Martes 19 DE Marzo DE 2019
Nación

“La corrupción es como el SIDA: no distingue clase social, género, edad, ni ideología”

El presidente de la organización Transparencia Internacional, José Ugaz, visitó Guatemala para exponer ante los empresarios sobre una nueva cultura de integridad. Ugaz ha participado en investigaciones de corrupción en su país (Perú).

 

Fecha de publicación: 05-11-17
Elperiódico > Walter Peña Por: Rony Ríos elPeriódico
Más noticias que te pueden interesar

¿Cómo califica la corrupción en América Latina?

Si sacamos a Estados Unidos, Canadá, Chile y Uruguay, que son los países con mejores indicadores, está en 30 puntos sobre 100; lo que quiere decir que la situación es bastante grave, tenemos una corrupción generalizada, en la mayoría de nuestros países, histórica, estructural, y sistemática.

¿Es el principal problema de las sociedades latinoamericanas?

En la mayoría de los países la están señalando como el problema más importante, incluso por encima de la pobreza y la seguridad ciudadana, que son también temas que preocupan a los latinoamericanos. La corrupción ha llegado a ser el problema número uno de la mayoría de los países, no es un problema episódico sino endémico.

¿Las políticas de Estado ensayadas hasta tienen los resultados adecuados?

Para combatir a la corrupción estructural se requiere un liderazgo ético del más alto, la corrupción ha tomado a la élite política y sus partidos políticos para sus objetivos, pero también ha impactado en el sector empresarial. Se necesitan liderazgos éticos, ya es tiempo de empezar a elegir autoridades claramente del lado de la integridad y transparencia.

¿Cuál es la diferencia entre Estados Unidos, Canadá, Chile y Uruguay y el resto de América Latina?

Aunque en esos países han existido casos que involucran a las élites, en nuestros países el problema de la corrupción es que la propia ciudadanía se vuelve, por razones de frustración, en un cómplice. En vez de protestar simplemente accede a este tipo de transacciones ilegales.

En los grandes casos como el de Odebrecht están involucrados políticos y empresas ¿Cómo lograr que el sector privado sea parte de la solución y no del problema?

La clase política estuvo altamente involucrada, ministros, congresistas, funcionarios, presidentes, vicepresidentes, entonces creo que ahora es una crisis de dimensión regional que abre una oportunidad, que es lo que venimos a transmitirle al sector empresarial. Si los empresarios se dan cuenta que es mucho más rentable hacer negocios con transparencia que entrar en esquemas de corrupción, puede cambiar radicalmente el escenario.

¿Cuál será su participación en Guatemala?

Vengo invitado por una organización que desde el lunes va a llevar adelante una actividad sobre Gobierno Abierto. La propuesta es que las autoridades dispongan a la ciudadanía la información que requiera, para estar bien informada y pueda fiscalizar.

¿Cuál es el camino a seguir?

Islas de integridad, si alían dos, cuatro y hasta 10 empresarios, si los medios gremiales de la empresa privada, en este caso el CACIF, toman como prioridad la lucha contra la corrupción, esta desaparece. Si los actores económicos deciden no pagar en conjunto y ejercen presión sobre las autoridades evidentemente no pueden ser víctimas de la corrupción.

En la próxima Cumbre de Las Américas el tema central será Gobernabilidad y corrupción. ¿Qué compromisos y medidas espera asuman los gobiernos?

Hay que fortalecer los mecanismos regionales de lucha contra la corrupción, eso pasa por crear una relatoría de lucha contra la corrupción, hay que revisar la Convención Interamericana Contra la Corrupción que ha quedado bastante obsoleta desde 1996 y hay mecanismos que deberían implementarse.

¿Usted habla mucho de Gran Corrupción, a qué se refiere exactamente con ese término?

Es un concepto en el que se habla de las grandes esferas en el poder político o económico, de grandes cantidades de recursos. Tiene un impacto en la vida cotidiana de la gente, la corrupción mata, enferma e impide que sus hijos vayan a la escuela. Aquí en Guatemala hay una licitación corrupta para generar diálisis y se empiezan a morir ciudadanos, quiere decir que la corrupción está matando día a día a decenas de personas.

