Martes 18 DE Junio DE 2019
Nación

¡Aún vive!

Fecha de publicación: 13-05-17
Un pescador lanza su red al agua para pescar el almuerzo del día.
Por: Por: Édgar Pocón

A pesar de la fuerte contaminación que a diario llega desde los ríos que alimentan la cuenca del lago de Amatitlán, llevando basura, desperdicios tóxicos y aguas negras de los drenajes de los municipios que lo rodean, todavía se puede ver vida en su manto acuífero.

Las gallaretas son un tipo de aves que nada y pesca en el lago a pesar de sus altos niveles de contaminación.

Su fauna es enriquecida por especies como las gallaretas, que nadan a sus anchas por las aguas contaminadas en busca de algo para pescar.

Cada fin de semana vecinos del municipio se reúnen a la orilla del lago para conversar y vender algunos productos.

En el lago también se observan pescadores que trabajan con sus atarrayas, tratando de llevar el alimento diario a sus hogares. Además,  en la orilla se ven actividades recreativas como bailes de Mengalas y reuniones de iglesias, así como estudiantes que le dan vida a un Amatitlán, que lucha por sobrevivir.

La silla del Niño es el lugar donde sientan el Niño Dios de Amatitlán, conocido como El Zarquito.

 

El Castillo de Dorión es una edificación abandonada que aún es atractivo turístico en la zona.