserva para esta ocasión el Presidente.

La reunión, que se llevó a cabo en el Salón de Banquetes del Palacio Nacional, comenzó con la proyección de Un Presidente de a sombrero Redux, la “comedia profética” (así la califica Morales) de Nito y Neto, en versión restaurada 3D y Dolby Stereo. “Solo quería mostrarles –dijo el mandatario al acabar el filme– la manera en que estamos invirtiendo los impuestos. Queremos rescatar el patrimonio nacional y esta película es un emblema de lo que llamo la Nueva Guatemala. Una cinta-manifiesto que, en su momento, nos mostró el futuro. Ese futuro que hoy estamos construyendo con la ayuda de Dios y de los Estados donantes. Bueno, de los que aún nos donan algo”.

Y sobre Estados donantes, comunidad internacional y los nuevos cambios en la política exterior giró el intercambio de impresiones con Morales, mientras que los exquisitos licores permitieron un mínimo de coherencia. Una de las sorpresas de la tarde, que con tanto celo tenía reservada el Presidente, fue el anuncio de la creación de la Comisión Contra la Impunidad Internacional en Guatemala (CCIIG), en definitivas cuentas una CICIG al revés o una contra-CICIG. “Si ellos nos vigilan a nosotros, nosotros los vigilaremos a ellos y, además, prestaremos asistencia a todo aquel ciudadano guatemalteco que se haya visto afectado por sus investigaciones”, explicó el mandatario y agregó, “la ropa sucia se lava en casa, no en la casa del vecino, ya lo dice la Biblia. La corrupción, señores periodistas, era un asunto puramente nacional, hasta que llegaron ellos. Llamémosle un negocio propio, un pacto entre connacionales, cuyos beneficios íbamos repartiendo entre nosotros mismos. A esto es lo que yo llamo soberanía, y yo voy a defenderla con la ayuda de Dios y de Heinz Heimann”. Porque otra de las sorpresas reservadas era el nombramiento del ahora vocero presidencial como Comisionado Plenipotenciario de la CCIIG, para hacer un contrapeso digno a Iván Velásquez, comisionado actual de la CICIG. A todos los asistentes les sorprendió en verdad la noticia. Pero aún más al propio Heimann, que soltó en llanto al escuchar la decisión de Morales. “Ni él ni yo comprendemos muy bien de qué se trata el asunto… Así es… Pero juro ante ustedes… ante la bandera… y ante el Presidente también… que sabré desempeñar mis labores… con honradez… mucha… y responsa… bilidá… como lo he demostrado… en los muchos empleos… que ocupo en el glorioso Gobierno de Guatemala… Así sea”, comentó Heimann secándose las lágrimas y ya con los efectos de las bebidas espirituosas evidentes en el balbuceo de sus palabras.

Fue en un convivio navideño

Como era de esperarse, la plática también giró en torno a la reciente decisión de Morales de trasladar la embajada de Guatemala en Israel de Tel Aviv a Jerusalén. “La propuesta surgió en un convivio navideño con mis ministros y asesores –explica el Presidente–. Una reunión como esta que estamos teniendo, en donde habla este y habla aquel y uno se confunde y termina firmando cualquier cosa. Yo ni siquiera sé dónde se ubican ambas ciudades y me pareció que era algo así como si la Embajada de Estados Unidos se trasladara a Mixco”. Todo comenzó, contó Morales en tono de confidencia, “cuando Sandrita (Jovel), ya con sus tragos, me dijo que como la Cancillería no va a tener mucho presupuesto el próximo año, ella estaba pensando unificar todas las representaciones diplomáticas en Europa, convertirlas en una sola y hacer una especie de “super embajada” en Euro Disney, un territorio neutral, en donde rentaban barato un castillito que tenían desocupado. Pero todos alegaron que la Comunidad Europea iba a disgustarse y a empezar a recordarnos lo de los financiamientos. Entonces fue cuando alguien mencionó lo de Jerusalén en donde, por el conflicto ese que dicen, los alquileres han bajado bastante. Esa es la pura verdad de los hechos”.

Luego de avisarle a los presentes que Heinz Heimann andaba vendiendo unos cedés originales con los mejores chistes de Nito y Neto a precio de rebaja, Jimmy Morales se despidió recordando a los periodistas que estábamos en plenas vísperas del Día de los Inocentes.

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