Domingo 15 DE Septiembre DE 2019
Nación

Baldetti renuncia a la vicepresidencia, hoy hace dos años

Con rostro sombrío y emocionalmente afectado, el entonces gobernante Otto Pérez Molina –quien igualmente dimitiría menos de cuatro meses después–, comunicó en conferencia de prensa el 8 de mayo del 2015 que su compañera de binomio había presentado la nota correspondiente para el Legislativo.

Fecha de publicación: 08-05-17
foto archivo: AP
Por: Tulio Juárez

Hoy hace dos años en horas de la tarde, el mandatario Otto Fernando Pérez Molina revelaba en el curso de unaconferencia de prensa desarrollada en la Casa Presidencial, con tono y semblante decaídos –aunque en la práctica era ya un secreto a voces que se esperaba a raíz de tanto caso de corrupción en el gobierno patriota– que su mano derecha Ingrid Roxana Baldetti Elías dimitía de la Vicepresidencia de la República.

“Fue una decisión, difícil pero valiente de la vicepresidenta, que hoy se las estoy oficializando y que hoy mismo será enviada al Congreso”, dijo; “quiero ser enfático en lo siguiente, la renuncia se circunscribe a una decisión personal con el único interés, al separarse voluntariamente del cargo, de someterse y colaborar con las investigaciones que sean necesarias y sobre todo con el debido proceso”, subrayó decaído y con serio semblante.

 

.

 

Pero el anuncio en relación a quien fuera su compañera de fórmula, no únicamente evidenciaba que el gobierno del Partido Patriota (PP) estaba al borde del colapso por el escándalo de corrupción aduanera La Línea, destapado por el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y que implicaban al binomio en el poder, sino era el principio del fin de Pérez Molina y su régimen.

El jueves 14 de mayo, el pleno legislativo finalmente y luego de un par de fallidos intentos votó la elección del abogado, exmagistrado constitucional y académico Alejandro Baltazar Maldonado Aguirre para jefe del Ejecutivo –transitorio, porque solo lo sería hasta el 14 de enero para entregar la banda presidencial a su sucesor– y luego, el 16 de septiembre, los diputados eligieron vicepresidente al médico y exrector universitarioJuan Alfonso Fuentes Soria.

En el escándalo desatado por La Línea estaba implicado Juan Carlos Monzón Rojas, el hasta ese 16 de abril secretario privado de Baldetti Elías y prófugo de la justicia –que en octubre siguiente optó por entregarse–, pero el golpe se cimentaría todavía más el 21 de ese mes con la renuncia –o destitución– como ministro de Gobernación, del teniente coronel retirado Héctor Mauricio López Bonilla y secretario adjunto del partido oficial.

Doble júbilo popular

Si la noticia de la salida de Baldetti –históricamente la primera mujer en alcanzar la vicepresidencia– causó oleadas de alegría y nuevas manifestaciones callejeras (que cada semana se sucedían en la Plaza Mayor de la Constitución, ante el Legislativo y en las vías públicas con cohetillos para exigir el final del PP en el poder),  el júbilo explotó el 3 de septiembre al trascender que Pérez Molina había enviado su carta de renuncia al Congreso casi a la medianoche anterior.

Hasta estos días –y como lo dirían nuestros sabios ancianos–, por “las vueltas que dá la vida”, la expareja presidencial, así como López Bonilla, Monzón Rojas y toda una gama de exministros, exsecretarios, otros exfuncionario, exdiputados permanecen en prisión por las investigaciones del MP y la CICIG en casos penales como Cooptación del Estado, La Línea, TCQ, PNC-autopatrullas e incluso el fraude por el “agua milagrosa” para rescatar el Lago de Amatitlán.

El 16 de abril del 2015 las dos instituciones pesquisidoras no la incluyeron a ella inicialmente –y tampoco a Pérez Molina– como sospechosos en el expediente por la defraudación fiscal, pero las sospechas apuntaban con fuerza a su implicación debido a que en escuchas telefónicas interceptadas los interlocutores de las conversaciones hablaban de “la R”, “la 2» y “la Señora”. Y el día 25 hubo una gigantesca marcha para exigirle la renuncia.

 

 

De lo que OPM dijo ese 8 de mayo

–             “La disposición de renuncia no corresponde con ninguna solicitud gremial o asociativa lo hace por decisión propia, voluntaria y personal de la señora vicepresidenta”.

–             “Quiero solicitar se respete la decisión como tal y no se especule ni se desinforme, su decisión es personal, meditada difícil, valiente, pero consistente con sus principios y valores”.

–             “Se debe de respetar el debido proceso, las instituciones; sus normas y disposiciones han sido y deberán siguiendo observadas y sobre todo respetadas por todos y cada uno de nosotros…”

–             “Confiando como ciudadanos en nuestros mecanismos como la democracia lo establece (y) de acuerdo entonces al debido proceso, estaré informándoles de las acciones que deberán sucederse para situaciones como ésta, prevista en nuestra Constitución Política de la República”.