¿Cuál es la influencia de la CICIG en la lucha contra la corrupción?

Es una experiencia única que ha demorado ocho años, pero que está entregando los resultados que todo el mundo estaba esperando, hay muchísimas personas involucradas en corrupción, tanto que el Sistema Penitenciario ha colapsado. Esto no es un tema ideológico, de la izquierda o la derecha, la corrupción es como el SIDA, no distingue clase social, género, edad, ni ideología, no hay conspiración de un lado político contra el otro.

¿De qué forma afecta la corrupción a los países?

Quien paga la factura es el pueblo, las víctimas más relevantes son los pobres, la corrupción es un impuesto para hacerlos más pobres e impide el desarrollo.

¿Por qué hay sectores que se oponen a la CICIG?

La CICIG es un modelo admirado en el mundo; sin embargo, en Guatemala lo quieren eliminar porque hay intereses militares, privados, entre otros, que se han aliado para decir no queremos la CICIG, cuando en Ucrania y en países de África están pidiendo una Comisión Internacional, porque llega un momento, cuando un Estado colapsa que sus fuerzas internas no son capaces de controlar la corrupción, requieren ayuda internacional. Vivimos en un mundo global y eso no tiene por qué asustar. Guatemala ha sido un ejemplo, admirado en el mundo, seguido por Honduras y creo que es un modelo replicable para el mundo.

Usted habla de modelos para combatir esta situación, ¿Cómo cuáles?

Hay dos modelos replicables en el mundo, donde los propios sistemas de justicia reaccionaron con la poca reserva moral para enfrentar los casos de corrupción. Brasil es un gran ejemplo, allí un grupo de fiscales jóvenes motivados para dejar un legado a las futuras generaciones han enfrentado poderes inmensos, al punto que han caído presidentes, la clase política está claramente cuestionada, hay cinco directores de las empresas más grandes de corrupción que están en la cárcel. En Perú pasó lo mismo con Fujimori y Montesinos, más de 250 procesos penales, están en prisión condenados. El segundo modelo es lo que yo llamo el modelo guatemalteco que es la CICIG.

¿Qué tanto afecta la corrupción a los países?

Es curioso que a algunos empresarios digan, que la corrupción está siendo utilizada para impedir hacer negocios e impedir el progreso del país. No, la corrupción está destruyendo a nuestros países y está impidiendo el desarrollo.

¿Se puede replicar la CICIG en otros países?

La CICIG fue un modelo que costó mucho a los guatemaltecos, pero fue una creación histórica de este país. Los políticos en general viven con la corrupción, pero fue un proceso llevado con mucha astucia. El mundo admira a Guatemala por lo que la CICIG está haciendo.

¿Qué debilidades y fortalezas tiene la Comisión?

El país tiene que ceder un espacio de soberanía y eso no es fácil desde el tema político, pero ese espacio ha generado una gran rentabilidad, Guatemala estaba camino a ser un país inviable antes de la llegada de la CICIG. Hoy ha logrado quebrar esquemas de corrupción y crimen organizado de alto nivel, al punto que estos sectores que están influenciados por la corrupción piden que se vaya. La CICIG ha tocado fibras muy relevantes en estos espacios grises. Su fortaleza es la credibilidad de las autoridades más allá de la disputa política interna. El Comisionado Velásquez y la Fiscal Aldana están haciendo un trabajo técnico independiente, sin control político y generando resultados. Hay actores que incluso han incorporado en sus presupuestos espacios para pago de sobornos y se han acostumbrado a este esquema corrompido.

¿Cómo promover una cultura de legalidad en un entorno corrupto como el de muchos de nuestros países?

Nuestros niños tienen que crecer entendiendo que una vida aproximada a la felicidad, no es una vida vinculada a los pagos de extorsiones a las maras o arreglar todo con dinero en el bolsillo. Es posible ser feliz y productivo sin tener que pasar por estructuras corruptas. La educación es fundamental, hay que hacer campañas públicas para despertar una pasión en la ciudadanía y vivir en un mundo íntegro, donde sin transacciones por debajo de la mesa y todos podamos mirarnos a la cara. Decir estas son las reglas con las que jugamos y vamos a ser felices.

Etiquetas: