Sábado 18 DE Noviembre DE 2017
Nación

Con el apoyo de EE. UU. campesinos mejoran niveles de vida

Fecha de publicación: 11-11-17
La finca modelo se ubica en Chimaltenango y ha cambiado el modelo tradicional agrícola. Por: Redacción elPeriódico
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Una pequeña finca ubicada en Chimaltenango ha transformado su tradicional modelo agrícola a uno más eficiente e incluyente, utilizando invernaderos denominados “capilla malla”, beneficiando a unos 60 campesinos que trabajan en Acatenango, Chimaltenango, al pie de los volcanes de Agua y Acatenango.

Este proyecto fue auspiciado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos a través de WEC (World Environment Center) y sus socios, Context Partners, Baastel, y EarthShift Global, por medio de la Red de Innovación e Impacto.

Alma Sirín de Muj, es una pequeña agricultora beneficiada por el proyecto. Ella, junto a su esposo, ha logrado aumentar al doble la producción de sus cultivos de tomate y chile pimiento gracias al sistema de capilla malla inocua.

“Antes nuestra cosecha era malísima, había mucha pérdida económica y no contábamos con ningún tipo de asistencia técnica”, dice.

El proyecto de Alma ha crecido. Ahora trabajan cuatro mujeres y tres hombres. Inició con un sistema de capilla, y ahora posee cuatro capillas mallas de 300 metros cuadrados.

Los cooperantes premiaban aquellos esquemas de empresas latinoamericanas que incidían en combatir la pobreza y mejorar las capacidades y el acceso a mercados de los habitantes del hemisferio.

Desde su creación, la finca tiene entre sus objetivos, vender o comercializar paquetes tecnológicos completos, que inician con una selección de plantas, fertilización, manejo de plagas y enfermedades, sistemas de riego y coberturas para el cultivo. Se incluyen microtúneles, macrotúneles e invernaderos.

Hacia otro cultivo

Inició con el cultivo protegido de tomate y chile pimiento bajo los invernaderos, elaborados con tela no tejida. Los agricultores lograron con esta tecnología, un 50 por ciento más de producción con respecto a un cultivo a campo abierto, lo que les permitiría en un principio duplicar sus ingresos.

Cosechaban tres mil cajas por manzana, cuando antes a campo abierto solo se lograban entre 900 y mil cajas por manzana. Además, han iniciado los estudios para el cultivo de ejote francés.

“El proyecto realizado con los fondos obtenidos a través de la iniciativa de la Red de Innovación e Impacto ha cumplido su objetivo de fortalecer las capacidades locales, mejorar las condiciones de vida e ingresos de los pequeños productores en Guatemala y El Salvador, donde trabajó Vista Volcanes”, señaló Ernesto Samayoa, director de operaciones para Latinoamérica de WEC.