Martes 25 DE Junio DE 2019
Nación

Arzú, Lima Oliva y la sombra de dos asesinatos

La historia del expresidente y alcalde capitalino Álvaro Arzú, y el capitán del Ejército está rodeada de crímenes, abusos y lucha por el poder.

Fecha de publicación: 06-10-17
Lima Oliva (camisa celeste) y Obdulio Villanueva (atrás de camisa blanca) en una audiencia del juicio por el asesinato de monseñor Juan Gerardi.
Por: Ferdy Montepeque elPeriódico

La cercanía de Arzú con el capitán del Ejército Byron Lima Oliva –asesinado en julio del año pasado– no es nueva. Los favores que daba a exmilitares y familiares de estos tampoco, y tienen una explicación. El caso revelado ayer por el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) parece ser solo la continuación de una historia que se vio fortalecida después de dos crímenes en los que fueron hallados culpables sus antiguos colaboradores.

El primero de los episodios ocurrió el 4 de febrero de 1996, cuando Arzú llevaba 21 días de haber asumido la Presidencia de la República. El entonces mandatario se conducía a caballo, junto con su esposa Patricia Escobar y sus agentes de seguridad del extinto Estado Mayor Presidencial (EMP), en una carretera de terracería que conducía a San Juan del Obispo, Sacatepéquez. Ese domingo, un día antes de la segunda visita a Guatemala del papa Juan Pablo II, el sargento Obdulio Villanueva –uno de los custodios de Arzú– asesinó al repartidor de leche Pedro Haroldo Sas Rompich.

En ese entonces, el ministro de Gobernación, Rodolfo Mendoza, justificó la acción de los elementos del EMP (entre ellos Lima Oliva) porque habrían evitado un “magnicidio” debido a que Sas Rompich los embistió con el picop que conducía. Mendoza, además, indicó que Sas Rompich se encontraba ebrio, lo cual fue desmentido después por medio de una evaluación forense.

Una publicación de Prensa Libre de 1996, detalla que Arzú justificó por escrito ante el Tribunal de Sacatepéquez que el crimen cometido contra Sas Rompich “era el último recurso que le quedaba”. En febrero de 1998 dicho Tribunal condenó a Villanueva a cinco años de prisión conmutables por ejecución extrajudicial, pero después le cambió el delito por homicidio culposo.

El entonces presidente Arzú, siempre custodiado de uno de sus escoltas más cercanos (de chaleco) Byron Lima Oliva.

La muerte de Gerardi

El otro crimen por el que fueron condenados Lima Oliva y Villanueva fue el asesinato del obispo católico Juan José Gerardi perpetrado el 26 de abril de 1998, dos días después de que Gerardi hizo público el informe Recuperación de la Memoria Histórica (Remhi), el cual documentó diversas violaciones a los Derechos Humanos durante el conflicto armado interno en Guatemala, la mayoría de estos atribuidos al Ejército y una menor cantidad a la guerrilla.

En 2001, los exmilitares fueron hallados culpables de la muerte de Gerardi. También fue condenado el coronel Byron Disrael Lima Estrada, padre de Lima Oliva, quien recuperó su libertad en 2012; mientras que Villanueva murió decapitado durante un motín en 2003. Durante el juicio surgieron varias hipótesis del caso y se señaló a los exintegrantes del EMP de haber alterado la escena del crimen.

     El jefe de la CICIG, Iván Velásquez, recordó ayer que después del asesinato de Gerardi, Arzú nombró una comisión para investigar el crimen; no obstante, “asumió postura de defensa del padre de Byron Lima”, y que en junio de 1998 el entonces Presidente disolvió dicha comisión.

Velásquez señaló que, al indagar sobre los vínculos entre Lima Oliva y Arzú, la CICIG y el MP examinaron la historia, con la cual se explica por qué la Municipalidad otorgó una plaza a la viuda de Villanueva y trasladó fondos de uno de los fideicomisos de la Comuna a Lima Oliva.

 “Esas relaciones de Byron Lima con el actual alcalde Arzú y sus antiguos compañeros, hoy muchos de ellos funcionarios de la Municipalidad, se mantuvieron y le permitieron obtener beneficios”, indicó el Comisionado. Lima Oliva fue asesinado en julio de 2016, junto a 13 personas más.

Gerardi fue asesinado el 26 de abril de 1998, luego de presentar el Remhi.

La crisis del “Señor Oro”

El asesinato de Gerardi representó para Arzú –identificado como Señor Oro, según la CICIG y el MP– la principal crisis de su administración, debido al contenido del informe Remhi y porque además ocurrió en la última etapa del conflicto armado interno. Después de su encarcelamiento, Lima Oliva se convirtió en el “rey de las prisiones” de las cuales el gobierno de Otto Pérez y Roxana Baldetti le entregó el control total, según la declaración como testigo protegido de Alejandra Reyes, expareja Lima Oliva.