Miércoles 20 DE Junio DE 2018
Nación

Ejecutivo y diputados pagarán Q14.4 millones por cabildeo en EE. UU.

Cada contrato exige un pago de US$80 mil cada mes para mejorar sus relaciones con organismos de ese país.

Fecha de publicación: 16-06-17
Por: P. Vega/C. Espina elPeriódico
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El exembajador para tema migrantes, Claus Marvin Mérida y cuatro diputados del Congreso de la República firmaron dos contratos con la firma lobista Barnes & Thornburg que juntos suman US$1 millón 920 mil (Q14.4 millones), para labores de cabildeo por un año con senadores, congresistas y funcionarios de Estados Unidos (EE. UU.). El objetivo es esquivar al embajador de EE. UU. en Guatemala, Todd Robinson, quien es vínculo directo entre los dos países.

El pasado 6 de abril, Mérida, en representación de la Casa Presidencial, suscribió el contrato por US$960 mil (Q7.2 millones). En el documento legal, que se encuentra en el portal del Registro de Agentes Extranjeros del Departamento de Justicia de Estados Unidos, se leen como motivos del acuerdo entre el presidente de Guatemala –Jimmy Morales– y la firma, que esta se dedicará a: “asistir a Guatemala en el desarrollo de una relación cercana de trabajo con altos miembros de los organismos Ejecutivo y Legislativo del Gobierno de Estados Unidos; asistir con establecer y mantener relaciones positivas entre Guatemala y distintas oficinas y funcionarios del Gobierno de Estados Unidos; y organizar comunicaciones y asistir con estrategias de comunicación a funcionarios de Guatemala y funcionarios del Gobierno de Estados Unidos”.

Esta fue la última acción que Mérida realizó en nombre del Gobierno de Guatemala, pues, Morales derogó, siete días después, el acuerdo que lo nombraba embajador ad honórem en temas migratorios el 30 de noviembre de 2015. El también amigo del Presidente fue despedido por haber enviado una carta al senador estadounidense Michael Lee, el 4 de abril, para quejarse de las actuaciones del embajador Robinson en el país.

Además, Mérida, expromotor artístico de Jimmy Morales, es investigado por el Ministerio Público (MP) tras una denuncia que lo señala de abuso de autoridad, usurpación de funciones y tráfico de influencias, por supuestos nombramientos que él ordenó en distintas entidades del Gobierno.

El jueves 15 de junio, el exdiplomático reiteró su rechazo a la administración de Robinson frente a los medios de comunicación estadounidenses, cuando declaró que el embajador intenta interferir junto a otras organizaciones para romper el orden constitucional de Guatemala.

Mérida (segundo de izquierda a derecha) tiene una denuncia ante el Ministerio Público por abuso de autoridad y usurpación de funciones.

Estas afirmaciones de injerencia ya habían hecho ruido desde los primeros meses de la gestión del presidente Morales, cuando destacó que existía una intervención. Luego, la Cancillería emitió una misiva al cuerpo diplomático para advertir que se abstuvieran de intervenir en las políticas del Gobierno guatemalteco.

elPeriódico intentó conversar con Comunicación Social de la Cancillería, pero el encargado de estas gestiones no atendió a las llamadas. Tampoco respondió el secretario de Comunicación Social de la Presidencia, Alfredo Britto, ni el portavoz presidencial, Heinz Heimann.

Coalición del Congreso

Siguiendo las acciones que Mérida hizo a título de la Presidencia, los diputados del Congreso de la República aprobaron su propio contrato de cabildeo con la misma firma –Barnes & Thornburg–, por el mismo monto –US$960 mil por un año y con los mismos objetivos. El acuerdo de los diputados finaliza el 30 de junio y el de la Presidencia concluye el 31 de marzo, ambos en 2018.

Los legisladores firmantes que solicitan el cabildeo son Fernando Linares Beltranena, del Partido de Avanzada Nacional (PAN); Óscar Quintanilla, de la Alianza Ciudadana (ex–Lider); Julio Lainfiesta, de la Unidad del Cambio Nacional (UCN) y Jaime Regalado, del Movimiento Reformador (ex–PP).

Julio Lainfiesta de la UCN, otro de los diputados que firmó el contrato.

Para explicar las razones de este contrato de cabildeo en Estados Unidos, el diputado Linares dijo que lo hizo a título personal, al igual que los otros tres congresistas y agregó que pese a que él es el representante del PAN en el Congreso, tanto ese Organismo, como su partido y bancada no están relacionados con el acuerdo.

Linares detalló que se buscó a la firma de lobistas para mejorar las relaciones del país con EE. UU., porque el embajador Robinson actúa en el país sin tener el aval del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del secretario de Estado, Rex Tillerson.

Al cuestionarle a Linares quién pagó los Q7.2 millones del contrato con los lobistas, este dijo que él no había sido y que tampoco fueron los otros legisladores firmantes. Al insistirle por el nombre de las personas que pagaron por este cabildeo, el diputado dijo que eran “terceras y cuartas personas” y al pedirle que mencionara quienes eran, solo se limitó a señalar que “no estaba en la libertad de decirlo”.

En el documento los legisladores son llamados Coalición del Congreso. Estos diputados forman parte de la alianza oficial que articuló la juramentación a la presidencia del Congreso de Óscar Chinchilla, integrante del Movimiento Reformador.

El intento fallido de Otto Pérez

Así como el presidente Morales, el exmandatario Otto Pérez Molina contrató la firma de cabildeo del ex-secretario adjunto para América Latina Otto Reich, con el objetivo de cambiar la narrativa estadounidense sobre Guatemala. Pérez, por medio del embajador Julio Ligorría, intentó modificar la percepción sobre un país que está en plena posguerra. Su meta era que se viera a Guatemala como una nación del siglo veintiuno y se dejara el pasado atrás. El monto de ese contrato de 2014 fue de US$246 mil 500 (un aproximado de Q1 millón 898 mil 50).

 

Lo que firman. Fernando Linares, Jaime Regalado y Óscar Quintanilla.