Sábado 25 DE Mayo DE 2019
Nación

El mandatario se refugia en los alcaldes

El alcalde de Guatemala Álvaro Arzú, y su par de Villa Nueva, Edwin Escobar, hablaron ayer de un supuesto Golpe de Estado al presidente Jimmy Morales.

Fecha de publicación: 30-08-17
Morales acudió a la reunión de la Anam. Ahí recibió el apoyo de Arzú, Escobar y de más de 200 alcaldes presentes. Por: Ferdy Montepeque elPeriódico

Durante la asamblea extraordinaria de la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam) realizada ayer, en la que el presidente de esa organización, Edwin Escobar, aseguró que respaldaban la decisión del gobernante de declarar persona ‘non grata’ y expulsar del país al titular de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Iván Velásquez; los jefes ediles quienes comúnmente han servido de “refugio” a los presidentes en épocas de crisis, le expresaron su apoyo a Morales.

En su discurso Arzú señaló “yo firmé la paz, pero también puedo hacer la guerra”, luego de referirse a un posible rompimiento del orden constitucional “¿de qué se trata eso?, ¿quién lo va a dar (el Golpe de Estado)? Si el Estado somos nosotros”, indicó el Alcalde capitalino. La asamblea fue realizada en la sede de la Anam, en la capital, previo a conocerse la resolución de la Corte de Constitucionalidad (CC) que anuló la decisión del Presidente.

Mientras tanto, el mandatario –después de casi dos semanas de no aparecer en una actividad pública– dijo que la justicia en el país no debe ser “selectiva” y que, si eventualmente le toca afrontar alguna acusación en su contra, lo hará como lo dicta la ley; “Guatemala no quiere justicia que se pague con dinero, tampoco justicia que lambisconee con la política y con el poder, porque es igual de corrupta”, dijo sin ahondar en sus declaraciones.

Los gritos de Jimmy 

El pronunciamiento de Morales inició con la cita de un versículo de la Biblia, y más tarde gritó “no tengo doble discurso”. Hizo un llamado a la unidad y aseguró que cumplirá con la ley y la acatará, agregó que Guatemala es “aliado” de Estados Unidos, por lo que el Gobierno guatemalteco debe trabajar para reducir el narcotráfico en el país, que, según el mandatario, pasó de ser de tránsito, a productor de drogas.

Escobar –antiguo militante de Creo, los extintos Partido Patriota (PP) y Libertad Democrática Renovada (Lider)– también se expresó en la misma línea que Arzú y mencionó que, lo que menos esperan es “un Golpe de Estado suave, o técnico, y nos quieran nombrar a autoridades a dedo”.

Por la mañana el mandatario asistió a una actividad con representantes de ejércitos de Latinoamérica.

Una alianza a conveniencia

De acuerdo con el presidente de la organización Acción Ciudadana (AC), Manfredo Marroquín, el respaldo demostrado por los alcaldes al presidente Morales demuestra que la clase política en Guatemala continúa con las mismas prácticas del pasado, porque los funcionarios se unen únicamente cuando algo les afecta, pero no para discutir acciones en beneficio del país.

“Los políticos solo se unen para defender causas indefendibles. El Presidente debe ponerse a trabajar en lugar de estar preocupado por la investigación en su contra y dividir a la población”, señaló Marroquín.

Por la mañana, el mandatario participó en la Conferencia Regional de Inteligencia, en donde estuvieron presentes representantes de la embajada de Estados Unidos y de los ejércitos de América Latina. Una fuente de la sede diplomática aseguró que en dicha actividad no estuvo Todd Robinson.

La Anam y los presidentes

Jimmy Morales no es el primer gobernante que busca apoyo de los alcaldes en medio de una crisis política. En 2010 el entonces mandatario Álvaro Colom también acudió a la Anam, mientras su gobierno se tambaleaba por el asesinado del abogado Rodrigo Rosenberg Marzano. Manfredo Marroquín explicó que el interés de los jefes ediles en acercarse al gobierno se debe, en mucho, a los aportes económicos que la administración central les otorga, además del apoyo político.

“El apoyo de la Anam al presidente es simbólico, pero evidencia que todos se sienten amenazados por el trabajo de la CICIG”.

Manfredo Marroquín, presidente de AC.